El corregimiento de las diecisiete villas (fotografía: Jesús Pinedo)


Imagen del poder municipal

Imagen del poder municipal
EL CORREGIMIENTO DE LAS DIECISIETE VILLAS EN LA EDAD MODERNA (foto: Jesús Pinedo)
Showing posts with label Castillo de Garcimuñoz. Show all posts
Showing posts with label Castillo de Garcimuñoz. Show all posts

Monday, January 26, 2026

De los Avilés, Ramírez y León

 El 16 de septiembre de 1560, un fraile franciscano salmantino se presenta ante la justicia belmonteña. Se trata de Juan Ramírez, profesa en el convento franciscano de la ciudad de Salamanca, donde es lector de Teología, que luego llegarí a ser provincial de la provincia franciscana de Santiago y estuvo presente en el concilio de Trento. Ahora, llega desde Salamanca en busca de su ascendencia y linaje a esta villa manchega. Aunque el fraile se escondía tras el apellido Ramírez, procedente de Villaescusa, el apellido paterno era León, como el del conocido fray Luis. De hecho, el bisabuelo del primero y el abuelo del segundo eran primos hermanos, Gómez Fernández de León, el del franciscano, y Gómez de León, el del poeta y agustino, si bien, el primero de ellos era más conocido por haber sido condenado por hereje, judaizante, por la Inquisición en 1529. En cualquier caso, un primo hermano y otro decían proceder de las montañas de León y ser hijosdalgo. Pero en la Mancha se conocían todos y los hidalgos habían tenido que tomar casamiento con gentes del lugar, si era posible, mujeres adineradas, y estas se encontraban en Castillo de Garcimuñoz y su mundo converso. Si la ascendencia materna de fray Luis llevaba al apellido Olivares, con fama de judíos, la ascendencia de fray Juan Ramírez, llevaba al apellido Avilés, como fama de poco limpio

El bisabuelo Gómez Hernández de León era problemático por su condena de 1529, pero ahora se presentaba como uno de los veintiuno, hombres principales que regían la villa de Belmonte y mutaba su condena inquisitorial a anfitrión de los inquisidores en su casa belmonteña, en especial, del inquisidor Gumiel. Este Gómez Hernández de León había vivido hasta los cien años y, curiosamente, su muerte se debió producir inmediatamente después de la condena inquisitorial y coincidiendo con los intentos de Lope de León, padre de fray Luis de León, por obtener ejecutoria de hidalguía en la Chancillería de Granada.

También iba contra los León el hecho de que dos del linaje familiar hubieran casado con dos mujeres, cuyos sambenitos colgaban en la colegiata de Belmonte: Juana Rodríguez y Leonor de Villanueva. Dos mujeres de Quintanar, que la familia defendió que no eran descendientes de judíos, aunque reconocían que habían judaizado.

GENEALOGÍA DE FRAY JUAN RAMÍREZ

1.- PADRES

Gómez de León y Ana de Aviles, vecinos de Belmonte

2.- ABUELOS PATERNOS 

Juan de León y Leonor Ramírez (hija de Alonso García, llamado en Belmonte como el "amo del conde" y Juana Ramírez y nieta de Benito Ramírez el sordo -padre de Juana- y hermana del obispo Diego Ramírez de Villaescusa, que fundó el colegio de Cuenca en Salamanca). Además esta Leonor es hermana de la mujer de Martín del Cerro (Mari Ramírez) y de Francisco Ramírez y Alonso Ramirez, vecinos de Belmonte.

3.- BISABUELOS PATERNOS

Gómez Hernández de León e Inés Hernández del Rubio

4.- TERCEROS ABUELOS PATERNOS

Juan de León y Leonor Gómez (otro de los hijos de Hernán Álvarez de León es Lope de León, del que viene el linaje de Fray Luis, por su abuelo Gómez de León y su padre Lope de León. Un último hijo es Gonzalo de León).

5.- CUARTOS ABUELOS PATERNOS

Alvar Fernández de León y Elvira Hernández de Guadalajara (según los detractores este abuelo era Hernán Sánchez el Habichuelo, relajado y sus huesos quemados. Es improbable porque esa sentencia es de 1492)

....

2.- ABUELOS MATERNOS

Bachiller Rodrigo de Avilés (jurista, teniente de corregidor en Lorca y Toledo, y hermano del capellán del marqués, otro hermano llamado Juan González, una hermana casada con Alonso Hdez. de Araque y otra hermana casada con Juan Madrid, vecino del Castillo) e Inés López del Rubio

3.- BISABUELOS MATERNOS

Hernán González (uno de los 24 de Castillo de Garcimuñoz) y Marí López, vecinos de Castillo de Garcimuñoz, padres del bachiller Rodrigo Avilés (enterrados en una capilla del convento de San Agustín de Castillo de Garcimuñoz), y Juan Rubio (veintiuno de Belmonte) e Isabel Hernández de Monreal, padres de Inés López Rubio. Hernán González se le atribuía descendencia de Alonso González de Avilés, señor que se llamó de la hazienda de Perona e fundador de la capilla de San Bartolomé en la iglesia mayor del señor San Juan de la villa del Castillo

4.- TERCEROS ABUELOS MATERNOS

Diego Sánchez del Rubio (mayordomo de don Juan Pacheco y fundador de la capilla familiar de San Antonio en el convento de San Francisco) e Inés López, padres de Juan Rubio. Inés López es hermana de Hernando López Barchillón y de Pedro López Barchillón, y también del vicario Juan de Baños

Fray Juan Ramírez tiene una hermana Leonor Ramírez, casada con Baltasar de Inestrosa (que a su vez era hijo del licenciado Inestrosa, natural de Belmonte, y doña Francisca de Olivares, natural de Castillo de Garcimuñoz). El hijo de este matrimonio es Juan de Inestrosa, escribano de cortes

GENEALOGÍA DE FRAY LUIS DE LEÓN

PADRES: Lope de León y Leonor de Valera y Alarcón (hija de Juan Valera, contino del rey. Sus hijos son Miguel -veinticuatro de Granada-, Cristóbal -gobernador de la Alhambra-, Antonio -clérigo-, Mencía, María y fray Luis

ABUELOS: Gómez de León (otros dos hermanos eran el licenciado Pedro de León y Álvaro de León de los 21 de Belmonte) y Leonor Tapia

BISABUELOS: Lope de León y Leonor de Olivares y Villanueva (hija de Pedro Rodríguez, vecino de Quintanar y María Rodríguez Olivares de Castillo de Garcimuñoz. Proceso inquisitorial en 1510-1512, reconciliada y cárcel. Sambenito en la colegiata de Belmonte, Tiene una hermana Juana, también penitenciada en 1512. Los sambenitos de ambas hermanas fueron colocados primero en la catedral de Cuenca y luego llevados en 1548 a la colegiata de Belmonte). Lope de León tiene un hermano Gonzalo de León (debe ser el padre de Álvaro de León, penitenciado en Toledo, en 1495) y otro hermano llamado Juan de León, muerto joven, que a su vez tiene dos hijos, Gómez Fernández de León (penitenciado en 1529) y Alvar Fernández (esta línea, a través del primero, Gómez, enlaza con los Ramírez de Villaescusa y los Inestrosa).

TERCER ABUELO: Alvar Fernández de León, alcaide de Belmonte) y Elvira Hernández de Guadalajara (Inventario de bienes de Elvira de 1452, tenida por conversa). Se dice que el ataúd de piedra de Alvar Fernández de León estaba en el altar mayor, pero luego se retiró. Los enemigos de los León creen ver en él al judío Habichuelo, pero es poco probable, fue relajado y sus huesos quemados por la Inquisición en 1492

----------------------------------------------------------------------------

"Dize Tulio que la justicia es virtud que guarda primero el bien e provecho común e la cosa pública a cada uno de lo suyo en tanto que dize San Agustín que si en el mundo la justicia desfalleciese y el buen regimiento de los pueblos, los reinos, los señoríos serían roberías, e los antiguos dixeron señaladamente, Valerio Máximo que tanto hera que el amor que los antiguos avían a la justicia por sostener la cosa pública que sus propios adversarios amavan quando los veyan justos e quando por justicia e buen regimiento esos tenían e acrecentavan el público bien porque en el buen regimiento está la virtud de la justicia que se guarda e defendimiento contra todos los males e da  a todos camino para todo bien e al tenor de la justicia hace seguros a los trabajantes e a los escriuanos e face a los solescitar sin pabor e para los desanparados, uérfanos e bibdas  es anparaça e façe fuir y espanta, aborrece a todos los malhechores e face a todos los buenos alegrías, en tanto que Aristóteles dize que la justicia e buen regimiento es cosa maravillosa, virtud que las estrellas del cielo allá no se deven conparar de donde el nuestro redentor Ihesuchristo dixo e conpuso e adornó todo los susodicho, puniendo e dando firme esperança a aquellos que sostienen la justicia e rrigen los pueblos en ygualdad para que no aya turbación ni pabor de les sostener, que bienaventurados son aquellos que reciben algunas persecuciones por la justicia, ca de tales es del rreyno de los cielos por lo qual del concejo desta villa de Belmonte, quiriendo e deseando aquesto sostener e guardar, estando ayuntados en la sala de la dicha villa en un día deste presente mes de junio del año del nascimiento de nuestro salvador Ihesuchristo de mill e quatrocientos e noventa e un años, los honrados señores e virtuosos señores Juan Ruyz de Molina, secretario del duque de Escalona marqués de Villena don Diego López Pacheco nuestro señor, su corregidor e justicia mayor en esta dicha villa e su tierra y en todas las otras sus villas e logares del marquesado, e Fernando Alonso de Peñafiel e Juan Ruvio, alcaldes, el comendador Juan de Vitoria e Alonso Gonçales Gruesa e Diego Dïaz, regidores, e Martín Moreno y el alcaide Alonso de Montoya y el bachiller Juan Martínez de Segovia e Diego Martínez e Gómez Fernández de León e Martín del Cerro e Pero Gonçales de Guadalajara e Fernán López Barchillón e Myguel Burillo e Alonso Romero e Pero de Villanueva, personas del número del veyntiuno del regimiento de la villa, estando presente Álvaro de León, escriuano del secreto del concejo"

Las ordenanzas antiguas se remiten a 31 de diciembre de 1389 aprobadas por su ayuntamiento que se reúne en la iglesia de San Bartolomé. 

Posteriormente, en una reunión celebrada en el palacio de don Alfonso Téllez de Girón, en 10 de septiembre de 1432, se discute el pago de impuestos por los hidalgos. En esta ocasión, están presentes Fernán Sánchez y Pero López, alcaldes, Martín Sánchez de Monreal, Alfon Sänchez de la Tahona, Sancho García y Juan Martínez de Tresjuncos, regidores, Juan Sánchez Carrillo, alguacil, Luis Sánchez de Valera, Marcos Fernández, Fernán López Barchillón, Andrés Martínez de Riofrío y otros hombres buenos. El escribano es Diego Sánchez el Rubio. En el concejo se trata que han de pechar los que se tiene por hidalgos (se trata de una modificación de las ordenanzas. Entre los que se tiene por hidalgos están: Alonso Manuel, Alvar Hernández de León, Alonso Álvarez de Iranzo, Diego Maldonado y Juan Zapata. Se dice que no quieren pagar "por los bienes que ovieron de pecheros". Se trata de un primer embrión de hidalgos favorecidos que hemos de suponer recién llegados a la villa y que se han hecho con bienes de población pechera.

En  2 de septiembre de 1447, en una nueva modificación de las ordenanzas se mantiene el concejo pechero. En este concejo, se recuerda a don Juan Pacheco, que acabará cediendo, que todos deben pechar en Belmonte, por privilegios que tiene la villa, incluido el personal de confianza del maestre de Santiago, que en este momento son: Juan de Berrios, Alfon Álvarez y Rodrigo de Mula, su despensero (y que luego adopta el apellido Melgarejo). En esa fecha, Juan Pacheco intentará en mayo de ese año, asimismo, que participen, en las suertes para la elección de oficios, los tenderos, pues estaban vetados y seguirán vetados a entrar en suertes


Testigos en 1560

Juan Evangelista de Valera, canónigo de la colegiata de Belmonte, 48 años

Juan Díaz de Baños, canónigo de la colegiata de Belmonte, 85 años

Andrés Donoso el viejo, 60 años

Cristóbal Donoso, 60 años

Gonzalo Pacheco el viejo. 61 años

Sancho Collado, 60 años

Fernando de Tébar, 50 años

Pedro Ramírez de Montalbanejo, 60 años

Andrés de Alarcón, 56 años. nacido en Castillo de Garcimuñoz, hijo de Pedro López de Alarcón y Ana de Arboleda.

Alonso el Rubio Vanegas, 60 años

Diego de Jara, 60 años (en realidad, su apellido es Guadalajara)

Garci Martínez, clérigo, 47 años

Pedro de Moya, el viejo, platero. 62 años

Hernán Ruiz de Moncayo, clérigo. 60 años

Fernando de la Tahona, 70 años

Francisco García, el viejo, 64 años

Gonzalo Pinedo, 61 años

Gregorio de Inestrosa, 75 años

Diego Rodríguez, clérigo, 60 años

Juan de Piqueras, 64 años

Pedro de Moya, clérigo, 55 años

Pascual Valdeolivas, 60 años

Agustín de Monreal, 60 años

Juana Saiz, mujer que fue de Rodrigo Moya, difunto. 74 años

Licenciado Hernando de Céspedes, 59 años

Alonso de Montoya, el viejo, 76 años. Es nieto de Lope de León (el bisabuelo de fray Luis)

Juan Guerrero, 50 años

Alonso de Morales, clérigo. 54 años

Diego Donoso, 46 años

Alvar García de Monreal, 51 años 

Antón Rodríguez, 90 años

Juan González de Ortgüela, vecino de Honrubia, 72 años

Francisco de Origüela, morador de Honrubia, 61 años

Bachiller Juan de León Campuzano, clérigo de Honrubia, 60 años

Hernando Alonso de Buedo, clérigo de Castillo de Garcimuñoz. 66 años

Catalina de Valera, mujer de Sancho de Alarcón, 75 años, vecina de Castillo de Garcimuñoz. Procedía de Cuenca, pero con 19 años  (en 1504) llega a Castillo de Garcimuñoz para casarse con Cristóbal Torrijos, su primer marido.

Alonso Araque, clérigo de Castillo de Garcimuñoz, 66 años

Isabel García, viuda de Alvaro de Alcaraz, 75 años, vecina de Castillo de Garcimuñoz

Doctor Juan Martínez de Avendaño, 49 años

Pedro de Cañizares, clérigo de Castillo de Garcimuñoz, 53 años

Ana de Arboleda, mujer de Pedro López de Alarcón, 80 años, vecina de Castillo de Garcimuñoz. Dirá que Hernán González fue casado dos veces, la segunda con una mujer de Ocaña, que no parió porque era vieja

Diego de Moya, vecino de Castillo de Garcimuñoz, 75 años. Vivía en le mismo barrio que los González de Avilés.

María de Belmonte, mujer que fue de Luis de Arboleda, 70 años

Francisco Ramírez de Haro, cura de Villaescusa de Haro, 70 años

Alonso López de Mingo Juan, 67 años, vecino de Villaescusa (procede de los Ramírez por Elvira, hermana de Juana, casada con Miguel Sánchez Ortuño)

Juan Delgado, clérigo de Villaescusa, 61 años

Miguel Navarro, 80 años, vecino de Villaescusa de Haro

Andrés de Araque, vecino de Villaescusa de Haro, 58 años

Leonor Ramírez, mujer de García de Castro, 45 años

Cristóbal Díaz, vecino de Villaescusa de Haro, 70 años

LOS AVILÉS DE CASTILLO DE GARCIMUÑOZ

El apellido Avilés tenía muy mala fama en poblaciones como San Clemente, lejos de orígenes legendarios, se le consideraba ligado al mundo converso y con sangre judía. Fue una de las armas arrojadizas contra los Ortega, por ejemplo, cuando pleitearon su hidalguía. Pero a mediados del siglo XVI, la genealogía oficial de la familia pasaba por una de las principales de Castillo de Garcimuñoz, con la figura de Hernán González, que era uno de los veinticuatro de Castillo de Garcimuñoz, gente principal y adepta a la que el marqués de Villena había reservado el gobierno de la villa. Las genalogías parecían acabar aquí en este Hernán González, pero el doctor Juan Martínez de Avendaño se atrevía a colocar el origen de la saga en un Alfonso González de Avilés, señor de la hacienda de Perona y que había fundado la capilla de San Bartolomé en la desaparecida iglesia de San Juan. De los casamientos de Hernán se sabía poco, la primera mujer Mari López era una gran desconocida, más allá de ser modelo de cristiandad, repetido una y otra vez. De la segunda mujer, se despreciaba, pues era una de Ocaña que por vieja había sido incapaz de parir. 

El matrimonio de Hernán González y Mari López vivía en un barrio donde no faltaban los conversos, así lo reconocía un Diego de Moya, una familia de plateros cuyos apellidos originales son otros. Tuvo cinco hijos: uno capellán del marqués, otro que marcará la descendencia familiar en el pueblo, y dos hijas, una casada con los Araque y otras con los Madrid. Y sobre todo, un hijo el bachiller Rodrigo de Avilés, teniente de corregidor de Lorca y Toledo y jurista y letrado de gran prestigio. El enterramiento familiar sería en una capilla fundada por el padre en el convento de San Agustín.

LOS RAMÍREZ DE VILLAESCUSA DE HARO

La historia de los Ramírez de Villaescusa de Haro comienza con Benito Ramírez el sordo

"El dicho Benito Ramírez que llamaban el sordo, visahuelo de este testigo (Francisco Ramírez, cura de la villa en 1560) e revisahuelo del dicho fray Juan Ramírez, hizo hacer un altar que dizen de San Sebastián en la yglesia mayor de esta dicha villa de Villaescusa, la advocación de la qual es del señor San Pedro y que en él esta sepultado el dicho Benito Ramírez, hincado de rodillas con un capuz negro e un bonete e unos borzeguíes naranjados, porque dezían que andava de aquella manera e que en aquel tiempo fue de los primeros que en esta villa de Villaescusa se llamaron de este apellido de Ramírez" (Descripción del cura Francisco Ramírez)

"Hizo hazer un retablo del señor San Sebastián en la yglesia mayor de la dicha villa de Villaescusa, advocación de San Pedro, en el qual dicho retablo a visto este testigo que se hizo pintar el dicho Benito Ramírez", continúa con la descripción anterior (Alonso López de Mingo Juan)

"Un retablo de los bienaventurados mártires San Sebastián y San Fabián,... en el qual dicho retablo está pintado Benito Ramírez como persona que lo hizo...que es fundamento y cepa de los más perfetos Ramirez" (Juan Delgado)

"Que está puesto el dicho Benito Ramírez hincado de rodillas en lo bajo del retablo, puestas las manos en señal de hazer oración"  (Andrés de Araque)

Las acusaciones de apostasía y herejía contra Gómez Hernández de León (1529)

  • Primeramente, que el susodicho por honra y guarda de la ley de Moysen, para hacer oración judayca se ponía por la cabeça o sobre sí unos estafelines con unas correas según era costumbre de los judíos
  • Tenía en si casa una cámara, en lugar escondido, una lamparilla, donde no había imagen para hace la oración, en guarda y observación de la ley de Moisés
  • Estando en la iglesia, sin ser visto, y como vituperio y menosprecio del Santo Sacramento, hacía oración vueltas las espaldas al altar.
  • Comías los manjares y carnes guisadas de mano de judíos.
  • No comía tocino.
  • "Pater noster el mayor, que nos guarde el criador", tal como dicen esta oración los judíos.
  • Decir que su mujer tenía tanta verdad como la virgen María.
  • Decir Dios no es verdad si eso es verdad.
  • Sobornar a personas para desacreditar como locos a testigos que le habían acusado de herejía.
  • Referirse a los inquisidores con estas palabras: nora mala vengan que andan a tomar por toda la tierra los dichos de las moças de soldada para asir algo de los amos.
  • Decir las torres para los herejes, los muladares para los Christianos cathólicos.
  • Servirse de terceras personas para que hablasen con las personas que le querían acusar y avisarles de que mirasen lo que decían.
  • Referirse a la virgen como la puta vieja vil sangrienta, la puta vil sangrienta.
  • Decir que en otro tiempo se usaba que venían las hadas a hadar, lo qual es supersticioso y ceremonia de judíos.
  • Diciéndole una persona, qué grandes hombres ace la yglesia, él contesto, otros mejores desace la Inquisición. 
  • Decir tal como lo hacían los judíos: loado sea el criador, que hiço el cielo y la tierra y el mar y las arenas y que abrió el mar por doce carreras.
  • Decir en abierta crítica al Santo Oficio, que el lobo y la vulpeja todos son de una conseja y que el inquisidor y cierto letrado se aconsejaban y pagaría él y otra persona acusada con sus haciendas y pellejas. Y que pagaban justos por pecadores.
  • Por encubridor de herejes, de cierto hereje al que había escondido en su casa y luego facilitado la huida a Portugal.
  • Simular estar excomulgado por no manifestar sus delitos.
La sentencia contra Gómez Fernández de León le absolvía de herejía, pero le conenaba por blasfemar contra los inquisidores: le debemos condenar y condenamos a que el domingo o día de fiesta ande en una procesión que se hiciere en la iglesia colegial de la villa de Belmonte en cuerpo y sin bonete y sin cinto con una vela de cera encendida en las manos detrás de la cruz y así esté en pie junto a las gradas del altar mayor  y que no se humille sino al alzar y consumir y que después de la dicha misa se ofrezca la dicha candela al presente con un real, más le condenemos a que dé y pague para los gastos del Santo Oficio, al receptor, sesenta mil maravedíes. Se le absuelve de cualquier sentencia de excomunión. La sentencia se da en Cuenca, a 23 de agosto de 1529. Para entonces, Gómez Fernández de León yacía en la cama enfermo, cuando se le leyó la sentencia. Su salud se agravó y no pudo estar presente cuando la sentencia se leyó en la colegiata de Belmonte un cinco de septiembre, pero sí que estaría presente el 26 de septiembre para cumplir su condena y humillación pública. Poco tiempo despúes murió, con 85, 90 o 100 años, según los testigos. 

Otro de los penitenciados por la Inquisición fue el bachiller Álvaro de Luna, cuyo sambenito colgaba en la iglesia de San Pedro de la villa de Ocaña. El bachiller Álvaro de León, también llamado el bachiller de la Luna, era hijo de Gonzalo de León. Fue preso y castigado por el Santo Oficio por judaizar con pérdida de bienes. De su llegada a Ocaña se sabía poco, unos decían que había venido de Toledo, otros de Belmonte. Se casa en Ocaña con hija de un fulano de la Cámara y tiene por hijo a un Gonzalo de León. Estos León intentarán enlazar con el oidor Lope de Léon y sus hijos Miguel y Cristóbal, cuando pleitean la hidalguía en Granada.

En un principio, el bachiller Álvaro fue declarado en rebeldía, por ausentarse de estos Reynos, aunque después debió buscar un compromiso con el Santo Oficio con un compromiso de confesión. El promotor fiscal, el bachiller Diego Martínez Ortega, acusó al bachiller Álvaro de León herejía y este se auto inculpó de comunicarse con los judíos, reconocer que uno de ellos le había dicho que el judaísmo era la única fe verdadera, tal como se mostraba en una "biblia" que tenía, guardaba los sábados, ayunaba los ayunos de judíos, comía el pan ácimo, entraba en las cabañuelas y al salir de la pascua judía recibía, de otros judíos, lechuga y frutas, comía carne de animales, muerto en ceremonias judías, negó los sacramentos a su padre enfermo, ponía la mano sobre la cabeza de sus hijos y no les santiguaba, muerto un hijo estuvo retraído descalzo y con un paño sobre la cabeza, daba limosna a judíos, quitaba el sebo a la carne y comido carne y queso en la cuaresma. Confesó guardar la leey de Moisés y judaizar desde treinta y cinco años.

La sentencia inquisitorial afirmó que el reo había cometido herejía y apostasía y haber incurrido en sentencia de excomunión mayor, fue recibido a penitencia y reconciliación con la iglesia, se admitía su abjuración de Leví, y se levantaba la excomunión. La sentencia fue dada en la plaza de Zocodover, en Toledo, el 21 de julio de 1495.


Los Avilés de Castillo de Garcimuñoz

Se trata de la misma rama de ls Origüela, con el mismo antecesor reconocido común Alonso González del Castillo Avilés y Origüela, señor de la hacienda de Perona. En 1605, se decía de ellos: oyó a Diego de Haro Montoya y a otros que tiene poca edad para testigos que la aguela materna del dicho don Juan que se llamó fulana de Avilés fue de los Origüelas, que este apellido tiene muy mal nombre y que este testigo tien un hermano que se dice Andrés Donoso Romero familiar del Santo Oficio, el que se casó en la villa de San Clemente, donde ay oriuelas que son confesos,que vinieron de la villa del Castillo de Garcimuñoz"

El carácter converso de esta familia Origüela*Avilés lo confirmaba el comisario del Santo Oficio de Altarejos: por mandado de la Inquisición de Cuenca fue como comisario a llevar unos sant benitos a la villa de Sant Clemente y entre ellos yuan unos que decían oriuelas... que el ynquisidor estaba aquí de visita porque de viejos  se auían caydo y volvieron a renovar... aquí (en Castillo de Garcimuñoz) conoció a un Juan Gonzalez de Oriuela que estaba en mala reputación y deste quedaron un clérigo su hijo que se llama Francisco de Villamayor y el dicho Juan tuvo aquí hermanos que no se acuerda... y un Christoval de Garnica que también es Oriuela... y otro que se llama Alonso de Avilés, 

Hacia 1605, a Cristóbal de Garnica, Andrés de Villamayor y Pedro de Líébana Áraque se les tenía por Origüelas. Los Garnica se habían manchado, siendo limpio el primero que llegó a San Clemente, por matrimonio con los Origüela.

Archivo Histórico Nacional, OM-CABALLEROS_SANTIAGO,Exp.3935


En agosto de 1490, la mujer de Lope de León y sus hijos piden al gobernador del marquesado de Villena para que interceda para cobrar las deudas que se deben a la familia, pues no pueden mandar procuradores al estar apestada Belmonte y no dejar entrar a los procuradores que mandan para cobrar las deudas. RGS,LEG,149008,140
 En mayo de 1482, la que pide pago de deudas es la viuda de Gonzalo de León, RGS,LEG,149205,497



Wednesday, December 3, 2025

ACUÑA DE CASTILLO DE GARCIMUÑOZ

 PRETENDIENTE AL HÁBITO DE LA ORDEN DE SANTIAGO (11 DE NOVIEMBRE1653)

PADRES

Don Vasco de Acuña, natural del Castillo de Garcimuñoz, y doña Elvira de Alarcón, natural de Arenas y vecina de Castillo de Garcimuñoz

ABUELOS PATERNOS  

Juan de Pedrola y Acuña, natural de Castillo de Garcimuñoz, y doña Ana Pacheco, natural de Belmonte.

ABUELOS MATERNOS

El licienciado Pedro de Alarcón, natural de Castillo de Garcimuñoz, y doña Catalina Medrano, natural de Arenas


RAH. Signatura: 9/328, fº 35. — Signatura anterior: D-54, fº 35.Certificación de la genealogía de Antonio de Acuña y Alarcón, natural de Castillo de Garci Muñoz, presentada para su ingreso en la Orden de Santiago en 1653. [Manuscrito]




Tuesday, November 25, 2025

Los Páez y los Écija de Alarcón

 ORÍGEN CONVERSO DE LOS PÁEZ

Hay figuras muy importantes en la historia de Cuenca de las que apenas sabemos nada. Uno de los personajes que, aun permaneciendo en el misterio de su ascendencia paterna, hemos avanzado mucho en su conocimiento es Hernando del Castillo, natural de Castillo de Garcimuñoz, hombre de confianza de los marqueses de Villena Juan y su hijo Diego y alcaide de la fortaleza de Alarcón en la guerra de Marquesado o Sucesión Castellana de 1475 a 1480.
Hoy traemos a colación a quien fue el más fiel de los hombres al servicio de Hernando del Castillo, Diego Páez, cuya descendencia se pierde vía femenina en la familia Castañeda, pero de cuyos orígenes no sabemos nada. Pero la Inquisición de Cuenca sí que guardaba sus orígenes y lo tenía por descendiente de judíos confesos:
"Diego Páez, que es el mismo aver confesado, que de parte de su padre era conuerso, se confirma lo mismo por el proceso de Lope de Écija, absuelto, donde por testigo nombrado para defensas el mismo Diego Páez, vecino de Alarcón, dijo que hera pariente de tercero grado del dicho Lope de Écija y consta lo mismo cotejando los dichos procesos, porque el dicho Diego Páez en su proceso da por ermano de su padre a Lope Hernández de Écija y en el interrogatorio que se hiço para la defensa del dicho Lope de Écija está articulado y prouado que fue su abuelo, el mismo Lope Hernández de Écija, que viene a ser tercero grado y todos los delitos que se le imputaron al dicho Lope de Écija fueron de judaysmo y en el poder que Ynés Gómez de Écija otorgó para defender la memoria y fama del dicho Lope de Écija le da a Juan Florez su tío y a Lope Páez su primo, por todo lo qual parece que estos Páez y Écija son linajes de Cuenca y trauados entre sí y está tanuién en este secreto el proceso del contador Hernán Gómez de Écija, relaxado por judaysmo y de los poderes que allí ay para la defensa de su memoria consta que tuvo otro del mismo nombre por hijo y el padre del dicho Lope de Écija, de donde se coligen que todos son unos y odos de linajes de judíos"
Esta vinculación con los Écija iba aparejada a condenas inquisioriales como la del padre de Lópe de Écija, Hernán Gómez de Écija, relajado. El asunto afectaba directamente a los descendientes de Diego Páez que, por medio de su hija y enlace familiar con los Castañeda, había llevado la sangre judía a la familia Castañeda. La Inquisición en sus papeles secretos hablaba del rumor y mala fama que había contra los Castañeda por lo que les tocaba de Diego Páez y "su mala descendencia"

"En el proceso de Juan Sánchez de Teruel, absuelto, está en la prouanza de tachas el dicho de Catalina Páez, vecino de Cuenca, y dice que su abuelo fue quemado del Santo Oficio" (año 1543).
"En el proceso de Juan Briguega, reconciliado, Andrés Páez, vecino de Cuenca, dice que es confeso de todas partes" (año 1530)
"En el proceso de Gonzalo de Cuenca, suspenso, está el dicho de Lope Páez, vecino de Cuenca, que dice que es converso de todas partes (año 1525)
"En el proceso de Hernando Alonso de Requena, vecino de Cuenca, dice lo mismo que en lo de arriba" (año 1530)
"En el proceso de Gonçalo de Soto, reconciliado, Francisco de Écija, mercader, dice que es converso" (año 1522).

PROCESO CONTRA DIEGO PÁEZ

"En el proceso de Diego Páez, vecino de la villa de Alarcón, que está en el secreto, que parece se començó en el año mill quinientos diez y siete... este proceso fue segundo después de auer sido penitenciado treynta años antes por las mismas blasfemias que fue acusado en el proceso y porque no se alló contra él causa nueva fue suspenso, está aquí su genealogía no obsta a sus sucesores y a las seis hijas en todo o parte y vuelta della en la genealogía que se le tómo en la villa de Alarcón en siete de abril de mill quinientos diez y nueue años por el Inquisidor Juan Yáñez después de las preguntas de sus culpas de la cara de dicha hoja, dice esta manera siguiente: fuele tomada la genealogía y dijo ser de hedad de setenta y cinco años, marido que fue de Teresa de Guadalaxara, difunta hija de Lope Ernández de Guadalajara, vecino de Belmonte;

Padres: Juan Páez, vecino de Vala de Rey, que aurá que murió más de zinquenta y cinco años y fue vecino de Alarcón e Ynés Alonso de Ágreda, hijadalgo y christiana viexa.

Hermanos de padre: Lope Hernández de Écija, vecino del Castillo, difunto; Ruy Hernández de Écija, vecino de Cuenca, difunto; Alonso Páez, vecino de Cuenca, difunto, conversos de linaje de conversos.

Abuelos de parte de padre: Hernán Páez, que vivió en el Castillo y en Cuenca, no le conoció de vista este declarante, el qual fue dado por hidalgo de solar conocido y tiene preuilegio.

Hermanos de declarante: Juan de Villanueua, vecino que fue desta villa (Alarcón), difunto, hijodalgo; Alonso del Castillo, difunto, vecino de Córdoua, hijodago; Constança, mujer de Diego de Yllescas, vecino desta villa; Marina Páez, mujer de Gonçalo de Bonilla, vecina de Alarcón".




AHN, INQUISICIÓN, 1417, EXP. 5. INFORMACIONES GENEALÓGICAS DE DIEGO MONTOYA MEJÍA, FOLIOS 24 Y 25. y folios 32 al 36

Monday, November 17, 2025

Notas sueltas de Castillo de Garcimuñoz

 Ganar una posición social en Castillo de Garcimuñoz a los Melgarejo, o Mula como gustaba llamarles por sus convecinos, costó lo suyo. Ya sabemos que en 1569 se vieron envueltos en un turbio asunto acusatorio de libelos en los que se denunciaba que, antes que hidalgos, los Melgarejos eran judíos. Dos años después de los hechos se pasó a las palabras. La familia de los Arboleda, encabezada por Alejandro, intentó eliminar a los Melgarejo a cuchilladas. Fruto de la reyerta es que Diego de Melgarejo fue herido por Alejandro Arboleda, que, condenado por la justicia de Granada, tuvo que abandonar el pueblo desterrado por ocho años. Los hechos acaecieron en 1571. Alejandro Arboleda, no obstante, sería indultado en 1577 antes de finalizar su condena

AGS, CCA, CED. 152, 745

Fernando Piñán Castillo y Juana Melgarejo, vecinos de Castillo de Garcimuñoz, piden licencia real para fundar mayorazgo. En 1588, se les pide por el Consejo de Cámara que informen de los bienes que han de constituir el mayorazgo y los hijos de su descendencia

AGS, CCA, CED, 329, 103

Doña Teresa de Briceño, fundadora del mayorazgo de la Olivilla y de los molinos que llaman del licenciado. En 1597, se halla en Granada de pleitos con el concejo de Castillo de Garcimuñoz por una presa, alameda y tierras que ambas partes pretenden ser suyas. Se decide que la presa se quede como está y que únicamente se puedan cortar álamos para la reparación de los molinos y presa, así como el concejo dé 200 ducados anuales de renta a los poseedores del mayorazgo, del que se pide información de su fecha de institución y rentas y bienes

AGS, CCA, CED, 332, 585

Andrés de Villamayor, vecino de Castillo de Garcimuñoz, sucede en el patronazgo fundado por Alonso Pérez de Vivero en la ciudad de Valladolid. Entre los bienes integrantes de dicho patronazgo está un juro de 10172 mrs. de renta, a razón de 20 al millar, situado sobre las alcabalas de Renedo y Zaratán. Pide se mude el juro sobre rentas del Castillo de Garcimuñoz o su comarca. Año 1619

AGS, CCA, CED, 344, 435



RAH. Signatura: 9/136, fº 164 v. — Signatura anterior: B-21, fº 164 v.



RAH, Signatura: 9/305, fº 47 v. — Signatura anterior: D-30, fº 47 v.

Friday, November 14, 2025

Araque de Belmonte y origen del linaje

 Los Araque de Belmonte debieron llegar desde La Alberca con Alonso de Araque, que, en 1559, pide, con unos cuarenta y cinco años, ante la Chancillería de Granada el reconocimiento de su hidalguía. Alonso de Araque había llegado a Belmonte para casarse en un primer matrimonio con la hija de Bartolomé Peña. Alonso de Araque había nacido en Villalgordo del Marquesado, hijo de Hernando de Araque y Constanza Montoya (o Violante), natural de Vara de Rey, aunque Hernando se había casado una segunda vez en Castillo de Garcimuñoz con Leonor Mula. Hernando de Araque era hijo de Alonso Hernández de Araque, que, a su vez, estaba casado con Juana Piñán.

Los Araque se habían extendido por otros pueblos. Dos primos hermanos del padre Hernando de Araque, el uno vivía en Montalbanejo, Juan de Araque, y el otro en Hinojosa, Lope de Araque. Los Araque se habían establecido en Montalbanejo con una hermana de Alonso Hernández Araque, llamada Isabel de Araque y Liébana casada con Juan Redondo. Otros parientes eran un Araque que vivía en El Cañavate y otro apodado Pedro de Quincoces que vivía en Castillo de Garcimuñoz. También se conocían parientes en Tribaldos y el común de Uclés. Alonso de Araque que litigaba tenía por hermanos Hernando de Montoya que vivía en San Clemente y cuatro hermanas más del primer matrimonio y Francisco de Araque y Juan de Araque que vivían en Castillo de Garcimuñoz, estos últimos fruto de un segundo matrimonio del padre con Leonor de Mula. En cuanto a Hernando Montoya, vecino de San Clemente, había obtenido carta de hidalguía frente a este concejo. 

La familia Araque de Villalgordo estaba libre de pagar el quinceno a Luis Pacheco de Silva, es decir pagar de cada quince fanegas una trigo al señor de la villa.


Testigos (año 1559?)

Alvaro de Luz, setenta años, natural de Villalgordo, hombre pechero

Juan de Luz el viejo, hombre hidalgo, 77 años, vecino de Villalgordo

Diego de Liébana, hombre hidalgo, vecino de Villalgordo, 70 años

Alonso Sánchez de Pascual Sánchez, vecino de Montalbanejo, pechero, 75 años

Juan López. clérigo presbítero de la orden de San Pedro, vecino de Montalbanejo, 74 años

ACHGR. sign. ant. 301-39-2


LOS ARAQUE DE CASTILLO DE GARCIMUÑOZ

Hernando de Araque casaría segunda vez con Leonor Mula o Melgarejo. Del matrimonio nacería Francisco de Araque, casado con María de la Gruesa, natural de Belmonte, juntos hicieron donación y patronazgo a su hijo Juan de Araque de sus casas principales en Villalgordo, que fueron de Hernando de Araque, su padre, y de 1300 almudadas de tierras en término de aquella villa y de sus casas principales en Castillo de Garcimuñoz. EL patronazgo viene cargado con una serie de misas por el alma de sus padres. Se escritura ente escribano el 14 de enero de 1577. Tres años después,  el seis de septiembre de 1580, en el Castillo de Garcimuñoz, se ampliará el patronazgo, al casar su hijo Juan de Araque con doña Francisca Muñoz, hija del licenciado Muñoz, vecino de San Clemente, haciendo por causa onerosa mayorazgo de sus bienes o por mejora del tercio y del quinto.

El matrimonio de Juan y Francisca Muñoz tendría dos hijas, Magdalena y Casilda. La segunda Casilda casaría en Moya con el doctor Caballón de la Carrera, alcaide de Moya. NO obstante, la sucesión en el mayorazgo recaería en un tercer hermano de Juan, llamado Pedro.

RAH. Tabla genealógica de la familia de Araque, vecina de Castillo (¿de Garci Muñoz?). [9/304, fº 234 v.]

LA ASCENDENCIA DE LOS ARAQUE EN ÁLAVA

El primero de los Araque es Lope Fernández de Araque, natural de Zoronozo, en la provincia de Álava, señor del valle y casa de Araque, que siguió la causa de don Juan Manuel, que lo casó con María Ruiz, dama de la infanta doña Constanza. El siguiente en la línea es Lope de Araque, que casó con Violante de Olivares. Un primer hijo, Juan de Araque, casa en Montalbanejo con Ana de Molina; el segundo hijo Alonso Fernández de Araque casa con Beatriz Méndez de Arboleda, natural de Villalgordo. De este matrimonio nace Alonso Fernández de Araque que casa con Juana Piñán, una línea ya vista arriba. Otras dos hijas son Beatriz de Araque que casa en Honrubia con Fernando de Villodre e Isabel casó en San Clemente con Diego de Tébar y Valenzuela

RAH. Tabla genealógica de la familia de Araque, vecina de la provincia de Alava. [9/304, fº 233.] 


LOS ARAQUE DE SAN CLEMENTE

Hernando de Montoya y Araque (hijo de Hernando de Araque y Violante Montoya) casa en San Clemente con María Muñoz de los Ángeles, sacó ejecutoria en posesión y propiedad. El matrimonio tuvo por hijos a don Fernando de Araque, que caso con doña Catalina Montoya; Alonso de Araque casó en San Clemente con doña Juana de Buedo, hija del capitán Martín de Buedo, tesorero de rentas; Pedro de Araque casó con doña Gerónima de Liébana de Castillo de Garcimuñoz; el licenciado Juan de Araque abogado casó con doña Inés de Buedo, hermana de Juana de Buedo citado: Francisco de Araque, clérigo, y doña Violante y doña Ana, franciscas.

RAH. Tabla genealógica de la familia de Araque, vecina de San Clemente (Cuenca). [9/304, fº 234.]

Tuesday, October 14, 2025

Inestrosa de Belmonte

 En 1573, se desarrolla el pleito en la Chancillería de Granada entre el licenciado Morales de Inestrosa y el concejo de Belmonte. El licenciciado Morales vio reconocida su hidalguía para ser negada a continuación en revista y volver a ser admitida como descendiente de la casa solar de los Inestrosa en las Encartaciones de Vizcaya. No obstante, el concejo de Belmonte siempre defendió la pechería de los Inestrosa, pues se conocía de antaño este apellido en Belmonte, como hombres llanos, y del apellido Zorita, al que los Inestrosa estaban ligados familiarmente. En una nueva probanza de testigos que se solicitó, el concejo de Belmonte pidió malévolamente que una de las preguntas acabara con un Digan de qué casta y generación son.

En la nueva probanza de testigos, ocho en total, pronto las acusaciones de pechería derivaron al origen converso. Aunque en la ocasión hubo incluso algún documento escrito de Racionero y Vicario de Belmonte, ratificando el carácter converso de Belmonte, la tacha de los testigos por el licenciado Belmonte fue considerada suficiente para que obtuviera ejecutoria de hidalguía en 1587. En la defensa del apellido Inestrosa se llega a decir: pues es cosa compatible que el licenciado Morales y sus deudos sean hidalgos por línea recta y conversos por otra parte. No obstante, era fama en Belmonte que los apellidos Inestrosa y Zorita pasaban por conversos en la villa de una misma cepa. Amador de Medina, vecino de Monreal, iba más allá en la acusación:

"Y oyó decir a Martín Sanz de Medina su padre y a otros muchos viejos de la dicha villa que si algunos confesos auía en ella de buen trato eran los Hinestrosas y les oía dezir toda su vida que los Zoritas eran confesos y descendientes de tales, y que en el tiempo que auían echado a los judíos de Castilla, auía pasado por la ducha villa una tía o hermana de Alonso de Zorita, y que la auía salido a rogar que se convirtiese, que estaua debaxo de una oliua aposentada, que está junto a la ermita de San Antón, procurándola convertir y que no auía podido".

La acusación iba contra la línea de flotación de la pureza de sangre de Zoritas e Inestrosas. Alonso Zorita era el padre de un colegial del colegio de Cuenca de la Universidad de Salamanca, Antonio Zorita (dicho colegio solo admitía cristianos viejos), que luego se graduó como licenciado. Dos descendientes directos de Alonso de Zorita habían obtenido ejecutorias de hidalguía en Granada. Dichas ejecutorias fundaban la hidalguía en remontarse a una ascendencia a las Encartaciones de Vizcaya a través de los Inestrosa. Alonso Zorita decía ser hijo del bachiller García de Inestrosa y nieto de Garci Sánchez de Inestrosa, que otorgó su testamento en 1428 y mandaba decir unas misas por la memoria de sus padres, Juan Sanz de Inestrosa y María del Castillo. A pesar de todo, otros testigos como Miguel Burillo se remontaba al testimonio de su madre para reafirmarse en el origen converso de unos y otros, Inestrosas y Zoritas. Juan de Castro iba más allá; nombraba a los Inestrosas como "honrados conversos" y a los Zorita como descendientes del único que se había convertido de una familia que había sido expulsada de Belmonte en 1492. Otro testigo, Garci Romero rebajaba el nombre del antepasado Garci Sánchez de Inestrosa a un tal Garci Sáez y ponía nombre a la judía del olivo: Bonesa Judía. A las acusaciones de judaísmo se unían las de pechería, diciendo que el licienciado Morales era descendiente de un Alonso Sánchez trapero.

Los testigos que declararon contra el licenciado Morales de Inestrosa fueron: 

1.- Francisco López del Toril, con amistad con Francisco Rodríguez, enemigo declarado del licenciado

2.- Juan Villaescusa, hombre bajo y vil, "duerme entre estiercol". Había tenido pleito con familia del licenciado

3.- El clérigo Miguel Lucas y Diego Ocaña, hermanos. Miguel Lucas había tratado cierto pleito con Antonio Morales, primo del licenciado en Roma

4.- Amador de Medina, hombre vil y bajo, pobrísimo

5.- Miguel Burrillo, acusado de tener gesto de moro

Estos cinco primeros testigos cambiaron su testimonio en la primera declaracíón, favorable al licenciado Morales por otra contraria una segunda vez. Además, otros tres testigos declararon en contra:

6.- Juan Castro, conocido por su capital enemistad con los hidalgos y ser maldiciente de ellos

7.- Garci Romero, pues un hermano suyo dijo que el padre del licenciado Morales era un zapatero

8.- Bartolomé de Aguilar por mentir en otro juicio

El licenciado Morales Inestrosa defendió una línea oficial que le llevaba al primer apellido y a Vizcaya: era hijo de Diego de Morales y nieto de Antonio de Morales y bisnieto de Diego Sainz del Castillo y Juana de Morales su mujer y tercer nieto de Garci Sanz de Inestrosa y Catalina González de Herriega su segunda mujer y cuarto nieto de Juan Sanz de Inestrosa y María del Castillo su mujer, vecinos de Castillo de Garcimuñoz, y quinto nieto de Juan Sanz de Inestrosa y Juana de Velasco su mujer, vecinos de las Encaragaciones de Vizcaya con casa solar. 44 testigos testificaron a favor del licenciado Morales (luego agregará otros 91), y también a favor de los apellidos Inestrosa y Zorita. Para salvar el apellido Morales, se afirmaba que el abuelo Antonio Morales era primo de los comendadores Alonso de Iniesta (o Inestrosa) y Alfonso Muñoz y de los priores de Belmonte, que eran Inestrosa.

LOS ELEMENTOS PROBATORIOS

1.- Testamento de Garci Sánchez de Inestrosa, vecino de Belmonte: del año 1428, dice que canten unos oficios en la villa de Castillo de Garcimuñoz por sus padres, Juan Sanz de Inestrosa, el primero que vino de la casa solar de Inestrosa a Castillo de Garcimuñoz, de donde fue alcaide, y su mujer María del Castillo. Este Garci Sánchez fue padre de Juana Sanz de Inestrosa, madre del comendador Alonso de Iniesta y de Juan de Inestrosa, padre de Gonzalo de Inestrosa, abuelo del secretario de cortes Baltasar de Inestrosa y bisabuelo de Juan de Inestrosa, que se agarrará a la ejecutoria del licenciado Morales para defender su hidalguía. Garci Sánchez de Inestrosa también fue abuelo de Alonso de Zorita.

2.- Testamento de Alonso Muñoz (año 1501), comendador de Manzanares, y después de Caracuel, del hábito de Calatrava, el cual era hijo del licenciado Muñoz, oidor en Valladolid, y de María Díaz de Inestrosa, hermana del comendador Alonso de Iniesta. En ese testamento manda que Diego García de la Inestrosa, su sobrino, compre cierto heredamiento.

3.- Comendador Alonso de Iniesta, caballero del hábito de Santiago, y señor de Valera, el cual era hijo de Gonzalo de Iniesta y Juana Sanz de Inestrosa, y Juan de Inestrosa hermano de esta Juana casó con Teresa Sánchez de Iniesta, de manera que casaron trueco hermano y hermana

4.- Provisión del año 1474 dada por la reina Isabel a Diego García de Inestrosa, que fue hermano de padre y madre de Gonzalo de Iniesta e Inestrosa, para que en nombre de la Reina recibiese juramento y reconocimiento de fidelidad como reina y señora a todos los grandes y concejos del Reino y se entregasen castillos y fortalezas a las personas que la Reina considerase. Este Diego García de Inestrosa hizo muchos favores a los RRCC y participó en la toma de muchas villas y ciudades del Reino de Granada

5.- Testamento de Diego García de Inestrosa de 1506, funda el hospital de Santo Tomé de Málaga y nombra por patrón a su sobrino Francisco, hijo de Gonzalo de Iniesta e Inestrosa

6.- Letrero en el hospital de Santo Tomé de Malaga: Este Hospital y Enfermeria, aduocación del bienauenturado apóstol samto Tomé mandó hacer en las casas de su morada el noble cauallero Diego García de Hinestrosa

7.- Patronazgo que el año 1515 otorgó Diego de Iniesta, hermano del comendador Alonso de Iniesta en una capilla de San Pedro y San Pablo de la colegiata de Bartolomé de Belmonte, dejando como patrón a Gonzalo Sanz de la Inestrosa, prior, y después a Juan de Inestrosa, nieto de Juan de Inestrosa su hermano, y hijo de Gutierre de Inestrosa, que vivía en Toledo y luego llama a Francisco de Inestrosa su sobrino y sus hijos, y a falta de estos a su primo Antonio de Morales

BNE. PORCONES/299(6). Informacion en derecho, por don Iuan de Hinestrosa. 1613



Fotografía: J. Diaz Arnal

Sunday, February 18, 2024

El alcaide Alonso de Montoya, un belmonteño al servicio del marqués de Villena

 

Jerónimo Montoya, antes de llegar a Monreal, un arrabal de Belmonte, había vivido durante veinte años en Castillo de Garcimuñoz; en 1540 ya llevaba cuarenta años establecido en Monreal y desde hacía un año había establecido su morada en Belmonte. Su padre Alonso de Montoya era conocido por el alcaide y el abuelo Alvar Martínez era vecino de Belmonte, donde tenía sus casas que hacia 1540 ocupaba el chantre Álvaro de Montoya. El abuelo, el bachiller Alvar Martínez estaba casado con Elvira Sánchez ; además del alcaide Alonso, el matrimonio había tenido otro hijo de nombre Gonzalo. El alcaide Alonso de Montoya había casado con Inés Álvarez del Rubio. El alcaide Alonso de Montoya había tenido varias tenencias de fortalezas, entre ellas, el alcázar de Segovia, Maderuelo y Riopal en tiempos de Enrique IV y posteriormente había participado en las guerras de Granada. Morirá hacia 1515. A fecha de hoy no hemos encontrado la relación de estos Montoya con los de Vara de Rey.

El alcaide Alonso de Montoya era declarado partidario del marqués de Villena en la guerra de Sucesión castellana, teniendo el cargo de visitador de las velas y honras que se hacían en la fortaleza de Belmonte. Incluso se decía que había descubierto una traición contra el marqués de Villena para entregar la fortaleza de Belmonte: "vio presos en la cárcel desta dicha villa dos honbres que eran velas y estaban en una torre de salas de la dicha villa e oyó dezir y fue público en ella que andando el dicho alcayde Alonso de Montoya una noche vesytando las dichas velas e rondas a cavallo por baxo que oyó que uno de los susodichos presos estavan cantando "no es hora la mi señora no es hora" e que el dicho alcayde Alonso de Montoya miró en ello e sospechando de alguna traición que oviese en la dicha villa que los avía preso y echado en la dicha cárcel y que estavan presos por ello e después supo este testigo e oyó dezir públicamente que los dichos dos honbres que heran velas y avían dicho lo que tenían dicho avían confesado en un tormento que les avían dado cómo tenían vendido la dicha villa de Belmonte a Villaescusa de Haro que hera del Maestrazgo e que avía dicho aquello de no es hora por respeto de que no viniesen e por razón de ello se hiziese justicia dellos y este testigo los vio desquartizados e hazer quartos e puestos en los caminos".

El alcaide Alonso Montoya era contemporáneo de varios personajes conocidos por nosotros, vecinos de Castillo de Garcimuñoz: el comendador Tristán Ruiz de Molina, el escribano de cuentas Andrés Jiménez y el hidalgo Andrés Alarcón.

En Belmonte era sabido que al estar sometido al fuero de Sevilla todos sus vecinos, hidalgos o no, pagaban los impuestos. El propio marqués de Villena pagaba por unas casas que tenía en Belmonte y por algunos de sus escuderos: el comendador de Estremera, Luis Manuel y Alfonso Manuel y por el maestre Juan. Pero desde la década de 1520, la situación cambió y los belmonteños dejaron de pagar impuestos; el importe de estos se sacaba de los propios de la villa. No obstante, se contaba la anécdota que el alcaide Alonso había ido hasta Escalona a protestar al marqués su derecho a no pagar impuestos, con amenaza de irse a vivir a otro lugar, y el marqués lo había liberado de la obligación de contribuir.

Así, los símbolos de hidalguía en Belmonte eran otros, como el derecho de asiento principal en la capilla mayor, "a la mano derecha de cómo se entraba en ella". Los Montoya belmonteños tenían una capilla principal en la colegiata de San Bartolomé, la de Nuestra Señora: "a la mano derecha del altar mayor, fecho de madera y quando el maestre don Juan Pacheco tornó a rehedificar la yglesia y capilla mayor fue menester derribar la capilla de los susodichos y por respeto de derribarlo les dexó lo hueco de la dicha capilla de Nuestra Señora para tres enterramientos para todos ellos y ansy estauan los dichos enterramientos que no pagauan a la yglesia derecho ninguno de corronpimientos ni enlucimientos que heran derechos de la yglesia y era capilla y enterramientos muy antigua de más de cien años y ansy parescía por los libros de la yglesia".


Testigos

Juan Díaz de Baños, canónigo de la colegiata de Belmonte, hijodalgo, 65 años

Juan Pérez de Monreal, hidalgo de Belmonte

Pedro Ruiz de Agudo, del estado de los labradores en Belmonte, 75 años

Diego Martínez, clérigo beneficiado de la Moraleja y capellán perpetuo de la iglesia del Castillo de Garcimuñoz

Pedro López de Alarcón, hidalgo de Castillo de Garcimuñoz

DOCUMENTOS PROBATORIOS QUE SE APORTAR

Homenaje de Alonso Montoya a don Diego López Pacheco, conde de Santisteban, señor del Infantadgo y mayordomo del rey nuestro señor, como alcaide de la fortaleza de Maderuelo. En Arévalo, a  28 de marzo de 1470

Homenaje de Alonso de Montoya a don Diego López Pacheco, marqués de Villena y conde de Santisteban y mayordomo del Rey,  como alcaide de la fortaleza de Riopal. En San Clemente, a 19 de enero de 1473


LOS VEINTICUATRO DE CASTILLO DE GARCIMUÑOZ

"El dicho Jerónimo de Montoya vivió y moró en la dicha villa del Castillo de Garcimuñoz, fue elegido el año de noventa e uno a ser veynte quattro de la dicha villa e residió e residió en el oficio asta el año de quinientos e treze años que los dichos oficios se deshizieron, en el tienpo que fue veynte e quatro que hera el que avía dicho le vio entrar en suertes de alcalde e regidor e ser alcalde e regidor e fiel executor en los quales oficios no entravan pecheros salvo hijosdalgo como lo hera el dicho Jerónimo de Montoya e los otros que tenían los dichos oficios y quando salían elegidos los tales oficiales de veynte quatros nonbravan aquellos dos regidores de labradores pecheros que usavan de los los oficios con los tales hijosdalgos lo qual vio usar y guardar hasta que el marqués los quitó e se tomó en sí los oficios"


ACHGR, HIDALGUÍAS, 301-15-36,  Ejecutoria de hidalguía de 6 de diciembre de 1541



Saturday, February 17, 2024

Pedro Mateos, hidalgo de Castillo de Garcimuñoz

 Pedro Mateos era vecino de Castillo de Garcimuñoz en 1520. Obtendría ejecutoria de hidalguía en octubre de 1520, en un momento álgido de las Comunidades. Era hijo de Mari Rodríguez y Diego Mateos, un vecino de Baeza, en la colación de Santa Cruz, y que su abuela era vecina de Beas de Segura. Del abuelo se había oído decir que era un hidalgo de Santisteban del Puerto. El abuelo era Pedro Mateos y la abuela, Mari Sánchez. El entorno familiar de los Mateos estaba en tierras de Jaén. De hecho, el padre Diego Mateos, de su lugar de nacimiento, Beas, se había ido a vivir a Baeza y luego a Andújar.

Era difícil saber quiénes eran hidalgos o no en Beas, pues era villa franca, aunque desde finales de siglo XV se había comenzado a diferenciar los hidalgos de los pecheros en los repartimientos de impuestos. El caso es que hemos de creer que Diego Mateos, el padre de Pedro, había caído en la indigencia y a su viuda se le habían cobrado impuestos para la guerra contra los moros de Granada, aunque después en 1508, con motivo del cobro de la moneda forera se había negado, como mujer de hijodalgo, a pagar y se le había dado la razón. El padre Diego se había significado en la guerra de Granada y la toma del castillo de Cambil, donde malherido había muerto. En la toma de Cambil en 1485 había intervenido el propio Fernando el Católico. Sería determinante para el reconocimiento de la hidalguía de los Mateos, la decisión de Diego de preferir morir junto a su rey en Cambil, que retirarse a Baeza para curar sus heridas. Diego había legado algo más para la familia: había conseguido de un juez comisario una sentencia de 17 de abril de 1478 por la que se le declaraba hidalgo y no debía pagar la contribución llamada de las doce monedas impuesta en la ciudad de Andújar para la guerra de Granada.

No sabemos la razón del asentamiento de Pedro Mateos en Castillo de Garcimuñoz

La Chancillería de Granada sentenciaría a favor la hidalguía de Pedro Mateos el 21 de noviembre de 1519. La ejecutoria sería de 23 de octubre de 1520

ACHGR, HIDALGUÍAS, sig, ant. 301-4-9

Monday, September 25, 2023

LA COFRADÍA DE NUESTRA SEÑORA DE SEPTIEMBRE Y LOS CABALLÓN

 Nacer en Castillo de Garcimuñoz o proceder de allí no era buena carta de presentación y menos para pasar como cofrade a la cofradía de la Concepción y Natividad de San Clemente, con fama de solo admitir cristianos viejos. Tal tacha la tuvieron que soportar los hermanos Juan y Alonso Caballón cuando pidieron su ingreso en la mencionada cofradía el año 1556. Entonces, el provisor de la cofradía, Miguel Sánchez de los Herreros, y su mayordomo Juan de Oma recordaron a los dos hermanos que su ascendencia en el Castillo de Garcimuñoz era un mal principio para el ingreso y que debían demostrar con pruebas genealógicas que no estaban manchados de sangre infecta, es decir de judíos conversos. Aunque los Caballón se habían establecido en San Clemente con el abuelo, se recordó a los hermanos que eso no era suficiente y que presentarán sus ascendientes en el Castillo de Garcimuñoz. De la cofradía habían formado parte los de la Fuente y los Simón en los años treinta, pero ahora aparecían nuevos apellidos entre los que destacamos los Ángel, con gran proyección futura como oficiales del Santo Oficio. El cabildo de la cofradía, también llamada de Nuestra Señora de Septiembre, pues el ocho de septiembre se tenía por el día de nacimiento de la Virgen, decidió mandar al Castillo a indagar a un cofrade llamado Benito López del Campillo, otro apellido que en fundaciones religiosas dará que hablar en el futuro. La realidad era que la rancia cofradía de cristianos viejos ya presentaba dudas sobre la naturaleza limpia de sus miembros. Si bien es verdad que a Campillo le acompañó en su viaje un Cristóbal de Villanueva y un Juan de Olivares, ambos cofrades, pero el segundo con apellido sospechoso al igual que el escribano del cabildo Juan de Robres. Se apelaba a los fundadores de la cofradía y sus exigencias de calidades requeridas a sus miembros, pero a continuación se reconocía que la cofradía era presa de parcialidades, diferencias y confusiones en deservicio de Dios Nuestro Señor y su Santísima Madre.

La cofradía estaba deviniendo en un escaparate de representación social: el rico Francisco García era cofrade y Francisco Rosillo también. Es más, las ordenanzas se había cambiado con la excusa de ser más vigilantes en el ingreso de sus miembros, pero la realidad era otra. Las ordenanzas viejas es cierto que eran exigentes con la naturaleza de cristiano viejo, pero la cofradía, muy antigua, venía de cuando todos se conocía; ahora se habían implantado unos estatutos de limpieza de sangre, aunque con dinero todo se compraba, incluso las probanzas para el ingreso. Los sanclementinos recordaban cómo antiguamente podían pasar a la cofradía cualquier cristiano viejo, rico o pobre, solo debía dar una limosna según las posibilidades de cada cual; ahora, se exigían diez ducados por la entrada. El caso es que el cabildo de los cofrades decidió negar la entrada a los hermanos Caballón, por los inconvenientes que para la cofradía suponían sus calidades. La entrada también se vetaba a sus primos Juan Ramírez de Caballón y Diego de Caballón y constituía una exclusión de hecho de la buena sociedad sanclementino que había llegado al pueblo con el abuelo Gonzalo y sus dos hijos Juan y Diego, confirmada años después en expediente inquisitorial que situaba a un Caballón en el margen superior derecho del árbol genealógico de los Origüela. La cofradía determinaría la exclusión de la familia Caballón de la cofradía, que recurrieron la decisión a la Chancillería de Granada, donde sería de nuevo rechazada su solicitud. 

La mencionada cofradía tenía el nombre oficial de cofradía de la Natividad de Nuestra Señora Santa María, aunque era conocida popularmente como de Nuestra Señora de Septiembre en alusión a la festividad del ocho de septiembre, fecha que se tenía por el nacimiento de la virgen María y que era posterior en el tiempo, nueve meses, al día en el que la virgen había sido concebida, el ocho de diciembre. Por esta razón, la cofradía también era conocida como cofradía de la Natividad y de la Concepción. No lo sabemos, pero apostamos que el arraigo que el dogma de la Inmaculada Concepción en la villa de San Clemente tanto a esta cofradía como a la influencia del franciscanismo. La cofradía tenía su sede en la ermita de Nuestra Señora de Septiembre, luego colegio de jesuitas y actualmente llamado Teatro Viejo. Es más, la ermita daba nombre a la calle que hoy conocemos como Rafael López de Haro. Su organización interna estaba provista de un prioste, dos provisores, dos mayordomos, un escribano y el resto de cofrades. La cofradía se había dotada de unas ordenanzas antiguas, desde tiempo inmemorial se decía, aunque creemos que no irían más allá de la segunda mitad del siglo XV, si bien a mediados del siglo XVI se habían renovado en unas ordenanzas nuevas, más celosas de la preservación de los estatutos de limpieza de sangre. La exigencia a sus miembros de ser cristianos viejos, ahora venían especificadas con la mención a estar "limpios de toda raza y mácula de judíos y moros". De hecho, a los nuevos miembros se les exigía una probanza de testigos que, aparte de esa otra que los aspirantes pudieran aportar, era realizada por cofrades de la propia cofradía. Además de limpieza de sangre se les pedía no estar reconciliados por el Santo Oficio de la Inquisición, aunque la realidad era que las enemistades hacían que la simple sospecha era causa de rechazo del ingreso en la cofradía. En el caso de los hermanos Juan y Alonso Caballón de poco les valió que el hermano de su abuelo Gonzalo, Gabriel de Caballón hubiera sido contador de los Reyes Católicos o que los Caballones desempeñaron puestos de regidores y alcaldes en Castillo de Garcimuñoz desde 1400, pues pudieron más las acusaciones de judaísmo vertidas contra una familia procedente de Castillo de Garcimuñoz. 

Entre los nombres que se citaban desde finales del siglo XV como alcaldes de Castillo de Garcimuñoz se citaban a Alonso González de Caballón, Andrés González de Caballón, Francisco de Caballón el viejo y Juan Vázquez de Caballón. Los Los testigos favorables a los Caballón en Castillo de Garcimuñoz iban más allá de declarar su condición de cristianos viejos, además recalcaban que ninguno había sido reconciliado por el Santo Oficio y, añadían, no se conocían quemados por el Santo Oficio, condena esta última que tampoco se les había preguntado en el interrogatorio, pero no debemos olvidar que a la entrada de la iglesia de San Juan Bautista de Garcimuñoz había varios sambenitos colgados, algunos de ellos con unas llamas dibujadas. Al parecer, en Pinarejo, los Caballones tenían su hacienda; destaca el testimonio de un labrador de Pinarejo, Francisco Parrilla, que se desdecía en alabanzas hacia Alonso González Caballón.

y el dicho Alonso González de Caballón iba a vivir a una heredad  que tenía en el Pinarejo y allí era persona muy estimada y que no entendía sino en hacer paces e limosnas a pobres y huérfanos y cuando se volvió a vivir a esta villa todos los del Pinarejo lo echaron de menos porque casó dos o tres huérfanas e les daba viñas e dineros

La figura principal de los Caballones era Gabriel Caballón, contador del rey Fernando el Católico. A la altura de 1550 todavía había en Castillo de Garcimuñoz unas casas principales conocidas como las casas del contador Caballón. Como en estos casos, los testigos unos tenían más memoria que otros. Un labrador de Barchín recordaba como su abuelo le había dicho que los Caballones era cabeza de uno de los bandos con un pariente del marqués de Villena, llamado Juan de Valencia Téllez Girón. El propio marqués don Diego López Pacheco había hecho llamar a Andrés y Alonso González de Caballón para que fueran a recibir en Toledo a Felipe el Hermoso cuando llegó a España. Pleitesía que obligó a muchos servidores del marqués a endeudarse y vender parte de su hacienda, pues se les debió obligar a vestirse con los mejores trajes, que eran ajenos a la existencia de estos hombres. En los Caballones se reconocían letrados y clérigos, gente ajena a bajas condiciones, que a la altura de 1550 vivían de las rentas, aunque se reconocía que habían perdido el espíritu militar de sus antepasados. No obstante, se sabía de un Diego Vázquez de Caballón que había participado como alférez en la toma de Orán de 1509.

De la genealogía de la Real Academia de la Historia, el origen de los Caballón se inicia con Juan Vázquez de Caballón y su mujer Inés Méndez de Arboleda, para centrarse en la descendencia de uno de los hijos Alonso, y regodearse con la sucesión luego en la villa de Moya o de su nieto Juan de Caballón, conquistador de Costa Rica, apenas si se cita al otro hijo el contador Gabriel y se ignora completamente a Gonzalo, el que llega después de la guerra del Marquesado a San Clemente, pero su vida en medio de miserias es más entretenida que la de conquistadores y servidores de marqueses. De la antigüedad de los Caballones daba fe la documentación de Castillo de Garcimuñoz:

del archivo del cabildo de la dicha villa de Castillo de Garcimuñoz parece por ciertos autos de las escrituras que en treynta días del mes de junio de mill e quatrocientos y diezisiete que Juan Fernández de Caballón e Francisco Fernández de Olivares e otros sus compañeros como regidores de la dicha villa proveyan ciertos autos tocantes a la buenna gobernación e asymismo los dichos los dichos Juan Fernández Caballón y sus compañeros como tales regidores de la dicha villa en veynte e cinco días del mes de julio del dicho año de mill e quatrocientos y diezisiete proveyeron otro auto como tales regidores de la dicha villa sobre cierta hordenança y por otro auto del ayuntamiento fecho en la dicha villa de Castillo de Garcimuñoz en quinze de agosto de mill e quatrocientos y treynta e quatro parece que Juan Díaz de Caballón como alcalde ordinario de la dicha villa y los regidores della se juntaron en su cabildo en ayuntamiento e hicieron cierto repartimiento para los gastos e nescesidades de la dicha villa


El 27 de febrero de 1563 la Chancillería de Granada declaraba limpios a los primos hermanos Caballón, permitiendo su ingreso en la cofradía de Nuestra Señora de Natividad de Santa María


Probanza 1556

Jorge de la Pastora, Castillo de Garcimuñoz, 75 años

Francisco Parrilla, labrador de Pinarejo, 70 años

Cristóbal de Honrubia, labrador de Castillo de Garcimuñoz, 80 años

Pascual Gutiérrez, labrador de El Cañavate, 85 años

Miguel de Gil Gómez, vecino de Barchín, 77 años

Andrés de Buenache, vecino de Castillo de Garcimuñoz, 75 años

Alonso de Villanueva, morador en El Pinarejo, 84 años

Miguel Sánchez Requena, labrador de Pinarejo, 75 años

Hernán Vázquez de Haro, 51 años, de San Clemente

Gonzalo de Zaragoza, 80 años, de San Clemente


ACHGR, PLITOS, C 4555-16

Monday, July 3, 2023

REGATONES Y PAÑOS

 En nuestro libro de "La Edad de Oro de la Mancha conquense" ya apuntamos la existencia de una industria pañera en los pueblos del sur de Cuenca, dedicada a la fabricación de paños bastos en el mundo rural. Caso conocido es el de Iniesta o la dedicación de la mayoría de los vecinos de Buenache de Alarcón a este oficio.


Por un tratante de Castillo de Garcimuñoz sabemos algo más de esta industria y la inserción del mundo campesino en las redes comerciales de ferias y portugueses. Tratantes como Miguel Muñoz adelantaban la materia prima, la lana, a los campesinos, en especial mujeres, y el dinero para un trabajo manual que al cabo de tres meses daba sus frutos. Nuestro tratante recogía los paños acabados y los ofrecía a los portugueses que andaban por la comarca para su venta en las ferias. Este comercio fue denunciado por el obispado por usurario y lucrativo. Miguel Muñoz tenía como zona de influencia Castillo de Garcimuñoz, La Parrilla, Belmontejo, Altarejos y otros pueblos de la comarca.

"Que dando quatro arrobas y media de lana que ay arto para hacer un paño y dándoles seis ducados para el obraje de manos se obligan a dar un paño dentro de tres meses para embiarlo a las ferias o venderlo a los portugueses que andan por aquella tierra y en defecto de no dar el dicho paño se obligan a un precio moderado líquido en que le puedan exequtar la forma de este contrato usada y guardada en aquella comarca de mucho tiempo a esta parte... en defecto de no dar el dicho paño han de dar a siete reales por vara que es el precio moderado que se venden los dichos paños por entonces en aquella tierra"

BNE, Mss, 12023. Alegación de Miguel Muñoz de Campuzano, vecino del Castillo de Garcimuñoz, en el pleito que contra él trata el fiscal del Obispado [de Cuenca] (h. 19-22v)

Saturday, June 24, 2023

Los Castillo de Huete

 Leonardo del Castillo, vecino de Huete, era de familia de escribanos. Era hijo reconocido, que no natural, de Catalina Rodríguez y del bachiller Martín del Castillo, que llegaría a ser teniente de corregidor en la ciudad de Cuenca (alcalde mayor en su condición de letrado), así como alcalde mayor en Segovia y Murcia. El abuelo era Fernán González del Castillo, escribano de Huete, que había casado con Teresa González. Además de Martín, el matrimonio había tenido tres hijos; uno de ellos, Álvaro era escribano en Huete, y otro Rodrigo del Castillo, procesado por la Inquisición. El bisabuelo era Alvar González. La familia vivía en la cuadrilla de Atienza. EL abuelo Fernán González del Castillo tenía por hermano a Alonso del Castillo, que, a su vez, tenía dos hijos, el licenciado Juan del Castillo y Álvaro del Castillo.

El bachiller Martin, en su periodo de teniente corregidor de Cuenca, durante cinco años, había tenido un lío de faldas con una "moza fermosa", de la que se nos oculta el nombre y que se decía "que la avía avido donzella", pero que todos tenían por la madre de Leonardo del Castillo. El nombre de la moza será desvelado por Rodrigo del Castillo, un vecino del barrio de la Trinidad de Huete: Catalina de Aragón. El escándalo del amancebamiento del teniente de corregidor había llegado hasta la ciudad de Huete, obligando a sus hermanos a buscarle mujer, Catalina Rodríguez, hermana de Alonso Fernández de Parada, para acabar con las habladurías. El niño Leonardo no llegaría al nuevo hogar, donde se decía que ni el bachiller Martín ni su esposa Catalina cohabitaban de hecho, pues Martín seguía con su manceba en Cuenca y el niño en casa de su abuela putativa que acogía también a su madre adoptiva y al morir en casa de su tío el escribano Álvaro, aunque otras fuentes decían que se crio desde el principio con su tío. Algún testigo, sin embargo, refería que los amores de Catalina y Martín habían empezado en Huete, en la casa de su madre Teresa González, antes que Martín se fuera a Cuenca como teniente de corregidor, donde se llevó a su manceba con el niño. En Cuenca y en el cargo del oficio de teniente de corregidor moriría Martín del Castillo. El niño Leonardo sería recogido por su tío Álvaro con cuatro años.

El expediente, aparte que creemos que pueda ocultar orígenes conversos de la familia, es interesante por mostrarnos el régimen de gobierno de la villa de Huete en el siglo XV  : "veya ser costunbre en la dicha çibdad (de Huete) que en cada un año el conçejo, justiçia e rregimiento de la dicha çibdad elegían nueve rregidores, los seys de parte de caualleros e escuderos que heran los hidalgos e caualleros de la dicha çibdad e los tres de parte de los omes llanos pecheros e asymismo elegían veynte personas que llamauan los veyntes para que estos juntamente con la justiçia e rregidores entendieran en la governaçión de la çibdad". Los testigos nos describen el gobierno de Huete en disputas entre dos bandos en el siglo XV: los favorables a Lope Vázquez de Acuña y los favorables a Gutierre de Sandoval, entre los que se encontraban los hermanos Hernán González del Castillo y su hermano Alonso. Huete estaba dividida en cuadrillas: la de la Trinidad, la de San Pedro, la Santa María de Atienza, la de San Miguel, la de San Nicolás de Almazán, la de Santa María de Castejón... al frente de cada una de ellas había un jurado. La elección de oficios en Huete tenía lugar el postrero día de octubre, y se nos describe así por Alonso Gutierrez de Moya: "avía seydo costunbre rrepartirse los ofiçios del conçejo della entre caualleros e escuderos e los omes buenos pecheros porque el postrer día de otubre de cada año entravan en el conçejo de la dicha çibdad diez hidalgos e diez de los omes buenos pecheros e otros seys hidalgos e tres pecheros que nonbraban los veynte por rregidores de la tierra"

"e que el dicho Gutierre de Sandoval hera en seruiçio del señor rrey don Juan e después del señor rrey don Enrique porque tenía en guarda la dicha çibdad por sus altezas e el dicho Lope Vázquez de Acuña la quería usurpar".

Hemos dicho origen converso, y es que la ascendencia de la familia nos llevaba hasta Castillo de Garcimuñoz, tal como reconocía un testigo: "que el dicho Hernán Gonçalez del Castillo era hidalgo e que su padre Alvar Gonçález asimismo avya seydo fidalgo e avya estado en aquella posesyón en Huete donde avya vivido e que el dicho Alvar Gonçález avya venido de Rrequena de donde era a vivir al Castillo de Garçimuñoz sobre çiertos bandos e desconçiertos que tenían en Rrequena e que del dicho Castillo de Garçimuñoz se pasara a vivir a Huete". Creemos que se está describiendo momentos de la primera mitad del siglo XV y que nos llevan el apellido a estar relacionado con el doctor Pedro González del Castillo y su hermano el corregidor Hernán. El origen de estos González se quería ver en Requena.


Leonardo del Castillo conseguiría sejecutoria de hidalguía el 22 de mayo de 1523

Sunday, November 20, 2022

ISABEL DE PEDROLA

 La herencia del comendador Tristán Ruiz de Molina y su mujer Catalina Suárez fue disputada por su hija Isabel de Pedrola y su nieto Sancho Sánchez de Pedrola. El pleito comienza en enero de 1533

Isabel de Pedrola estaba casado con Rodrigo Pacheco, hijo de Diego Pacheco, alcaide de Belmonte, y María Castillo, hijo de Hernando del Castillo, era su segunda mujer, pues, antes, Rodrigo había estado casado con la hija del arcediano Gómez Ballo. El matrimonio entre Rodrigo e Isabel duró poco, por falta de herederos y por desavenencias, dados los amores de Rodrigo con una tal "muñoza". A la altura de 1526, el matrimonio estaba dirimiendo sus diferencias ante la justicia en lo que debía ser una anulación de hecho.

Cuando muere Tristán Ruiz de Molina (su mujer lo había hecho unos años antes), Isabel de Pedrola se niega a reconocer el testamento paterno que es bastante gracioso con el nieto Sancho Sánchez de Avilés, al que se reconoce el quinto de los bienes, y con sus criados Alonso de Belmonte (y luego su hija María de Mendoza) y Hernando de Avilés, a los que deja sustanciosas cantidades de maravedíes. Isabel como heredera universal se resiste a dividir la herencia familiar entre su sobrino, hijo de hermano bastardo, y los dos criados de origen converso. Sus oponentes acusaban a Isabel de Pedrola de esconder bienes muebles y joyas de oro y plata que en el testamento había correspondido a Sancho Sánchez de Pedrola.

Agustín de Pedrola, que se dice Sancho Sánchez de Pedrola, nieto de Tristán Ruiz de Molina y Catalina Suárez 

El pleito, que todavía seguía en 1544, se sustanciaría a favor de Isabel de Pedrola.

Catalina Suárez es hija de María de Alcaraz. El testamento de Catalina Suárez es de 23 de septiembre de 1528 y el testamento del comendador Tristán Ruiz de Molina de 14 de marzo de 1532, dejaban el quinto de sus bienes a Agustín de Pedrola (llamado Sancho Sánchez de Pedrola), criado y paje del marqués de Escalona

Bienes que, en un principio correspondieron a Sancho Sanchez de Pedrola, en sentencia conta Isabel de Pedrola, y correspondientes a bienes de su madre Catalina Suárez, heredados de la madre de esta (total 250000 maravedíes):

  • 160000 mrs. que se le dieron en casamiento a Catalina Suárez y llevó en dote, correspondiente al valor de la dehesa de los Palacios
  • 10000 maravedíes que doña Catalina fue mejorada en el testamento de su madre
  • 7000 maravedíes en plata que Catalina heredó de su madre en plata
  • 70000 maravedíes de su madre en joyas
  • Una viña, en los Llanos, término de Castillo de Garcimuñoz, 3000 mrs.
Catalina Suárez había llevado al matrimonio con Tristán Ruiz Molina
  • Dehesa de la Nava de los Aragoneses en Moya
  • Un solar que "está do San Juan que confina con San Lorencio"
  • Un brial de terciopelo carmesí valorado en 15000 maravedíes
  • Un brial de florentín verde con guarnición muy ancha de terciopelo, 4000 mrs.
  • Una sarta grande de granos de oro con grecas de aljófar, 10000 maravedíes. Sería enterrada con ella
  • Una alfombra de 3000 maravedíes
  • 70000 maravedíes en joyas
Bienes del comendador Tristán Ruiz de Molina
  • Casas principales en la plaza del Castillo: 101500 mrs y una cueva en los bajillos. Otras casas eran de la abuela María de Alcaraz, al lado de la ermita de San Lorenzo y Alonso Sánchez de Olivares con una huerta aneja, que se cerca con paredes altas; su valor 25000 mrs.
  • Dehesa de los Palacios y el Cuarto (es la de cuarta parte de la Nava de los Aragoneses que compra por 160000 mrs el comendador), por un valor 547633 mrs. que renta cerca de veinte mil maravedíes anuales. Sita en Moya, para la parte correspondiente al marqués de Moya
  • 3400 maravedíes de su escribanía
  • 17000 maravedíes de la renta de la yerba del año 1532 por cobrar
  • 9000 mrs. de la merced de los 18000 mrs. en cada un año
  • 8000 mrs. de la renta del pan y agua que se da a los comendadores del año 1532
  • 290 fanegas de trigo en Valtablado y 90 de camuña en el mismo lugar.
  • Un cebadal encima de la puerta de los Canales, cuatro ducados
  • Una viña en los Llanos
  • 1020 mrs. de un rentero en Valtablado
  • 916 mrs. de cierto ganado
  • 30192 mrs. de 296 fanegas de trigo
  • 2187 mrs. de 42 fanegas y diez celemines de centeno y cebada
  • Bienes muebles por valor de 36000 mrs, incluido el esclavo Antón que se tasó en 6000 mrs.
La herencia del comendador se valoró en 785547 mrs (254500 mrs corresponden a su esposa Catalina)

Bienes pertenecientes a la abuela María de Alcaraz: dehesa de la Nava de los Aragoneses en Moya
  • En el momento del morir en El Castillo de Garcimuñoz, María de Alcaraz dejó 8000 maravedíes de renta de la mencionada dehesa; previamente había dejado otros siete mil maravedíes de renta entre sus tres hijas: La mencionada Catalina Suárez, casada con el comendador Tristán Ruiz (2000 mrs.); la mujer de Diego Ruiz (2000 mrs), la mujer de Diego Cherino (2000 mrs) y mil mrs. más para una nieta de este último matrimonio. Los ocho mil maravedíes de renta anual de la abuela acabarían en Catalina Suárez como dote de casamiento, acrecentados en otros 160000 mrs.
Bienes cedidos por el comendador Tristán Ruiz de Molina en vida a su nieto Agustín de Pedrola, llamado Sancho Sánchez de Pedrola, en el momento que estaba como paje del marqués de Villena en su castillo de Escalona
  • Un caballo castaño
  • Corazas de brocado
  • Jaez de caballo
  • Caparazón de terciopelo negro
  • Tres pares de vestido, los unos de velarte guarnecidos de terciopelo negro, los otros de frisado, y los otros pardos
  • Un capuz valenciano con un capuz ancho de terciopelo
  • Armas de mallas y de otro tipo
Bienes cedidos en dote a Isabel de Pedrola por su padre Tristán Ruiz de Molina, con motivo del casamiento
  • La tercera parte de la dehesa que se llama cuarto de los Palacios en la Nava de los Aragoneses, con sus 2000 mrs. de renta anual, que están empeñados por su marido Rodrigo Pacheco por un censo de 47000 mrs.
Bienes dados por Andrés Jiménez a su hijo Tristán Ruiz de Molina cuando se casó con Catalina Suárez (año 1489?)
  • Un cofre, dos camisas, una cofia y un estuche 12500 mrs.
  • Una cadena, de cincuenta doblas, 17000 mrs
  • Unas manillas, que con otras que le dio Gonzalo Olivares (su suegro?), 3750 mrs.
  • Nueve varas de raso leonado para un brial, 4500 mrs.
  • 25 varas de terciopelo negro, 20700 mrs.
  • Una vara para un jubón, 1700 mrs.
  • Dos varas de terciopelo negro y 54 varas de damasco, 4625 mrs.
  • 4 varas de contray, 2480 mrs.
  • 10 varas de perpignan, 3300 mrs.
  • Dos forros para dos monjiles, 1500 mrs.
  • 28 varas de lienzo para dos briales, 700 mrs.
  • Tres pares de chapines, 450 mrs.
  • Tres pares de calzas de paño morado, 1500 mrs.
  • 10000 mrs. de mejora
  • Plata, 4150 mrs.
  • De deudas, 3000 mrs.
  • "Hubo este año de 83 de los de la Parrilla, 7000 mrs."
  • De los portadgos, 3000 mrs.
Desarrollo de los hechos

Hemos dicho que los conventos sanclementinos nacen entre discordias y disputas, por aquello de que Dios escribe con los renglones torcidos. El convento de clarisas surgió en 1523 del legado de un comerciante zamorano, Martín Ruiz de Villamediana, y el impulso de unas beatas, la Melchora y las toledanas, que se resistieron a someterse no se sabe bien si a orden monástica o a la monja que desde Villanueva de los Infantes se había desplazado a San Clemente para meterlas en vereda.
El caso es que entre tanta disputa la obra franciscana sanclementina andaba camino de la ruina y la desaparición, Hasta que llegó, en esas, Isabel de Pedrola. Sus padres, el comendador Tristán Ruiz de Molina y Catalina Suárez, le habían buscado un buen matrimonio, con Rodrigo Pacheco, dueño de la mitad de El Cañavate, hijo del alcaide de Belmonte y de María del Castillo, hija del alcaide de Alarcón. El matrimonio prometía y anunciaba un nuevo poder señorial en la zona, pero hemos de presuponer que el dicho Rodrigo era impotente, Ya había fracasado en su primer matrimonio con la hija del arcediano Gómez de Ballo, y ahora a la altura de 1526, de nuevo fracasó en su segundo matrimonio con Isabel de Pedrola. El matrimonio ni se hablaba ni cohabitaba: Rodrigo Pacheco andaba de flirteos con la muñoza o, es de temer, haciendo el primo entre los tejemanejes de esta moza y el señor de Buenache, e Isabel de Pedrola, que poco se asemeja a la imagen transmitida de beata y religiosa, en Granada, intentando quedarse con la herencia íntegra de su padre.
El padre de Isabel, el comendador Tristán, pasaba sus últimos días en Castillo de Garcimuñoz, viendo como sus proyectos familiares de futuro, que ya había diseñado su padre Andrés Jiménez, se venían abajo. Cuando en 1532 muere, su alma atormentada solo busca el descanso en la capilla familiar de Jesús, en la iglesia de San Juan Bautista. Nos tememos al comendador Tristán como hombre solitario en su hora final, se acuerda de sus criados y de su esclava, a los que deja un buen pellizco de la fortuna, para desazón de su hija Isabel de Pedrola. Aunque lo que molesta a Isabel es que un quinto de la fortuna familiar quedará para un sobrino suyo, llamado Agustín de Pedrola, aunque este prefiere llamarse Sancho. Francisco del Castillo, alcaide de Castillo de Garcimuñoz, alababa a estos criados: el servicio doméstico de María de Mendoza, el servicio como pajes y escuderos de Alonso de Belmonte y Hernando de Avilés, que criaban potros que costaban cinco mil maravedíes y que luego vendían por 35000 al marqués de Villena. Julián se convirtió en fiel servidor de sus señores en los momentos finales, llevando a cuestas al comendador cuando la enfermedad le acosaba y provocaba un mal hedor.
Agustín, o Sancho es hijo de Sancho Sánchez de Pedrola, el hijo fallecido de Tristán y Catalina. Hay otra hermana de Isabel, llamada Francisca. Francisca ha pasado desde joven al monasterio de comendadoras de Granada, fundado por Isabel la Católica, para colocar a las hijas de los caballeros de Santiago.
El abuelo, y la abuela, que falleció un poco antes, se acordaron del nieto Agustín. Demasiado, en opinión de Isabel de Pedrola, que no estaba dispuesta a renunciar el quinto de los bienes de sus padres. Esta Isabel de Pedrola debía ser una mujer de armas tomar, se quedó con la herencia de la esclava y de los criados de su padre y, luego, desplumaría a su sobrino. Para 1545, ya había acabado con ellos. Ahora nos falta saber qué pasó después y cómo la herencia de Tristán Ruiz de Molina acabó en la construcción del convento de clarisas de San Clemente



 personas más
La primera en sufrir la ira de Isabel de Pedrola fue la esclava María Suárez, ahora horra, que vio como salía en subasta las sartenes, asadores, manta y alfombra, que había recibido en herencia. Los bienes acabaron en manos de Isabel de Pedrola, lógicamente.

Los enemigos de Isabel alegaron que, por ser mujer, debía obtener licencia de su marido para actuar en pleitos. Pero todos reconocían que el matrimonio no hacía vida maridable y daban por hecho que doña Isabel de Pedrola se iba a defender por sí misma. No tenía Isabel muchos cargos de conciencia y se apresuró a pedir que los gastos de los entierros de su padre y madre se pagaran del quinto recibido por su sobrino. 

Entre los enemigos de Isabel de Pedrola se encontraban Pedro Piñán, Francisco del Castillo, alcaide de la fortaleza, o Luis de Arboleda.  Aunque quien más sabía del comendador era Juana la serrana que le había servido como criada, recordaba que Hernando de Avilés había pasado al servicio del comendador el año de la muerte de doña Ana de Cabrera, mujer de Alonso Sánchez de Olivares, o que Julianico lo había hecho el año de la mortandad (1523?), cuando la familia se había desplazado a la hoya de Valera. Isabel de Pedrola se negó a dar los dineros cedidos por su padre a sus criados, con la excusa que los había mantenido en vida y justificaciones peregrinas. Así, Julián o María de Mendoza habían cuidado al comendador en los tres últimos años de su vida, enfermo, pero Isabel decía que la tal María a veces se iba a casa de sus padres durante quince o veinte días o iba cuando quería a San Cristóbal y Nuestra Señora de la Concepción a escuchar misa. En el caso de Hernando de Avilés, decía que su manutención había costado cien ducados al comendador

Había otros problemas, la cesión testamentaria a Isabel de Pedrola del cuarto de la dehesa que dicen de los Aragoneses, quedaría anulada "si vos la dicha doña Isabel de Pidrola mi hija entraredes en rreligión e allí hizieredes profesión" (seis de noviembre de 1510, carta de legación de Catalina Suárez a favor de su hija Isabel de Pedrola, ante el escribano Diego de Peñafiel), 

Uno de los testimonios más fieles es el de Inés Jiménez de Pedrola, hermana del comendador Tristán, y casada con Pedro de Ayala. Tristán y Catalina habían tenido tres hijos: Sancho, Francisca e Isabel. Sancho Sánchez de Pedrola había fallecido en Italia, en la batalla de Rávena, el 11 de abril de 1512; diez años después había fallecido Francisca, monja en las comendadoras de Granada.




Testigos favorables a Isabel de Pedrola en 1533

Gonzalo Sánchez de Inestrosa, prior de Belmonte, arcipreste de Alarcón y canónigo de Cuenca. 75 años
Jerónimo de Inestrosa, 43 años
Inés Jiménez de Pedrola, mujer de Pedro de Ayala, 70 años, hermana del comendador
Luis de Arboleda, 45 años
Garci Hernández de Alcaraz, clérigo, 67 años, primo hermano de Isabel de Pedrola
Juan de Peralta, 57 años
Hernando de Pedrola, 40 años
Catalina de Ayora, mujer de Cañizares, 50 años

Testamento de Tristán Ruiz de Molina, 

Son dos los comendadores de la orden de Santiago que las Relaciones Topográficas declaran como vecinos de Castillo de Garcimuñoz. Uno de ellos es Tristán Ruiz de Molina, que otorgará su testamento un miércoles once de septiembre de 1532 y se protocolizará un lunes 16 de septiembre de 1532.
Su testamento, más allá de las últimas voluntades, es la de un hombre atormentado en su hora final. Son cláusulas quizás normales y reiterativas, pero expresadas con un lenguaje y sentimiento propio.
El hombre caído por el pecado original de Adán y condenado a la muerte: "acatando que después del pecado de nuestros primeros padres todo hombre es obligado a la muerte y ninguno se puede escapar como no ay cosa más çierta que la muerte ni más ynçierta que la ora della"
La futilidad de la vida temporal: "El tienpo en el que el cuerpo apartado del ánima podra obrar cosa alguna que meritoria sea"
La más común intercesión como abogada de la virgen ante su hijo Jesucristo.
Jesucristo como redentor por su sacrificio y dar su sangre en la Cruz y al que se encomienda para salvar el alma de un hombre que se tiene por sí mismo como un pecador irremediable y condenado de antemano, más allá de sus actos aquí en la tierra, en una visión profundamente pesimista de la naturaleza humana: "mis grandes pecados e defetos que en mi ay, por lo quales a su Majestad ofendí como hijo desobidiente quiera conmigo usar de sus acostunbradas misericordia y piedad coo hizo con Santa María Madalena a la que remitió todos sus pecados"
Referencia a la virgen, como inmaculada y ejemplo de salvación: encomiendo mi ánima a la gloriosa virgen sin manzilla su gloriosa madre a la qual yo sienpre tuve e agora con mayor ervor de devicón tengo por espeçial señora y abogada".
Búsqueda de protección de la virgen: "quiera rresçibir mi ánima quando de mi cuerpo saliere so la sonbra de sus alas"
Temor por el juicio final: "delante del trono e acatamiento de su preçioso hijo"
Búsqueda, como hombre indigno, de la intercesión del apóstol Santiago y de los padres de la Iglesia: a los doctores San Agustín y San Agustín, luz y decano de la Iglesia, al padre devoto San Francisco y al arcángel San Miguel.
Persistencia de fórmulas medievales: "y no me dexe más estar en este valle de lágrimas y tiniebras". Pero de nuevo, imagen pesimista del hombre: "su siervo sin provecho"

Disposiciones

Manda ser enterrado en la capilla fundada por el padre de su esposa, Andrés Jiménez, capilla llamada de Jesús, en la iglesia de San Juan Bautista.
Las consabidas misas y otras con monjes de San Agustín
Memoria perpetua en su capilla, 1300 maravedíes de censo sobre las casas en las que vive y 26000 mrs. más para pago del cabildo de clérigos de San Juan por las misas que han de decir
Manda dar a la fábrica de la iglesia de San Juan un real, y a los otros santuarios, un cuartillo de plata a cada uno.
A Mari Juárez (o Suárez), que le ha servido durante cuarenta años y a la que hace horra, ante el escribano Gregorio de Origuela, una cama de ropa, y tres mil maravedíes a sumar a los otros tres mil maravedíes dados con motivo de su libertad. Y treinta fanegas de trigo en Valtablado, Además, por un codicilo recibe una manta valencia y una alfombra
A un pastor de la Almarcha, que ahora vive en Valera de Yuso, 400 mrs. por las fallas que hizo
Para su hija y de su mujer, llamada Francisca, que la reina Católica mando recibir en el monasterio de Santiago de la Madre de Dios con otras comendadoras, 60000 mrs. para la dicha casa. Dicho convento fue fundado en 1501 por Isabel la Católica con los bienes de la madre de Boabdil, para recibir a las hijas de los comendadores de la orden de Santiago
A su criado Alonso de Belmonte, quince mil maravedíes, que ya le prometió con motivo de su desposorio y no se le pidan cuentas como mayordomo de su hacienda
A su criado Hernando de Avilés, quince mil maravedíes
A su criada, María, hija de Pedro de Moraga, vecina de Valtablado, 4000 mrs, para su ayuda y casamiento
Se paguen a Pedro de Tamayo, 5000 mrs. que le prestó
A Pedro de Mendoza lo que se le debiere, pues ha tenido algún tiempo su persona y bienes
A su criado Julianico, hijo de Gonzalo de Belmonte, 10000 mrs.
A Juan de Cotillas, dos mil maravedíes
Encomienda a su hija isabel de Perola a su sobrino Pedrola y sus hijos
A María de Mendoza, hija de Alonso de Belmonte, 10000 mrs.
Deja como heredera universal de todos sus bienes a Isabel de Pedrola
Como cabezaleros testamentarios: Isabel de Pedrola, al clérigo Alonso de Araque
Testigos: Pedro de Piñán, el bachiller Pallarés, Juan Alvarez de Herriega, Juan del Pozo el mozo, Francisco del Castillo tejedor, vecinos del Castillo. Escribano, Gonzalo de la Rambla

Testamento de Catalina Suárez de 22 de mayo de 1514

"En el nombre de dios padre hijo e espíritu santo tres personas un solo dios verdadero y de la bienaventurada virgen María por quanto el derecho y buena rrazón todo buen cristiano y fiel es tenido de hazer conosçimiento a su Dios trino e uno que lo crío e hizo denonada a su ymagen y semejança y señaladamente por otros benefiçios e graçias que de él rresçibió que es para aver la primera que el hizo y creó en este mundo a su ymagen y semejança la segunda porque le dio seso y entendimiento para le conosçer y amar y loar porque bien obrando es para aver salvaçión en la su gloria e acatando que toda persona viva en carne es obligada a la muerte y della no se puede fallesçer"

Se hace llamar Catalina Jiménez en el testamento
Sea su cuerpo enterrado en la capilla de Santiago de la iglesia de San Juan del Castillo de Garcimuñoz (su marido será enterrado en la capilla de Jesús), donde está enterrada su madre Inés de Alcaraz, " e los clérigos de la dicha yglesia del señor San Juan y los frayles del monesterio del señor Santo Agustín de la dicha villa vengan con la cruz a llevar mi cuerpo e que me entierren en el ábito del señor San Francisco y que para el dicho mi enterramiento se hagan nueve çirios e dos hachas para acompañar la cruz e que en otra semejante mi señor y rredentor Ihesuchristo fue puesto y crusçificado y los nueve cirios acompañen mi cuerpo en rreverençia de santo gozo que nuestra señora rresçibió quando se vido madre de Dios"
Deja las misas acostumbradas y añal de pan y vino para su aniversario. Destaca una misa cada miércoles en la capilla de Santiago de la iglesia de San Juan a pagar de las rentas de la dehesa de los Aragoneses y catorce misas en la capilla de los Remedios del monasterio de San Agustín, en honor de la virgen cuando se vio madre de Dios y en honor de la quinta angustia que la virgen sintió cuando recibió el cuerpo de Jesús, y otra misa en dicha capilla para el día de la visitación, deja dinero para mantener la lámpara de aceite de la dicha capilla
Limosnas para la fábrica de San Juan, las cuatro casas del señor San Lázaro del obispado de Cuenca y las ermitas del Castillo
Deja una cantidad para que se siga manteniendo una procesión de la que se declara devota: el cuerpo de nuestro redentor Jesucristo era sacado una vez al año de la iglesia de San Juan Bautista para visitar enfermos. También se dejan 150 mrs. para pagar a aquel que tañe cada noche la campanilla de las ánimas del Purgatorio. Deja pagadas misas para sacar las ánimas del purgatorio en la capilla del señor Santiago y en la capilla de Jesús, que dice hizo su padre Andrés Jiménez (al que tenemos por tal y no de su marido, de hecho, en el testamento se hace llamar Catalina Jiménez)
Deja a Tristán Ruiz de Molina el quinto de sus bienes y como heredera de todo los demás a su hija Isabel de Pedrola
Juana, su criada del Almarcha, recibe unas faldillas blancas
A Juana de Mendoza una losa de Contrai
A María Suárez, su esclava, ahora horra, una cama de ropa

Codicilo de 23 de mayo de 1514

La dote matrimonial de Catalina Suárez que dio a su marido el comendador (160000 mrs. correspondientes a la cuarta parte de la dehesa de los Aragoneses) ha de pasar a la muerte de este a su hija Isabel de Pedrola
Junto a Isabel de Pedrola (que por esas fechas ya está casada con Rodrigo Pacheco) se deja como heredera universal a Francisca, hermana de la anterior y monja en las comendadoras de Granada, reservando para la primer el tercio y quinto de mejora de la herencia
Se funda una capellanía dotada con 20000 mrs.

Codicilo de 23 de septiembre de 1528

Deja a Agustín de Pedrola, su nieto el quinto de sus bienes. Hemos de deducir que este Agustín es hijo de un hijo fallecido del matrimonio de Catalina con Tristán, llamado Sancho Sánchez de Pedrola. Declara que sus señores son Andrés Jiménez de Pedrola y Violante Olivares. Sus padres serían Inés de Alcaraz y ...

GENEALOGÍA
Andrés Jiménez de Pedrola y Violante Olivares, padres del comendador Tristán Ruiz de Molina
... e María de Alcaraz, padres de Catalina Suarez

Inventario de bienes del comendador Tristán Ruiz de Molina en el momento de su muerte:

  • Unas casas principales en Castillo de Garcimuñoz en la plaza, surco de Diego Vázquez, Juan de Monteagudo, hortelano y Hernán González Cañizares, cargada con 1300 mrs. de censo a favor del cabildo de la iglesia de San Juan Bautista, para unas misas para sus padres Andrés Jiménez de Pedrola y Violante Olivares, en la capilla de Jesús. Las casas se tasaron en 100000 maravedíes y contaban con una cueva con cuatro tinajas grandes y dos pequeñas.
  • Un esclavo que se dice Antón de color negro
  • Una jaca de color castaño. Antes Sancho Sánchez de Pedrola recibe un caballo morcillo valorado en 50 ducados.
  • Chamarras, capuces, bonetes, pantuflas, guarnición de mulas, gualdrapas, espuelas, arboledas, arcas, sargas, mantas valencianas, cueros, sillas, manteles, sábanas, paños, almohadas, sábanas, maseras, cueros de vino, tinajas, calderos, sartenes, bacinas, asadores, trebedesas, parrillas, badiles, cucharas, azadas, pesos, arreles, quitara, portacartas, almofrez, mesas, colchones, escribanía (con tres mil cuatrocientos mrs), candeleros, candiles, torno, arneses, testeras, platos, cubiertos, ballestas (el valor de una ballesta es de tres ducados), armatoste de ballesta, bancos, camas, lanza de hierro, cuchillos y tenedores, martillos, tenazas, látigos, piezas de vidrio, dos gallos, seis gallinas, capacho, 17000 mrs. de la renta del cuarto de los Palacios, 1800 mrs. de un labramiento de la Orden, 9000 maravedíes de los 18000 que tiene de merced real sobre las rentas reales, otros 9000 mrs. de pan y agua de la renta de dehesas, otros 13000 mrs de otra renta.
Estos bienes se venden en almoneda un cinco de febrero de 1533, entre ellos el esclavo por seis mil y sesenta y ocho maravedíes y la jaca en tres mil maravedíes, tres cabras, 480 mrs, una tinaja, un real; seis gallinas, cinco reales y dos gallos, real y medio. Un cordero apenas si llegaba a los 30 reales


CABILDO DE LA IGLESIA DE SAN JUAN BAUTISTA del CASTILLO DE GARCIMUÑOZ

Se reunía en la capilla de Santiago (que era de la familia Alcaraz). Una composición de ese cabildo nos ha quedado para el año 1528, 17 de octubre. Un abad, un prior o cura propietario de la iglesia y cinco capellanes. Gregorio de Alcaraz, abad mayor, Sancho de Quintana, prior y cura del cabildo, Garci Hernández de Alcaraz, Hernando de Belmonte, Ambrosio Hernández de la Cañada, García Hernandez de Vera y Diego de Belmonte, todos capellanes intitulados en esa iglesia. Es de presuponer que el cargo de abad mayor quedara reservado a la familia conversa de los Alcaraz, que tenía por capilla propia y lugar de enterramiento la capilla de Santiago.

ACHGR, 10873-3