El corregimiento de las diecisiete villas (fotografía: Jesús Pinedo)


Imagen del poder municipal

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EL CORREGIMIENTO DE LAS DIECISIETE VILLAS EN LA EDAD MODERNA (foto: Jesús Pinedo)

miércoles, 11 de agosto de 2021

A vueltas con el escudo de Iniesta

 

"Las armas son un castillo sobre dos ramas de retama y una corona sobre el castillo y dos leones al lado y todo en un cuartel de campo encarnado. Con qué motivo se concedieron estas armas lo ignoro, ello es constante que ginesta ginestae significa la retama, el término de esta villa abunda mucho de este arbusto en tiempos pasados, el crítico deduzca lo que le parezca" (Tomás López, 1792)


El escudo supra se corresponde con el dibujado en el Diccionario Geográfico de Tomás López en 1792. recoge los viejos símbolos de la villa; la retama como origen del toponímico de la villa y el tradicional castillo. No obstante, su descripción es diferente al escudo de la villa que se situaba en el rollo o picota de la villa que nos describen las Relaciones Topográficas, más cercano a un pueblo que exhibe las armas de don Juan Manuel. Si bien las Relaciones Topográficas hace mención a la procedencia del nombre del pueblo en la planta de la retama: "Ginista, latín, Ginistra, gálico e itálico e Iniesta, Yspane", también reconoce a la hora de presentar las armas del pueblo la existencia de un escudo en el rollo o picota, que recoge las armas de los Manuel: "un castillo y una ala y una espada como levantada".

Las primeras noticias que tenemos de Iniesta es un diploma de Alfonso X, de septiembre de 1255, que concede la aldea de Iniesta, la que está en Montearagón, a la ciudad de Cuenca, con los términos "como los ouo este lugar sobredicho en el tienpo que ella e las otras villas con que parte términos eran de moros" y con la obligación de "tener el castiello poblado para sienpre". Dos años antes, en agosto de 1253, desde Sevilla, el mismo rey había concedido al concejo de Iniesta el fuero de Cuenca para que se rigiera por él, según  la transcripción que Tomás López hizo del privilegio original que se conservaba en el archivo del concejo. La donación de Iniesta como aldea a Cuenca se plantea tras un periodo de indefinición de las fronteras al sur de Alarcón por las amenazas musulmanas todavía en la primera mitad del siglo XIII, hasta la conquista de Albacete en 1241 y Chinchilla un año después. Será entonces cuando se empieza a definir políticamente este espacio, a costa del concejo de Cuenca que ve frenada su expansión hacia el sur. La indefinición que mantendrá en el futuro como parte integrante de la tierra de Cuenca  e integrada también en el marquesado de Villena, parte de esta época, pues si en 1255 es integrada en Cuenca, a comienzos del siglo XIV es integrada por don Juan Manuel en sus dominios. 
Sabemos por los estudios de Aurelio Pretel que hacia 1320, coetáneamente a Castillo de Garcimuñoz o La Roda, Iniesta recibe de don Juan Manuel términos jurisdiccionalmente diferenciados y, lo que es más importante, el fuero de las Leyes, que hemos de presuponer en su versión de Fuero de Sevilla. Estas concesiones solían ir ligadas a la concesión de villazgo y fueron muy comunes en otras villas, cuando se las intentaba desgajar de una determinada tierra, generalmente de tierras como la de Alarcón o la de Cuenca que se regía por fueros propios pertenecientes a los fueros de frontera. Es en este sentido que se entiende mejor el escudo con las armas de los Manuel en el rollo o picota existente en su plaza, un símbolo de la plena jurisdicción civil y criminal, el mero y mixto imperios y, en suma, el villazgo. Dichas armas no debían ser del agrado de una república pechera, que se alzó contra el marqués de Villena y defendió su carácter de villa de realengo. Por esa razón, no es de extrañar que Iniesta hubiera renegado del escudo con las armas de los Manuel en su plaza y lo hubieran intentado quitar y raer cuando ya se redactan las Relaciones Topográficas en 1575. Se debió pergeñar entonces la idea de unas nuevas armas que mantenían el castillo, ese mismo que la concesión de Alfonso X obligaba a poblar para siempre y añadía la retama, un matorral mediterráneo dominante en la zona y al que los contemporáneos daban por hecho que se debía el nombre del pueblo, si es que no es leyenda inventada en el contexto de buscar unas armas diferenciadas de los Manuel.

Tomás López, BNE, mss. 7298,
Relaciones Topográficas de Felipe II. FR,RAH,R-1/24 / Relación de Iniesta

AURELIO PRETEL y MIGUEL RODRÍGUEZ LOPEZ: El señorío de Villena en el siglo XIV, IEA Don Juan Manuel, 1998, pp. 48 y 116.


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