El corregimiento de las diecisiete villas (fotografía: Jesús Pinedo)


Imagen del poder municipal

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EL CORREGIMIENTO DE LAS DIECISIETE VILLAS EN LA EDAD MODERNA (foto: Jesús Pinedo)

Friday, May 1, 2026

Nueva agregación al mayorazgo de Minaya

 Éramos de la opinión de una tardía construcción del puente de don Juan de Villalgordo del Júcar. Ahora sabemos que en 1543, y desde unos años antes, existía un sitio de molino, más abajo del de Batanejo, y al otro lado de la aldea de Villalgordo, que recibía el nombre de "pie de puente". El derecho a edificar tal molino había sido concedido a Pedro Martínez por el concejo de San Clemente (es decir antes de 1537, fecha del villazgo de Vara de Rey, dependiente hasta entonces de San Clemente). Pedro Martínez, casado con Leonor Martínez, ya había fallecido en 1543, y la explotación del molino la llevaban su hijo Rodrigo y su viuda Leonor Martínez. En el momento de la compra del sitio para el molino, que ya debería existir, Pedro Martínez toma un censo del concejo sanclementino por el que se obliga a pagar un real de plata en cada un año y perpetuamente. Pedro Martínez era hijo de Pedro Fernández de Hellín, que, probablemente sea el mismo que tenemos por marido de Juana de Astudillo, a la que denunció a la Inquisición para ser quemada por judaizante.

En diciembre de 1543, la viuda y su hijo Rodrigo Martínez deciden vender el llamado "sitio del molino de pie de puente" a los Pacheco de Minaya, a Francisco Pacheco el cojo, señor de esta villa, y a Alonso Pacheco Guzmán, su tío abuelo. La venta se haría por 15000 maravedíes y traspasaría a los nuevos propietarios la carga del censo (el real de Plata); seis mil maravedíes serían pagados al contado y el resto en plazos para carnestolendas. La venta se formalizará ante el escribano Alonso de Belmonte el tres de marzo de 1544*, tras ser informado el ayuntamiento; dijeron que bendían e robraban  e vendieron e robraron por juro de eredad para siempre jamás , y los dichos señores Alonso Pacheco e don Francisco Pacheco, e qualquier dellos, e a sus subcesores a saber el dicho sitio del molino del Pie de la Puente con su egido y anejo al linde del río Juncar de un cabo e dotro los linderos contenidos en la ejecutoria e carta de censo. 

El nombre de puente de don Juan creemos que corresponde con  su incorporación al mayorazgo de la casa de Minaya por don Juan Pacheco, caballero de Santiago, gentil hombre de la cámara de su majestad y señor de Minaya, quien por testamento de 13 de octubre de 1600, otorgado ante Francisco Rodríguez, escribano de San Clemente. La incorporación al mayorazgo incluía todo el remaniente de sus bienes rayces, así los molinos de la ribera del Júcar que llaman de Villalgordo, guerta, heredad, puente y todo lo demás que pareciere ser suyo y quedare por fin y muerte en caueza de don Rodrigo Antonio Pacheco su hijo mayor.

Don Juan Pacheco, casado con doña Teresa Jaraba, repartirá su herencia entre sus cinco hijos (Antonio Rodrigo, Gaspar, Francisco, Inés y Ana), respetando la vinculación de sus bienes de mayorazgo, y los nuevamente agregados, a favor de su hijo mayor, así como la legítima que correspondió al resto de sus cuatro hijos. Entre ellos destacaremos a Inés de Pacheco, casada con Fernando Mexía, vecino de Úbeda, y en cuyos sucesores recaerá el mayorazgo posteriormente (y que serán en el siglo XVIII los mayores hacendados de San Clemente), Inés recibía en dote siete mil ducados (cuatro mil de un juro sobre las rentas de Alcaraz).

Los derechos sobre el puente fueron discutidos por villas como Villanueva de la Jara en 1787, cuando los condes de Fontanar y señores de Minaya pretendieron establecer un derecho de pontazgo sobre el puente por el derecho de paso. Villanueva de la Jara adujo el derecho consuetudinario a pasar por dicho puente, así como haber cedido pinos de su pinar para las reparaciones. Los señores de Minaya alegaron las escrituras de compra de 1544 y de agregación al mayorazgo familiar de 1600. Junto a ellas, un acuerdo del concejo de la villa de Villalgordo de 11 de noviembre de 1760, por el que renunciaban a construir un tejar y horno para la fabricación de tejas y ladrillos y que se había comenzado a construir tres años antes junto al puente. La excusa era que ese sitio del puente al otro lado del río era lugar de descanso de transeúntes y abrevadero de ganados.

Por auto de 16 de marzo de 1791 se conminaba a don José Mexía, detentador del señorío de Minaya en ese momento, a presentar las escrituras de privilegio y arancel sobre dicho puente, pues los papeles anteriores no parecían reconocerle derechos. No los presentó.


*Luego se dirá que la fecha de la escritura es 1554, pero creo que la real es 1544.


Villanueva de la Jara, no se les exija portazgo por el tránsito del puente de Villargordo de Alarcón

Archivo Histórico Nacional, CONSEJOS,28766,Exp.12. Manuel María Valero, con José María Chacón, dueño de la villa de Minaya, sobre que a los vecinos de Villanueva de la Jara, no se les exija portazgo por el tránsito del puente de Villargordo de Alarcón


Sobre el nombre de Quintanar del Rey

 Hay un momento que Quintanar del Marquesado comienza a llamarse Quintanar del Rey. Se intenta llevar el cambio de nombre al privilegio de villazgo de 1564, sería así una concesión regia de Felipe II, si bien con poco fundamento. En el Diccionario que elaboró Tomás López, el año 1787, se nos dice que el cambio de Marquesado a Rey acontece el año 1705, por la fidelidad de la villa al rey Felipe V.

Lo que nos dicen los documentos, sin embargo, es que el cambio de nombre fue muy paulatino. En los documentos Quintanar ya desde la década de 1590 nos suele aparecer con el acompañamiento del Marquesado o sencillamente sin añadido alguno. Es hacia la década de 1640 cuando nos encontramos con el nombre de Quintanar del Rey, esta vez la denominación viene de los vecinos de Quintanar de la Orden que en 1645 que informan de que hay otro Quintanar que no saben bien si es del Río, del Rey o de Tarazona. Hasta tal punto había llegado la confusión con el nombre. En el último tercio del siglo XVII se va imponiendo el nombre definitivo de Quintanar del Rey entre los vecinos del pueblo.

Monday, April 27, 2026

Los Belmonte de Belmonte

 En 1617 se seguían cuatro pleitos de hidalguía en la Chacnillería de Granada por otros tantos pretendientes de la villa de Belmonte. Eran los pleitos de los Belmonte, de Andrés de Alarcón y de Antonio Ramírez, junto al de los Vázquez. La principal prueba de hidalguía, no pagar servicio o moneda forera, no valía para Belmonte ni para Castillo de Garcimuñoz pues dichos lugares estaban, por privilegio exentos, tanto en las mismas villas como dentro de las cinco leguas de su entorno. La denuncia anónima era de 15 de marzo de 1617, se conminaba a los alcaldes de los hijosdalgo de Granada a poner fin a tan gran desvergüença como se usa en este lugar que asta el pregonero jura a fee de caballero.

 De Andrés de Alarcón se denunciaba el que falsamente se intentaba relacionar con los señores de Valverde y de Almodóvar. Y de Antonio Ramírez se le relacionaba con los Léon, a los que se tenía por pecheros, isinuando que se viera la ejecutoria de Lope de León, "donde se hallará la verdad" (acusación velada contra esta familia); en la ejecutoria de Juan de Lorca, se tenía a los Leones por pecheros, en la ejecutoria de Armijo, vecino de los Hinojosos, se tenía a Gómez de León por pechero. Se decía, asimismo, que la ejecutoria de los Ramírez en las Mesas se había ganado por los favores de los curas de la familia.

Se criticaba especialmente a los Belmonte por haber buscado sus testigos entre gente de baja condición, llegados a la villa con menos de quince años de vecindad o muy ligados a los tratos y negocios de la familia. Los que pretendían hidalguía eran Juan y Alonso de Belmonte y se les acusaba de sobornar con cincuenta reales a los testigos. Los Belmonte contaban con el apoyo del marqués de Villena, de algún teatino y del propio fiscal de la Chancillería; las buenas relaciones y el dinero ganado como mercaderes les había llevado a lo más alto de la cúspide social. El origen de la saga familiar fue el abuelo Alonso de Belmonte, del que se nos dice: 

labrador casó en esta villa ordinariamente, fue su principio andar por los lugares comarcanos vendiendo longanizas y calças, con este tratillo y otros començó a ganar de comer y a compra unas açuelas y viñas y fue gaando de comer, echó un par de mulas en labor andubo él siempre traxinando, fue hombre tan ordinario que xamás se bio en la plaça ni fue de ayuntamiento y casó tres hijas ordinariamente: la una con un hixo de un clérigo, la otra con un hijo de un çapatero, la otra con un sacristán y un hijo con una hixa de un mercader y otro con otra. Estos dos hixos casados con las dos hixas de los mercaderes, padres de los que litigan, con tratos de mulas y ganado de cerda an ganado de comer y con el dinero se an puesto en ábito negro y pasearon en la plaça y con favor an pretendido con el marqués de Villena oficios del ayuntamiento y como eso es cosa fácil con las dádibas todo se alcança. Sus nietos, los que oy litigan, con el mismo trato están bien puestos de caudal y con el favor de dos tíos, hermanos de la madre de Alonso de Belmonte que es fiscal de hacienda y el teatino se an desbanecido a tratar de lo que tratan.

Las denuncias se centraban en este Alonso de Belmonte, que a sí mismo se había presentado como hombre pechero, siendo testigo en cuatro ejecutorias de hidalguía de vecinos de Belmonte (el licenciado Morales, Juan de Lorca, Hernando de Tébar y Gruesa y el licenciado Monreal). El bisabuelo vivía en Villarejo de Fuentes, conocido como fulano de Avilés el viejo. Los descendientes se había desperdigado por Villar de Cañas, Membrilla, Cuenca o San Clemente. Un hermano del bisabuelo o abuelo era conocido por haberle sido secuestrada su hacienda por la Inquisición y hebérsele confiscado los bienes. Esta dato nos lleva a relacionar estos Belmonte con los Origüela de San Clemente a un hijo de Elvira de Origüela (hija del primer Pedro Sánchez de Origüela, llegado a San Clemente), Hernando de Belmonte, penitenciado por el Santo Oficio.

Belmonte es presentada como una villa de mas de mil vecinos, dominada por unos clanes que imponen su voluntad. El denunciante (en nuevas denuncias de 7 de abril y de 26 de mayo de 1617, que ahora firma Juan Fernández) avisa de que es menester la presencia de los alcaldes de los hijosdalgo de Granada para hacer un padrón que fuera a empadronar este lugar por ser de beetría que de oy a cinquenta años abrá quinientas casas de yjosdalgo si con decir unos u otros que se tienen por hixosdalgo es bastante justicia.


ACHGR, HIDALGUÍAS, signatura antigua, 304, 558, 8

Wednesday, April 22, 2026

RENTAS DE 1394

 La recaudación que el marqués de Villena don Alfonso de Aragón pretendía sobre las villas y lugares del Marquesado en 1394. No se había podido cobrar por una rebelión que había ocurrido probablemente el año de 1393 o con anterioridad y los remanentes de ese dinero obraba en poder de los concejos, aunque las cantidades adeudadas figuraban en un escrito de Diego Sánchez de Olivares

no son poguts hauer ne cobrar per la rebellion e contrast que les viles e lochs del marquesat han fet contra le dit senyor

Más adelante se vuelve a decir

per la rrebellion que la vila del Castell ha fet contra le dit senyor. Esta rebelión también había afectado a Alarcón, además de otras villas.

Los arrendadores de las rentas del marqués ese año eran dos vecinos de Castillo de Garcimuñoz: García Fernández de Alcaraz y Diego Sánchez de Olivares; las rentas a cobrar: almojarifazgos, tercias, portazgos, herbajes, la cueva de la sal (Minglanilla),...



Entre los pagos figuraban los correspondientes a la aljama de moros


"item pos en rrebuda per lo pecho que paguen los moros de la dita vila del Castell costum ay ordinariament segons apar per los comptes pagats que yo he donats"

Otros pagos de Cuenca, además del Castillo son Alarcón. Montalbo o Belmonte. La escribanías de Chinchilla, Albacete, Hellín, Almansa o Iniesta




Nombres para el futuro: Johan de Oriola (Orihuela), Johan Martínez del Castillo, mosén Luis de Calayayud (gobernador del Marquesado), Rodrigo Alfonso Fructuoso de Hellín (También converso y arrendador de impuestos)



SignaturaARV. MR Mor Mar Vil : Mestre Racional, núm. 12.163 (5)
Títulos
TítuloNóminas del morabatín de las morerías de las montañas de Coll de Rates
Fechas
Fecha completa1391

La aljama de Castillo de Garcimuñoz

 

Signatura ARCHIVO DEL REINO DE VALENCIA, Mar Vil Tes : Mestre Racional, núm. 12.156
Título Cuentas de la tesorería del marquesado de Villena
Fecha completa 1381




Se ha puesto en duda una y otra vez si existía una aljama de judíos en Castillo de Garcimuñoz, previamente a la conversión masiva de 1390. Hasta ahora existían noticias indirectas, he aquí la prueba documental de la presencia de una aljama de judíos en Castillo de Garcimuñoz. El texto en catalán dice "rebi dela aljama dels juheus del castell de garçi munyos". Por esa misma época había una aljama también en Chinchilla



Las cuentas fueron estudiadas por Galán Tendero en su momento, pero asoció "lo castell" al castillo de Tobarra, despreció la palabra "aljama" que es a continuación. Más adelante se relacionan las cantidades recibidas ya desglosadas, donde aparece el término de aljama de nuevo.

Abajo, "lo castell... e laljama del dit lloch"



Víctor Manuel Galán Tendero también señala una aljama menor de moros de Castillo de Garcimuñoz


"A la muerte de don Juan Manuel en 1348, heredó el dominio su hijo don Fernando Manuel, que al fallecer en 1351 fue sucedido por su hija Blanca Manuel. Apresada por Pedro I, murió en el interior castellano entre 1360 y 1361, ejerciendo la autoridad en su nombre don Iñigo López de Orozco. Pedro I concedió el señorío en 1364 a su hijo Sancho, pero al final se impuso la opción de sus rivales. El hermanastro de Pedro, que se convertiría en Enrique II, contrajo matrimonio con doña Juana Manuel, aceptada como señora por los concejos del marquesado, pero en 1363 la había concedido a don Alfonso de Aragón, llamado el Viejo, para recabar su ayuda a cambio de casar a sus dos hijas con sus dos hijos. Don Alfonso, además de marqués de Villena, fue también conde de Denia, de Ribagorza y duque de Gandía. Perteneciente a la familia real de Aragón, fue cautivado en la batalla de Nájera de 1367 en ayuda de Enrique II. Tras la muerte de Martín I el Humano, aspiró al trono aragonés infructuosamente. El rescate de don Alfonso, que supuso el desembolso de 150.000 doblas castellanas (unos 5.250.000 maravedíes), determinó la subida de las imposiciones en sus señoríos, algo que no agradó en los concejos del marquesado. De sus distintos pagos tenemos noticia a través de la contabilidad de su tesorero Pere d´Orriols, del 1 de febrero de 1381 al 31 de enero de 1382. La derrama del pedido a sus municipios y aljamas, eclesiásticamente entre los obispados de Cuenca y Cartagena" Víctor Manuel Galán Tendero Leer más: https://www.historiarum.es/news/villena-el-marquesado-de-la-frontera-castellana/


Tuesday, April 21, 2026

Vínculos y sucesiones

 El mantenimiento de las haciendas era difícil en las economías medias de comienzos del siglo XVI, pues la partición de los bienes entre los hijos facilitaba la disgregación de las herencias. El problema era más acuciante si el testamentario había casado varias veces, algo más común de lo normal, pues la mortandad obligaba a nuevos matrimonios, que, en el caso de las mujeres jóvenes, era una necesidad para evitar su marginación social.

El bachiller Alonso Carrero era un vecino de Villarrobledo que había hecho una gran hacienda y había casado dos veces. Del primer matrimonio había nacido Diego de Aguado; del segundo, con Mari Sánchez Bonillo (hermana de Francisco Martínez Bonillo), nacieron dos hijos: fray Alonso Calero, de la orden de San Bernardo, y el bachiller Juan Calero, clérigo. Se formaba una saga que combinaba los estudios con la compra de una gran hacienda, que, ahora en 1605, corría el riesgo de perderse entre pleitos familiares.

El padre había adquirido una gran heredad en el llano de Estremera, junto al río Córcoles. Era una heredad de 895 almudes, que se había empezado a partir desde el momento del segundo matrimonio con Mari Sánchez, la cual había recibido 145 almudes por su dote y mitad de multiplicado al casar. El hijo del primer matrimonio recibió 310 almudes y los otros dos hijos 450 almudes. El primer hijo, el bachiller Diego Aguado, había vendido su parte en dos tandas. Cien almudes a Juan Tercero el viejo y los otros 210 a su madrastra Mari Sánchez. Así la segunda mujer acumuló una herencia de 795 almudes para pasar a sus dos hijos naturales y excluyendo al hijo alnado que había, supuestamente vendido su parte a la madrastra. Sin embargo, el litigio comenzaría con la muerte del padre en 1605.

El pleito se sustanciaría entre dos hermanastros, el bachiller Diego Aguado y el bachiller Juan Calero. Pero las distintas vicisitudes llegaron el pleito a otros lares. El 10 de febrero de 1581, el bachiller Alonso Calero profesa en la orden de San Bernardo y redacta testamento y manda que los bienes que quedaren a su muerte pasen a su hermano el bachiller Juan, pero vinculados a una memoria con obligación de diez misas anuales. Se planteaba además el problema de que los bienes heredados no habían sido partidos con su hermano.

En 1601 el que muere es el hermano Juan Calero, que, como clérigo, declara no tener herederos y su deseo de fundar un nuevo vínculo, dejando como heredero a su hermanastro Diego de Aguado Calero (que había vendido su parte) con la única condición de que vinculara esos bienes como quisiere a su muerte. Esta cesión venía a su vez entorpecida por el carácter proindiviso de los bienes y porque el hemano fallecido, Juan, no había nombrado patrón para la memoria fundada por el bernardo, que, ahora, nombraría primero a su hermanastro Diego, luego a su tío Honorio y, muerto este, a otro tío, Francisco Martínez Bonillo. En 1613 se produce la muerte de Diego Aguado, que deja los ciento cincuenta almudes de su propiedad a Matía Jávega, y, además, por vía de patronazgo 650 almudes al citado Matías. Ese patronazgo iba contra el legado testamentario del bernardo Alonso y conducirá a un pleito entre Matías de Jávega y Francisco Martínez Bonillo. El pleito entablado dio la razón a Matías de Jávega, si bien después Francisco Martínez Bonillo apelaría, sin que sepamos la sentencia final.



Por Francisco Martinez Bonillo vezino de Villarrobledo, contra, Matias de Xauega, vezino de la misma villa [Sobre vínculo y patronazgo]. PORCONES/988(21)

Monday, April 20, 2026

El perlado o bolas abulenses

 Se trata de una decoración del siglo XV, pero que creemos datar en tierras de la Mancha en el primer tercio del siglo XVI. He aquí algunos ejemplos y la extensión de esta decoración a nivel regional. Se trata de una decoración enmarcando arcos, portadas, espadañas o cornisas con una línea continua de bolas.


Espadaña de Nuestra Señora de Gracia

Cornisa de la torre de la iglesia de Santiago Apóstol de San Clemente

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Villanueva de las Jara (alféizar de las ventanas)



Puerta de entrada a la muralla que rodea a la Iglesia en Villanueva de la Jara (foto: J. L. Rodríguez Zapata, "El arte en Cuenca")


Portada de la iglesia de Tresjuncos (alfiz). Foto de David Gurillo



Ermita de San Nicolás, San Clemente (alfiz sobre ventanas geminadas)



Ayuntamiento de Las Pedroñeras, en arcos de entradas laterales

Wednesday, April 1, 2026

Pedro de Oma, cantero

 Pedro de Oma, cantero de la anteiglesia de Kortezubi, en la merindad de Busturia, hará valer su hialguía el 28 de febrero de 1531. Alvar Ruiz del Castillo, que había sido escribano del concejo de San Clemente, y que para 1531 contaba con 74 o 75 años, decía que conocía a Pedro de Oma desde hacía 30 años, es decir, situaba a Pedro de Oma en San Clemente hacia 1501. Alvar Ruiz del Castillo había sido escribano del secreto del ayuntamiento en la primera década del Quinientos y recordaba a Pedro de Oma como un vizcaíno que hablaba en lengua vizcaína. Pedro de Oma ya buscaba la hidalguía en 1527, en 1529 había sido nombrado como alcalde de la hermandad por los hidalgos.

Antonio Rosillo, de 62 años, también se pronunciaba  a favor de la hidalguía de Pedro de Oma. Además conocía y trataba a su hermano Juan de Oma, que vivía en Belmonte, pero que se acudía muy a menudo a San Clemente. Reconocía que había iniciado el pleito en Granada hacía cuatro años, junto a otros hidalgos.

La ascendencia vasca de Pedro de Oma nos la daban sus vecinos de Vascongadas: Marco Terleguiz, de la iglesia de Santiago de Kortezubi, de setenta y cinco años, conocía a Pedro de Oma de más de sesenta años atrás, lo que nos sitúa su nacimiento de 1470 o antes (la memoria de Marco se remontaba a los cinco años de edad, es decir, Pedro de Oma podía haber nacido hacia 1466 y llegaría a San Clemente mediada la treintena de edad). Sabemos por un pleito de 1514, que Pedro de Oma tenía 45 años o sea nacido en 1469. Lo tenía por natural de la casa de Oma, era hijo de Juan Pérez de Oma (casado con doña Gracia de Loyola) y nieto de Juan Pérez de Balza (casado con Mari Ruiz o Martínez según otros testimonios). Decía que tanto Pedro de Oma como su hermano Juan habían ido a la guerra de Granada.

Juan Martínez de Iturrondo era de la anteiglesia de Gauteguiz, de 85 años. Martín de Iturrieta era de la anteiglesia de Santiago de Kortezubi, de 77 años. Juan Ochoa de Gaceaga de la anteiglesia de Santa María de Gauteguiz

BNE, MSS/11727



Tuesday, March 31, 2026

La Tierra de Alarcón en 1433

 La presente relación es una proyección de población partiendo de un reparto de moneda para la guerra contra los moros de 11 de abril de 1433. Lógicamente, es simplemente orientativo, se ha dividido la cifra en maravedíes entre 110 o 130 para calcular unos máximos y mínimos de vecinos.

En el caso de Castillo de Garcimuñoz, comprende sus aldeas de Casa don Benito, Pinarejo,  El Quintanar, La Puebla, La Nava, Almarcha y Cañada Negrita, Torralba también, pero sus datos aparecen duplicados

En el caso de Alarcón, comprende las aldeas de Valdemembra, Gabaldón, Picazo, Olmedilla, Valhermoso, Pozoseco, Tébar, Gascas, Villalba. Aparecen los datos duplicados de Villanueva de la Jara y El Peral

La encomienda de Haro no aparece, pues solo lo hace cuando son rentas eclesiásticas por depender de la iglesia de Alarcón. En este caso iría con la orden de Santiago



*Aldemiela, probablemente, Almonacid

Los datos fiscales tomados de Timoteo Iglesias Mantecón: "Indice del Archivo Municipal de Cuenca", Cuenca, 1930