El corregimiento de las diecisiete villas

IGNACIO DE LA ROSA FERRER

Imagen del poder municipal

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EL CORREGIMIENTO DE LAS DIECISIETE VILLAS EN LA EDAD MODERNA
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domingo, 3 de junio de 2018

Pedro López de Chavarrieta, cantero e hidalgo



Armas de los Chavarrieta  en la calle Don Andrés 4,  de Motilla del Palancar.
Y en la primer foja (de la ejecutoria de hidalguía) las armas de los dichos que son un escudo con su zelada y en él en campo azul un árbol y al pie dél en campo berde dos lobos con dos corderos en las bocas ensangrentadas y seis leones por orla en campo leonado
Foto de Sebastián Hernández de Luján

(Mi agradecimiento a Sebastián Hernández de Luján y a Santi Granero, por sus sugerencias y aportaciones)




Juan Pérez de Chabarrieta, vecino de El Peral, era hijo de Pedro López de Chavarrieta, nieto de Sancho López de Chavarrieta y biznieto de Sancho López de Elejalde. La procedencia de su linaje, en  la casa solariega de Elejalde, en la anteiglesia de Izpazter (o Ispaster), en la merindad de Busturia.
de la casa de Elexalde que es una casa solar antigua ynfazonazgo
Los vecinos de Vizcaya se dividían entre los que vivían en casas solariegas infazonadas, hidalgos, y aquellos otros de las casas labradoriegas, y los advenedizos (o benedizos), venidos de fuera. Estos dos últimos grupos tenían la condición de pecheros. Lo de solar infanzonado no era cosa baladí, pues la diferencia entre solares infanzonados y no infanzonados venía porque antiguamente en los llamamientos de los reyes para la guerra, a los miembros de las casas solares que no habían acudido a los llamamientos se les obligó a pagar un tributo, a pesar de su condición hidalga

Sancho López de Elejalde estaba casado con María Ortín. Su hijo Sancho Pérez de Chavarrieta casó con Marina Pérez de Chavarrieta. Sancho, hijo, murió en circunstancias desconocidas camino de Bretaña, antes de que lo hiciera su padre, Sancho de Elejalde, que le sobrevivió hasta 1500. La temprana muerte de Sancho hijo marcaría el devenir de la familia. Por los testimonios se deduce el papel protagonista de Marina Pérez de Chavarrieta en mantener la cohesión del hogar familiar y la aportación del apellido a la familia. Este cambio de apellido de la familia, respondía a una tradición vasca, que recogía el testigo Pedro de Aguirre, un anciano de 85 años
que muchos hijos de casas ynfançonadas semejantes que la de Elexalde han casado con otras casas tanbién ynfançonadas e prinçopales e luego que se casan e pasan a las tales casas que ansí les dan en el dicho casamiento toman el nonbre de la tal casa donde hansí han casado e dexan el nonbre de la casa donde dependen como lo hizo Sancho de Echebarrrieta abuelo del que litiga que dependiendo de la casa de Elexalde en casando en la casa de Echebarrieta tomó el dicho nonbre y dexó el de Elxalde donde dependía

Las probanzas de testigos se llevaron a cabo en Lequeitio, en marzo de 1564. Los testigos nos muestran que estamos ante una familia de canteros que se desplazaron hasta tierras de la Mancha. El que dio el paso fue Pedro López de Chavarrieta, que hacia 1501 abandonó su tierra natal y junto a un hermano de Martín Abad de Elejalde se dirigió a Aragón (del paso por estas tierras no sabemos nada) a ejercer el oficio de cantero y desde allí pasó a Mota del Cuervo en la Mancha. Un testigo, Ochoa de Irezagui, localiza a nuestro protagonista en 1501 en la localidad de Ocaña, reconociendo ya su vecindad en Mota. En la casa solar se quedó el hermano mayor, Juan. Pedro casaría en Mota del Cuervo con Elvira Sánchez de Manjavacas, con sus hijos formaría cuadrilla de canteros; a la familia se sumarían otros canteros de la anteiglesia y comarca de Izpaster. Pedro López Chavarrieta murió hacia 1534, fecha tomada desde la imprecisión de los testimonios orales. Había llegado a Mota del Cuervo treinta años antes. Una vez asentado en Mota del Cuervo, otros vascos acudieron a su taller a aprender el oficio de cantería; entre ellos, un sobrino, hijo de su hermano Juan,  y un vecino de Izpazter llamado Juan Pérez de Solate.

Lo que es evidente es que con el cambio de siglo hubo una diáspora de canteros vascos hacia la Mancha por las nuevas posibilidades que ofrecía una tierra en expansión
conoçió agora sesenta e çinco años siendo moço en la anteyglesia de Yzpazter en casa de Marina de Chebarrieta su madre e después se ausentó o fue para Castilla donde a muchos vezinos canteros de la dicha anteyglesia que yban a trabajar a la Mancha

Iglesia de San Miguel Arcángel de Mota del Cuervo

Estos canteros, vecinos de Izpazter, se reunieron en torno a Pedro López de Chavarrieta, en Mota del Cuervo, que por entonces tenía fama que hera uno de los mejores ofiçiales de la comarca. Pedro López de Chavarrieta era reconocido maestro de cantería, que reunió en torno a sí a muchos de sus paisanos de Izpazter. Su labor constructiva se desarrolló entre Mota del Cuervo y Albacete. En Mota del Cuervo intervino en la construcción de varias de las capillas de la iglesia parroquial de Mota del Cuervo desde 1507 y posteriormente, veinte años después, continuaría su actividad como maestro mayor en la fábrica de la iglesia de San Juan de Albacete. Ese maese Pedro, que algunos otros han interpretado como maese Pérez (tal vez, porque este sea Hortín Pérez, ¿el hermano del clérigo Martín Abad de Elejalde?), es sin duda el maese Pedro, que nos aparece en la información de testigos de la probanza de su hidalguía. Así nos lo resumía Pedro de Caicedo, un vecino de Mota del Cuervo en 1563
que el susdicho estuvo en la dicha villa de la Mota travajando en su ofiçio de cantero en hazer çiertas capyllas de la yglesia de la dicha villa de la Mota travajando en su ofiçio que aqueste testigo le enpeçó a conoçer tienpo de çinquenta e seys años poco más o menos e lo conoçió del dicho tienpo que dicho tiene a esta parte bibir e morar en la dicha villa de la Mota donde el susodicho se casó con su muger Elvira Sánchez de Manjavacas y casado con la susodicha y con su casa poblada y bienes y hazienda con el el dicho Pero López de Chavarrieta en la villa de la Mota hasta tanto que el susodicho se fue a bibir a la villa de Albaçete porque tomó allí a hazer çierta obra en la yglesia della donde el susodicho murió y aunque el susodicho se fue a la dicha villa de Albaçete dexó sus bienes e hazienda en la dicha villa de la Mota donde casó y después de muerto el dicho Pero López de Chavarrieta la dicha Elvira Sánchez de Manjavacas su muger se volvió a bibir a la dicha villa de la Mota donde tenía su casa e bienes e hazienda

Pedro López de Chavarrieta casaría con Elvira Sánchez de Manjavacas. El oficiante de la ceremonia fue un clérigo llamado Tristán el feo.  Entre sus vecinos de Mota del Cuervo era conocido como maese Pedro de Chavarrieta, porque hera maeso de cantería. Maese Pedro tuvo una muerte desgraciada, tal como nos contaba Alonso Hernández de Santa María, vecino de Mota del Cuervo, al sufrir una caída en altura durante la construcción de la iglesia de San Juan de Albacete: que el dicho Pero López de Chavarrieta cayó de la obra que hazía en la dicha villa de Albaçete e que allí murió.  Tal vez el año de la muerte se puede retrasar hasta 1537, fecha en la que un testigo llamado Cristóbal López el viejo nos dice que el matrimonio Chavarrieta vivía en Albacete (hace veintisiete años, nos dice). El mismo testimonio nos dice que Pedro López de Chavarrieta vivió por tiempo de veinte años en Mota del Cuervo. Es decir, entre 1525 y 1530, maese Pedro marchó a Albacete a la obra de la iglesia de San Juan. Si hay que dar veracidad a los testimonios estaríamos hablando de las proximidades de los años 1526 o 1527. Así durante siete o diez años maese Pedro participó en la construcción de la iglesia albaceteña. Las fechas las ponemos en cuarentena, pues aunque el expediente es muy ilegible por haber traspasado el papel las tintas ferrogálicas, leemos bien la fecha de los testimonios, pero tenemos dudas con la precisión de los testigos. En cualquier caso las probanzas comenzaron el once de diciembre de 1563 en El Peral y luego continuaron en Mota del Cuervo el día quince. Los estudios de Aurelio PRETEL sobre la iglesia de San Juan de Albacete nos ayudan a concretar las fechas de la presencia del maestro Pedro Chavarrieta, a la par que a despejar sus dudas (1). PRETEL da por buena para la muerte de Pedro López Chavarrieta (apellido que creemos que confunde con el de Chavarría) la fecha de 1537, de acuerdo con los libramientos hechos a la mujer y herederos de maese Pedro por los concejos de Albacete y Mota del Cuervo (este última aportado por ROKISKI), aunque el libramiento que se aporta de 1536, y que parece finiquitar el trabajo de los años 1533 y 1534, nos hace dudar si la fecha de la muerte es este último año. Las dudas nacen de las divergencias entre los testigos, aunque el que parece hablar con más seguridad es Cristóbal el viejo, que fija la fecha en 1537. Sí es así, 1537 sería el año en el que la viuda María Sánchez de Manjavacas, decide volver a su pueblo natal y finiquitar las cantidades adeudadas a su marido difunto. En cuanto a la llegada de Pedro Chavarrieta a Albacete, PRETEL quiere ver su presencia antes del año 1524, para reconocer la ausencia del maestro en el año siguiente, consideramos que es más acertado el año 1526 como año de la presencia de Pedro López de Chavarrieta (que no Chavarría) en Albacete como maestro mayor de obras. Allí, establecerá su casa durante una década, a decir de los testigos, de forma continuada

Catedral de San Juan de Albacete
Foto: Miguel Ángel Clemente


La llegada de Pedro López de Chavarrieta a Mota de Cuervo fue vista con recelo. Desconfianza que aumentó, cuando casó con su mujer. En el pueblo se vio mal que la moza fuera dada en matrimonio a un forastero, en el que la hidalguía por aquel entonces debía pesar poco en su buen nombre
que al tienpo que el dicho Pero López de Chavarrieta se casó con la dicha Elvira Sánchez de Manjavacas su muger se dezía entre los vezinos de la dicha villa que cómo syendo honbre tan onrrado Pero Sánchez de Manjavacas padre de la dicha Elvira Sánchez de Manjavacas avía casado su hija con honbre forastero pudiendo casalla con los honbres más onrrados de la villa
El hijo mayor fue Pedro López de Chavarrieta, del mismo nombre que su padre; el menor, Juan Pérez de Chavarrieta, que nació y se crió, al igual que el mayor, en Mota de Cuervo. Debió nacer entre 1520 y 1525. Hacia finales de la década de 1550 marchó a El Peral. Moriría en El Peral en 1579. Aunque los Chavarrieta obtuvieron sentencia favorable de hidalguía de la Chancillería de Granada el 27 de mayo de 1569, el pleito seguía latente a su muerte y fue continuado por su hijo Pedro Chavarrieta. Por la nueva probanza de su hijo Pedro en 1597, conocemos algunos datos de la vida de Juan Pérez Chavarrieta. Antes de llegar a El Peral, había pasado por La Roda, donde había casado con María Alarcón de la Serna, hija de Juan de la Serna. Uno de los testigos más fiables era Domingo de Luján, pariente de los Chavarrieta por parte de María de la Serna, que reconocía cómo el matrimonio había vivido veinte años en El Peral y daba fe del enterramiento de Juan Pérez de Chavarrieta en la iglesia de Nuestra Señora de El Peral. Su hijo Pedro obtendría nueva sentencia de hidalguía de 24 de octubre de 1603, confirmada el 25 de mayo de 1604. La definitiva carta ejecutoria tiene fecha de 17 de septiembre de 1604.

Sentencia de hidalguía de Juan Pérez Chavarrieta, 27 mayo 1569. AChGr. Hidalguías. Signatura antigua: 304-546-7. 



Probanza de 1 de marzo de 1564 en Izpazter


Martín Abad de Elejalde, clerigo de Lequeitio, hidalgo 78 años
Juan Pérez de Solate, vecino de la anteiglesia de Izpazter , hidalgo 68 años
Juan Martínez de Larrinaga, de Izpazter, hidalgo de 82 años
Pedro de Aguirre de Izpazter, 85 años
Juan de Cortazar, Mayor de Días, de Izpazter, hidalgo de 78 años
Juan Pérez de Arana de Izpazter, 80 años
Ochoa de Irezagui de Izpazter, hidalgo de 60 años
Hernando de Aboytiz, Izpazter, hidalgo de más de setenta años

(1) PRETEL MARÍN Aurelio: Arquitectura y sociedad en el Renacimiento. Documentos inéditos sobre la construcción y ruina de San Juan de Albacete (1515-1545). Ed. COACM y Ateneo albacetense. Albacete. 2015


ARCHIVO DE LA CHANCILLERÍA DE GRANADA. Probanzas en Izpazter y Lequeitio, marzo de 1564.   Signatura antigua: 303-376-12
ARCHIVO DE LA CHANCILLERÍA DE GRANADA. Signatura antigua: 304-546-7. Continuación del pleito por Pedro, hijo de Juan Pérez Chavarrieta, 1597-1603
ARCHIVO DE LA CHANCILLERÍA DE GRANADA. Autos en la Chancilería de Valladolid para las probanzas en el señorío de Vizcaya.  Signatura antigua, 303-378-13
ARCHIVO DE LA CHANCILLERÍA DE GRANADA. Probanzas en El Peral y en Mota del Cuervo, diciembre de 1563. Signatura antigua: 303-347-6.
ARCHIVO DE LA CHANCILLERÍA DE GRANADA. Ejecutoria a favor de Pedro Chavarrieta de 1604,  Signatura antigua: 301-97-32. Incluye probanzas de El Peral de 1597

viernes, 18 de mayo de 2018

La familia Gómez de Vara de Rey

Escudo de armas de los Gómez. Ejecutoria de hidalguía de 1 de agosto de 1593. A la derecha, representación de San Martín de Tours y al fondo una población y paisaje en el que la descripción bibliográfica de la obra quiere ver la villa de Vara de Rey (según la propia leyenda Toledo)
Carta ex[ecutori]a de hidalguia a pedimiento [manuscript] : de Martin Gomez y Pedro Gomez, hijos de Diego Gomez, vezinos de la villa de Valaderey. Rare Book & Manuscript Library University of Pennsylvania Ms. Codex 168




(Mi agradecimiento a Valentín Casco Fernández por haber hecho pública esta carta ejecutoria)

Los orígenes de los Gómez se remontaban a Villanueva de la Jara, aunque Martín Gómez había abandonado esta villa y el hogar de su padre García para casarse en Vara de Rey. García y su hermano llamado Juan eran hijos de Martín Gómez y Mari Álvarez de Espinosa. Este Martín ya se le conocía como un vecino principal de Villanueva de la Jara con muchas casas y hacienda en el pueblo. Procedía del El Cañavate y era conocido como Martín el hijodalgo, el del Cañavate. Su hijo García casaría con María Álvarez de Villaseñor. Del matrimonio nacería Martín, casado en Vara de Rey con Teresa Ramona, y dos hijas. Los hijos del matrimonio de Martín y Teresa, Diego y Julián, vecinos de Vara de Rey y luego moradores de Sisante, litigarían por su hidalguía. Diego y Julián fueron llamados para la campaña de Perpiñán de 1543, pero no llegaron a combatir, pues la gente reclutada en el Marquesado se volvió. El 26 de septiembre de 1582 conseguirían sentencia favorable de hidalguía, ratificada el el 18 de febrero de 1583. Diego Gómez casaría con Ana de Tébar, establecidos en Sisante tendrían por hijos a Pedro y Martín, los cuales verían ratificada su hidalguía en 1593; obteniendo carta ejecutoria hidalguía el uno de agosto de 1593 (aunque en la Ejecutoria aparece 1583, considero que el año de expedición de la misma es una década posterior).

Del primero de los Gómez, Martín, llamado el hijodalgo del Cañavate, sabemos que procedía de este lugar y cómo la fortuna le acompañó una vez establecido en Villanueva de la Jara. Su procedencia de Cañavate viene confirmada por las Relaciones Topográficas de Felipe II, donde nos aparecen varios hidalgos ejecutoriados con el apellido Gómez.
auía sido vezino de la dicha villa de Vilanueua de la Xara e auía viuido en la dicha villa  con su casa pobladea e familia bienes e hazienda e que auía sido un hombre muy honrrado e principal en la dicha villa de Villanueua de la Xara e que como tal hombre principal auía dexado una capellanía en la yglesia parrochial de la dicha villa de Villanueva de la Xara a la mano derecha de la dicha yglesia que desçían la capilla de Sancta Catalina
La capilla de Santa Catalina también se la conocía por la capilla de Martín Gómez. La fundación conjunta por Martín Gómez y Martín Gómez Prieto de esta capellanía tiene por fecha el 30 de junio de 1477. Dicha capilla ha sido identificada actualmente con la primera capilla lateral izquierda de la iglesia de la Asunción de Villanueva de la Jara, mirando desde el coro (1). Aunque nosotros tenemos nuestras reservas. Este hombre era tenido por el único hidalgo existente en Villanueva de la Jara en su tiempo. Además de hidalgo, era rico y benefactor de la villa de Villanueva de la Jara, pues en ella fundó un hospital para pobres.

Figuras orantes de Diego Gómez y Ana de Tébar. A la derecha sus hijos Pedro y Martín con sus familias
Carta ex[ecutori]a de hidalguia a pedimiento [manuscript] : de Martin Gomez y Pedro Gomez, hijos de Diego Gomez, vezinos de la villa de Valaderey. Rare Book & Manuscript Library University of Pennsylvania Ms. Codex 168

Probanza de 1582

Juan de Higueras, vecino de Villanueva de la Jara, labrador, 93 años
Alonso de Sepulveda, hijodalgo de Vara de Rey, 86 años
Bachiller Ginés González, hombre pechero de Villanueva de la Jara, 75 años
Juan de Jábega, labrador pechero, vecino de Vara de Rey, 65 años
Pedro Alonso de Palacios, hijodalgo de Vara de Rey, 63 años, hijo de Pedro Alonso de Palacios, fallecido en 1532 con setenta años
Alonso Cardos, pechero de Villanueva de la Jara, 78 años



(1) GABALDÓN SALAMANCA, Desiderio : "El hecho religioso en Villanueva de la Jara" en Testigos de la Historia Villanueva de la Jara (Ed. Carlos Julián Martínez Soria), Villanueva de la Jara, 2009. pp. 57 y 58

Carta ex[ecutori]a de hidalguia a pedimiento [manuscript] : de Martin Gomez y Pedro Gomez, hijos de Diego Gomez, vezinos de la villa de Valaderey. Rare Book & Manuscript Library University of Pennsylvania Ms. Codex 168

ARCHIVO DE LA CHANCILLERIA DE GRANADA HIDALGUÍAS. Ejecutoria de Pedro y Martín Gómez , vecinos de Vara de Rey, 1 de agosto de 1583. Signatura antigua: 301-76-45

domingo, 13 de mayo de 2018

Los Abengoza

Jerónimo de Montoya Abengoza era uno de los hidalgos que el 28 de febrero de 1531 demandados por el concejo de San Clemente para que exhibieran sus cartas ejecutorias de hidalguía. Jerónimo era hijo de Diego de Abengoça, natural del Castillo de Garcimuñoz, y que se había mudado de joven a la villa de San Clemente para casar con Teresa, una hija de Alonso Montoya. Diego murió pasado el año 1510. Era hijo de Nuño de Abengoça, vecino del Castillo y con hacienda en Villalgordo. casado con Leonor de Céspedes. Nuño Abengoça estaba al servicio del maestre de Santiago, don Juan Pacheco, ocupando algún tiempo el cargo de alcaide de Villena.

La proyección social de los Abengoça debía mucho de sus servicios a los marqueses de Villena. Rodrigo de Luz recordaba a un joven Jerónimo de Montoya Abengoça en la casa de Alarcón de Diego López Pacheco, pero también se acordaba del padre Diego de Abengoça, que poseía una tierra de labor en Villar de Cantos, junto a la de su hermano, Alonso de Luz, el cual había heredado una heredad en Villar de Cantos por su matrimonio con la hija de Ruy Saez de Ortega el mozo.
y estando ya casado el dicho Diego de Abengoça este testigo (Rodrigo de Luz), thenía un hermano en la dicha villa de Sant Clemeynte  casado que se dezía Alonso de Luz y thenía una lavor de pan en una granja que se dezía Villar de Cantos y en ella este testigo avía estado algunas vezes yendo a ver a su hermano y vido como el dicho Diego de Abengoça assimismo thenía allí lavor y entonçes lo avía tornado a tratar y comunicar y lo avía tratado y comunicado con amystad y lo mismo en la dicha villa de Sant Clemeynte por tienpo de quatro o çinco años en tenporadas y que quando el dicho Diego de Abengoça se casó este testigo estaua en Villalgordo porque se avía venido desde Alarcón y desde entonçes este testigo estaua y rresidía en Villalgordo
Pero Rodrigo Luz, que a pesar de su residencia temporal en Alarcón, se declaraba natural de Villalgordo, había conocido con quince años  (hacia 1570) al abuelo de los Abengoça, Nuño, que desde Villena había llegado hasta el lugar de Villalgordo para establecer su morada, aprovechando las heredades aportadas por su mujer Leonor, natural de este pueblo.
el qual (Nuño de Abengoça) venía de Villena con su mujer y casa poblada  y traya consigo dos honbres de pie y una mula y un cauallo, el qual se vino al dicho lugar de Villargordo a poner lavor de pan y en él avía tomado casa porque hera de su mujer y çierta heredad adonde quería començar a labrar 
No se conoce la procedencia de Nuño de Abengoça, pero sí que su ascenso social debe mucho a su servicio al maestre de Santiago don Juan Pacheco, tal como recordaba en su ancianidad más de setenta años después Tristán Molina, caballero de la orden de Santiago
que el dicho Nuño Abengoça avía seydo ayo del dicho don Juan Pacheco que después fue maestre de Santiago y que vido este testigo siendo paje del dicho marqués que el dicho Nuño Abengoça entraua en la cámara del dicho marqués como persona privada con él 
Nuño Abengoza alternó su residencia en Villalgordo con su cargo de alcaide de Villena. El matrimonio duro poco, Pues Rodrigo Luz recordaba que hacía ya 60 años que Nuño había fallecido con apenas cincuenta años de edad en el lugar de Villalgordo, desde donde fue llevado su cuerpo a enterrar al Castillo de Garcimuñoz. Cuando fallece, su mujer Leonor de Espinosa se vuelve a casar; esa vez con un criado del marqués de Villena, un tal Espinosa.

Isabel Rubia, criada de los marqueses de Villena, conocía bien a los Abengoza. A Diego de Abengoza lo recordaba con quince años como trinchante de don Juan Pacheco.  Isabel Rubia estaba al servicio de la marquesa de Villena, doña María de Portocarrero; con ella y con el marqués, Isabel se desplazaba por las villas de Belmonte, Castillo, Villena o San Clemente (que por entonces ya era lugar de residencia continuada de María Portocarrero). Junto a ellos iba Nuño Abengoza, que era maestresala en la corte del maestre de don Juan Pacheco, hasta que fue nombrado alcaide de Villena por un periodo de tres o cuatro años. A Nuño se le conocía un hermano de nombre Alonso, al servicio del marqués de Villena, hasta que casado marchó al reino de Aragón. ¿Cual era el origen de los Abengoza? Isabel Rubia recordaba que la naturaleza del padre de Nuño, un tal García, era Villaverde, sin determinar más. Este tal García ya había detentado el cargo de alcaide de Villena

Los hijos de Nuño fueron el citado Diego y otro conocido por Céspedes. Diego Abengoza estableció su residencia en San Clemente. Posiblemente tras vender su hacienda en Villalgordo y el Castillo, aunque algún testigo remonta esa enajenación a Nuño. Casado con Teresa Montoya, tuvo tres hijos; Jerónimo, Nuño, que vivió en Villar de Cantos algún tiempo y luego se mudó a Vara de Rey, García, en Vara de Rey, y una hija llamada Luisa.

Jerónimo Montoya tenía su casa en San Clemente, en medio de dos pecheros Francisco Aguado y Francisco Rosillo (aunque éste hubiera podido renunciar a su hidalguía para participar en los oficios concejiles). El 20 de octubre de 1545 obtenía carta ejecutoria de hidalguía, trece años después que la Chancillería de Granada reconociera dicha hidalguía por sentencia de 22 de abril de 1532.



Probanza de testigos de 1531


Ortega del Castillo, vecino de Castillo de Garcimuñoz, libre de pechos, 74 años. Suegro de Sancho López de los Herreros

Rodrigo de Luz, hombre hijodalgo, vecino de Villalgordo que es de Juan Pacheco, 78 años
Tristán de Molina, caballero de la orden de Santiago, vecino de Castillo de Garcimuñoz, de 88 años
Isabel Rubia, vecina de San Clemente, viuda de Juan Chinchilla, de más de 80 años
Alvar Ruiz del Castillo, escribano de San Clemente, 74 años
Alonso Álvarez de Rebe, vecino de San Clemente, 84 años
Sancho Rodríguez, vecino pechero de San Clemente, 62 años
Antón García, el viejo, hidalgo de San Clemente, 70 años. Llega a San Clemente desde Iniesta en 1493

ARCHIVO DE LA CHANCILLERÍA DE GRANADA, HIDALGUÍAS. Ejecutoria de hidalguía de Jerónimo Montoya de Abengoza. 1545. Signatura antigua. 301-17-22


La crueldad de la justicia en el siglo XVI



Descuartizamiento de Damiens, regicida, en 1757


Es poco lo que sabemos del pleito entre María de Cáceres, viuda de Diego de Abengoça, tutora de sus hijos y acusadora de don Manuel de Calatayud, señor de El Provencio, y de su hijo Manuel, y de sus criadosel comendador Hernando Camargo y Gabriel Murillo. Desgraciadamente no contamos con las probanzas de testigos, tan solo con las sentencias dadas por el juez de comisión licenciado Zaballos y los jueces de la Chancillería de Valladolid.

Desconocemos cual era la raíz de las diferencias entre el señor de El Provencio y el hidalgo sanclementino Diego de Abengoza. Pero estando don Diego de Abengoça en Toledo fue llamado allá por el año 1564 a la posada donde se alojaba don Manuel de Calatayud. Allí se inició una trifulca que acabaría con la muerte de Don Diego. Asesinato premeditado y planeado previamente por don Manuel de Calatayud y sus dos criados para la viuda de Diego de Abengoza; muerte dada en defensa propia, en palabras de Hernando Camargo, que se limitó a acudir en defensa de su señor ante un Diego de Abengoza agresor. No obstante, tal como se recoge en las diligencias practicadas por el licenciado Zaballos, la razón parece estar de parte de la viuda


estando el dicho diego de abengoçar en la dicha çibdad de toledo el dicho don manuel le auía enbiado a llamar por engaño y ansí auía ido a su posada y estando en ella él e los demás que con él estaban theniéndolo ya acordado sobre acuerdo y caso pensado auían arremetido a él y asídole de los pechos y con una daga dádole muchos golpes e cuchilladas así por el cuerpo como por la cabeça
Diego de Abengoça, que malherido acudió a su posada, acabó muriendo a los quince días.

La sentencia del juez de comisión licenciado Diego Zaballos en 1565 fue durísima para los dos criados del señor de Calatayud, no tanto para don Manuel, que se vio libre en todo el proceso. La dureza de las penas se expresaban en las vergüenzas públicas de unos reos paseados por las calles principales de Toledo, mientras que el pregonero en altas voces manifestaba su delito, para ser llevados hasta la horca y rollo de justicia situados junto a la puerta toledana de la Bisagra. Allí serían clavadas las cabezas de Hernando Camargo y Gabriel Morillo y la mano del primero; el cuerpo del segundo sería descuartizado en cuatro cuartos, que clavados en cuatro palos, serían expuestos a la vista de los que accedían por los caminos principales a la ciudad de Toledo. La crueldad, sin llegar a los extremos que nos describe Foucault en Vigilar y castigar de los suplicios sufridos por el regicida francés Damiens en 1757, es muestra de una justicia ejemplarizante


en el pleito criminal que ante mi pende entre partes de la una autora acusante mari lópez de cáceres viuda muger que fue de diego de abengoçar difunto veçino que fue de la dicha villa de san clemente como madre y tutora de nuño y diego y maría de abengoçar menores sus hijos e hija del dicho diego de abengoçar y melchor de rrojas su procurador en su nonbre y ernando camargo preso en la carçel rreal de la çibdad de toledo y matía de la fuente su procurador en su nonbre rreo acusado de la otra fallo que por la culpa que contra el dicho hernando camargo rresulta deste proçeso que le debo condenar y condeno a que de la carçel donde está sea sacado en un asno de albarda atado pies y manos y con una soga a la garganta sea llebado por las calles públicas desta çibdad con boz de pregonero que manyfieste su delito al canpo a la puerta de bisagra y al rollo y orca donde se açen semejantes justiçias y dél el dicho hernando camargo sea aorcado asta que naturalmente muera y después de muerto mando que le corten la cabeça y la pongan y se enclabe en el dicho rrollo y orca y mando que ninguna persona de ningún estado y condizión que sea la quite so pena de muerte e perdimiento de todos bienes... y ansi mesmo mando que le corten la mano derecha la qual se enclabe en la dicha orca y rollo y no se quite della so la dicha pena más le condeno en perdimiento de todos sus bienes
... por la culpa que contra el dicho gauriel de morillo rresulta deste proçeso que debo condenar y condeno a que de la carçel donde está preso sea sacado caballero en un asno de albarda atados pies y manos y con una soga a la garganta con boz de pregonero que manyfieste su delito sea llebado por las calles públicas acostunbradas de la dicha çibdad al canpo a la puerta de bisagra al rrollo y orca donde se haçen semejantes justiçias y della el dicho grauiel de morillo sea ahorcado de la garganta hasta que naturalmente y después de muerto mando que sea echo quartos y cada quarto se ponga en un camino prinçipal en un palo alto y ninguna persona sea osado de los quitar so pena de muerte e perdimiento de bienes ... e la cabeça del dicho grauiel de morillo sea puesta y enclabada en el dicho rrollo y orca y ninguna persona la quite so la dicha pena
pronunçiada por el dicho juez de comysión en la çibdad de toledo a treçe días del mes de nobienbre del año pasado de mill y quinientos y sesenta y çinco años
La sentencia apelada, sería mitigada en parte por los jueces de la Corte y Chancillería de Valladolid. Hernando Camargo y Gabriel Morillo serían condenado a seis años de galeras, sirviendo de soldados, y en pena cada uno de quinientos ducados para indemnizar a la mujer e hijos de Diego Abengoza. La pena sería rebajada de nuevo en agosto de 1568, aunque en este caso solamente para Gabriel Morillo (sin que tengamos noticia de nueva apelación por parte de Hernando Camargo), a tres años de destierro en las cinco leguas del término y jurisdicción de Toledo y en pena de cien ducados para la viuda e hijos de Diego Abengoza, así como 63.220 maravedíes de costas judiciales. En la disminución de las penas intervino sin duda don Manuel de Calatayud, que en todo momento eludió el proceso.





Archivo de la Real Chancillería de Valladolid, REGISTRO DE EJECUTORIAS, CAJA 1148, 43. Ejecutoria del pleito litigado por María de Cáceres, viuda de Diego de Abengoza y sus hijos, vecinos de San Clemente (Cuenca), con Manuel de Calatayud, señor de El Provencio (Cuenca), Gabriel Morillo, vecino de la dicha villa, preso en la cárcel pública de Toledo y consortes, sobre el asesinato de Diego de Abengoza. 1568

sábado, 12 de mayo de 2018

Noticias sueltas de los Araque

Ejecutoria de hidalguía de por la Chancillería de Granada a Juan de Araque, vecino de Castillo de Garcimuñoz.  Incorpora en el cuarte superior izquierdo, las armas de los Melgarejo. AHN, Nobleza, Casal de Griegos, C.11,D.1


Los Araque estaban instalados en Villalgordo del Marquesado. Pero hacia 1540 Hernán de Montoya Araque se instala en San Clemente, tras su matrimonio con María Muñoz. Su padre Hernando de Araque había casado con Violante de Montoya, natural de Vara de Rey, que había fallecido en el parto. Violante de Montoya era de linaje de los Montoya, conocido en Vara de Rey. A decir de Pedro del Castillo, el paje, que de mozo había servido a esta familia, Violante era hijo de Hernando de Montoya, fallecido a comienzos de siglo. Juan de Luz aseguraba haber oído a su madre decir que la tenençia de Rrequena se le abía dado al dicho Hernando de Montoya (padre de Violante)

El abuelo era Alonso Hernández de Araque, casado con Juana de Piñán, había fallecido a comienzos de siglo. El bisabuelo también se llamaba Alonso Hernández de Araque.

En Villalgordo del Marquesado se pagaba el llamado rediezmo a los Pacheco, Luis y su hijo Juan, consistente en pagar de cada quince fanegas una (aunque en otros casos la proporción era de veinte una). Impuesto fluctuante según el rigor señorial del momento. Pues Hernando de Araque, a diferencia de sus convecinos no pagaba una cantidad menor a quien fuera también señora de la villa, la condesa de Medellín (Beatriz Pacheco, hija ilegítima del maestre Juan Pacheco)
çiertos rrediezmos que se pagaban a la condesa de Medellín cuya hera la dicha villa por ynpusiçión que hera de hoze fanegas ... una hanega más del diezmo

Los Araque tenían un escaño en la iglesia de Villalgordo junto al altar mayor a la parte de la mano yzquierda en la delatera de todos el qual dicho escaño hera conosçido que estaba a la parte derecha donde se dezía el ebangelio

Hernando de Montoya y Araque obtuvo ejecutoria de 14 de febrero de 1545. Establecería su residencia en San Clemente, donde casó con María Muñoz de los Ángeles. Sus descendientes enlazarían de nuevo con los Montoya, el hijo mayor, mientras que los menores casaban con las hijas del capitán Martín de Buedo, tesorero de rentas reales del Marquesado de Villena. El apellido y los bienes de los Araque, no obstante, se mantendría por el segundo matrimonio de su padre con con Leonor de Melgarejo. De este matrimonio nacería Francisco de Araque, establecido en el Castillo de Garcimuñoz, y casado con María de la Gruesa, natural de Belmonte, que fundaría el 14 de enero de 1577 mayorazgo en favor de hijo Juan de Araque (casado en San Clemente con la hija del licenciado Muñoz, Francisca). Dicho mayorazgo estaba formado por las casas principales de la familia en Villagordo del Marquesado y 1300 almudes de tierra en esa villa y las casas familiares en el Castillo de Garcimuñoz. Con el tiempo, las ramas familiares se extenderían por otras localidades como Moya, tras el enlace con los Caballón,  o Pozoamargo (1)



(1) RAH. Tabla genealógica de la familia de Araque, vecina de Castillo  Garci Muñoz. [Manuscrito]  Signatura: 9/304, fº 234 v. — Signatura antigua: D-29, fº 234 v.    Tabla genealógica de la familia de Araque, vecina de San Clemente (Cuenca) [Manuscrito] Signatura: 9/304, fº 234. — Signatura antigua: D-29, fº 234.

ARCHIVO DE LA REAL CHANCILLERÍA DE GRANADA. HIDALGUÍAS. Ejecutoria de Hernán Montoya Araque Fernández. Signatura antigua, 301-15-8, 14 de febrero de 1545



Relación de Testigos

Juan de Villanueva, morador en la Puebla de los Frailes, lugar del Castillo de Garcimuñoz,  70 años
Juan de Luz, hidalgo de 67 años de Villagordo del Marquesado.
Juan de la Osa, pechero del lugar de Pinarejo, 65 años, vivía de niño con su padre en la Puebla de los Frailes, situada a media legua de Villalgordo
Juan de Cuenca, morador de Pinarejo, 65 años, antiguo morador de la aldea de la Puebla de los Frailes
Diego de Liébana, hijodalgo de Villalgordo del Marquesado, más de 60 años
Pedro del Castillo, el paje

martes, 8 de mayo de 2018

El capitán Juan Zapata Castañeda, un héroe de Iniesta en la guerra de las Alpujarras






Zapata: un escudo con cinco zapatas negras y oro a jaquelas en campo colorado, que traen ocho escudetes del mismo oro, cada uno a banda negra, atravesado (Relaciones Topográficas de Felipe II, Iniesta)



Los Zapata habían llegado a Iniesta hacia 1430. Juan Zapata el viejo ocupó el cargo de alcaide de la fortaleza de Iniesta, procedente de Requena. Eran los tiempos de don Enrique de Villena, señor de Iniesta de 1418 a 1434. Aunque los testigos sitúan a Juan como alcaide en los años inmediatamente posteriores a la muerte de Enrique el nigromante. De alcaide de Iniesta, Juan Zapata el viejo pasaría a serlo de Ves.

Su hijo, de nombre asimismo Juan Zapata, continuó con la la tradición militar de su padre, siendo llamado y participando en la batalla de Olmedo en 1445 , bajo el reinado de Juan II. Le acompañaba otro caballero de Iniesta, llamado Ruy Díaz de Mendoza, futuro señor de Iniesta, villa que cambiaría con el maestre Juan Pacheco por la Castrojeriz en 1452.

que quando el dicho señor rrey don Juan nuestro padre llamara a los hombres hijosdalgo para la guerra de Olmedo el dicho Juan Çapata fuera a serbir por hidalgo en la dicha guerra con Rruy Diaz de Mendoça con quien a la sazón bibía

A diferencia del abuelo, este Juan Zapata fijó su residencia en Iniesta, al casar con Juana Fernandez, de cuyo matrimonio nacería García Zapata. Todavía en 1498, se recordaba el fasto de las bodas de Juan y Juana con numerosos invitados llegados de Moya y Requena.

García Zapata vería reconocida su hidalguía por sentencia de 17 de febrero de 1500. La ejecutoria se expidió en Ciudad Real el uno de octubre de 1500. Este hombre, pequeño de cuerpo, tal como lo describía el pastor Alonso López, al servicio de la familia, murió con más de ochenta años.

La posición social de los Zapata en Iniesta se mantuvo durante el siglo XVI, pero los descendientes de García Zapata cedieron su primacía social ante la llegada de los Espinosa. Pasado el tiempo, a finales del siglo XVI sus descendientes se vieron obligados a pelear por su hidalguía. La figura más destacada en el siglo XVI de la familia fue el capitán Juan Zapata Castañeda, que murió con cuarenta y cuatro años, luchando en la rebelión de los moriscos de Granada a finales de 1569; estaba casado con Catalina Villanueva Carrasco; en sus apellidos llevaba dos de los principales y más ricos linajes de la villa de Albacete. Serían sus hijos, Juan y García, los que se vieron obligados a pleitear en 1587 con el concejo de Iniesta por su nobleza, al volver a la villa, después de un periodo de residencia en la Gineta. Además de estos dos hijos, el matrimonio del capitán Juan Zapata y Catalina Villanueva procrearon a doña María Zapata, casada con el doctor Diego Zapata, Ana Zapata, mujer de Martín Villanueva, y doña  Catalina Zapata. El capitán Juan Zapata no hacía sino seguir la tradición de la familia, pues su padre ya había acudido a los llamamientos a la guerra con Francia del emperador Carlos, pero su protagonismo fue destacado en la rebelión morisca, al asumir el mando de las tropas reclutadas en el Marquesado de Villena y siendo nombrado capitán de las milicias del Marquesado, en las Juntas Generales del Marquesado, celebradas en Albacete el 3 de marzo de 1569. Los soldados reclutados en esta primera leva fueron mil en todo el Marquesado. Posiblemente, la aportación de soldados de Iniesta fue un número similar al de San Clemente, que aportó cincuenta y cinco, aunque tal vez la cifra se aproximara algo más a los noventa de Albacete. La gente de guerra reclutada, bisoña e inexperta corrió una suerte similar a la de su capitán
el dicho Juan Çapata Castañeda por ser hijodalgo y ser tan prinçipal al tiempo de la rrebelión y alçamiento de los moriscos del nuestro Rreyno de Granada fue nombrado capitán de toda la gente del marquesado de Villena y que nos sirbió en ella hasta que murió en la dicha guerra peleando con los moros
Por entonces, Juan Zapata ya tenía fijadas su residencia en La Gineta. Los otros capitanes nombrados fueron Andrés de Cantos y Francisco Cañavate, vecinos de Albacete, Juan de Barrionuevo, vecino de Chinchilla, y como capitán de caballería, Jorge Cañavate (1). Las Relaciones Topográficas de Iniesta nos dicen que Francisco de Espinosa también salió como capitán de la villa de Iniesta, pero esta aseveración no es creíble. Nos añaden la participación de otros hidalgos como Pedro de Espinosa, Ruy Gómez de Espinosa y Francisco Lóopez Cantero, que murió en la contienda. La participación de los vecinos de Iniesta está por estudiar (sabemos que la gobernación de lo reducido del Marquesado reclutó otros 3000 hombres de la mano del comisario Juan Mosquera), pero de los testimonios se deduce que su participación fue numerosa y que el propio capitán Zapata empeñó en tal aventura parte de su hacienda
porque le auía visto (al capitán Zapata) en la dicha villa de Yniesta con su gente e sacar della para la dicha guerra de nuestro Rreyno de Granada con munchos soldados, ... que auía gastado mucho de su haçienda en la dicha guerra
El testimonio de Lorenzo Villaseñor , escribano y amigo de la familia, nos hablan de que Juan Zapata dirigía una compañía de trescientos hombres, que salieron de Iniesta, posiblemente en su mayoría de los pueblos del norte del Marquesado, correspondientes al obispado de Cuenca
el dicho capitán Juan Çapata auía rrecogido treçientos honbres con su bandera e cajas auía sacado de la dicha villa de Yniesta e benido a nuestro Rreyno de Granada y este testigo le a uisto salir de la dicha villa de Yniesta y aconpañádole hasta la villa de Hellín que hera fuera del término del marquesado y desde allí se despidió del dicho capitán Juan Çapata

Juan Zapata murió cerca de la venta de doña María en el río del Albolodui. Las Relaciones Topográficas de la Gineta nos han dejado testimonio del valor de Juan Zapata Castañeda, durante la guerra de Granada
que en el año de sesenta y nueve, quando se alçaron los moros de las Alpujarras, con orden de su magestad este Marquesado eligió quatro capitanes y el vno dellos salió desta villa, que fue el capitán Juan Çapata de Castañeda, onbre hijodalgo y fue en serviçio de su magestad y estuvo en la dicha guerra sin haçer avsençia, y se señaló en cosas, en espeçial que por orden y mandado del marqués de los Vélez, su general fue a descubrir tierra con veynte y dos soldados que le avían quedado, hazia el rrío Albuluduy, çerca de la venta de Santa María, don salió una enboscada de más de quinientos moros, y por no dexar su gente, avnque yba a cavallo y pudiera librar, como hizieron otros, peleó como hidalgo y onbre de ánimo hasta que murió en serviçio de su magestad (2)

El capitán Juan Zapata Castañeda tenía un hermano llamado asimismo García Zapata, que casó con Isabel de la Torre, natural de Tragacete y una hermana, Catalina Zapata, casada con Francisco Carrillo, vecino de Cuenca. Todos eran hijos de Juan Zapata, casado con María de Castañeda, natural de Alarcón, conocida como la Canega.  El citado Juan a su vez era hijo del nacido del matrimonio de García Zapata, el de la ejecutoria de 1500, con María Teresa Montoya, llamada la Montañesa. Los Zapata establecieron su domicilio en la calle de la Huerta del Rey; era una casa con dos puertas. La segunda de ella daba a la calle de los Crespos, conocida así por vivir allí hacia 1500 Hernando Crespo y su mujer Catalina García.

Más allá de su suerte, los Zapata era una familia orgullosa de su linaje y sangre. A sí mismos se declaraban descendientes por línea rrecta de barón del rrey (Sancho) Abarca. Y se tenían por deudos de Francisco Zapata Cisneros, conde de Barajas y presidente del Consejo de Castilla. Los Zapata se encontraron lo que todos los hidalgos de las villas eximidas del Marquesado: unas oligarquías pecheras poco dispuestas a compartir su poder con hidalgos. Pero los pecheros de Iniesta eran tan tozudos o más que el resto; incluso don Sancho de la Cerda, pariente de grandes de España, fue avecindado en Iniesta con los pecheros.

Es posible que la familia Zapata fuera una víctima más de la guerra de los moriscos. La muerte del capitán Juan, que perdió además de la vida, su hacienda en la guerra y la posterior muerte, muy seguida, de su hermano García, que dejó viuda a Isabel de la Torre, condenó en el desamparo a los hijos huérfanos del capitán. Creemos que en auxilio de la familia vino el escribano de la Gineta Lorenzo Villaseñor. Este hombre procedía de familia hidalga de Iniesta; su padre era Francisco de Carrión, amigo de la familia y del abuelo Juan Zapata Montoya. No obstante, pensamos que la residencia de los Zapata en la Gineta está más relacionada con los intereses económicos que, en dicha villa, tenía Catalina Villanueva Carrasco, motivo que había ya llevado al capitán Juan Zapata a asentarse en esa villa para mejor administración de la hacienda familiar. Pero la guerra de Granada fue un mazazo para esa misma hacienda. El capitán Juan Zapata de Castañeda era hombre de generosidad desprendida, desembolsó de su propio bolsillo las pagas de los soldados, pues las villas habían faltado a su compromiso de afrontar los gastos de las campañas granadinas
e como las uillas del dicho marquesado de Villena no auían acudido con dineros a los soldados para las pagas como auía quedado tratado el dicho Juan Çapata auía hecho a los dichos sus soldados dos pagas de sus propios bienes y haçienda en lo qual auía gastado muncho... e dicho Juan Çapata de su propia letra bido este testigo escrito un memorial de le que auía dado a cada soldado para que se cobrase de las uillas e nunca se cobró
La suerte de los hijos del capitán Zapata, comenzó a cambiar con la muerte de su padre, no obstante que la defensa de los intereses familiares cayó en su tío García Zapata. Pero la muerte de García hacia 1585 debió dejar en una situación de debilidad a sus sobrinos. Parece en estos años que el nombre que realmente asume el protagonismo de la familia es su cuñado: el doctor Zapata. La familia Zapata se ve inmersa en un conflicto por el poder local, que les deja en la marginación. Los pecheros se oponen a las exigencias hidalgas (sin duda, de la familia Espinosa) de ocupar la mitad de los oficios y responden imponiendo la obligación de hacer frente a las cargas concejiles por igual, sean pecheros o hidalgos. Detrás de las exigencias pecheras, hay un protagonista principal, el síndico general Pedro Cebrián Garrido. En torno a él, forman partido el alcalde Francisco García y los regidores Alonos Garrido, Alonso de Cubas, Gil Hernández y Pedro Clemente, así como el alguacil mayor Juan de Atienza. Imponen a los hidalgos la necesidad de obtener nuevas ejecutorias en la Chancillería de Granada. Los hidalgos protestarán ante el concejo pero en vano, ante los oficiales pecheros que detentan el poder en 1585
escriuano presente dad testimonio en forma pública y en manera que haga fee ansí el bachiller Jorge de Lorca y Antonio Granero y Diego de Torralba y Baltasar de Cuenca rregisdores desta villa deste rrequerimiento que en vuestra presençia hazemos a Françisco Garçía alcalde hordinario y a Juan de Atiença alguaçil y Alonso Garrido e Pedro Clemente y Antonio Garrido Françisco de las Casas Gil Hernandez Alonso de Cubas Julián de Cubas Benito Paxaron rregidores desta villa en que desçimos que bien sauen o a lo más deben sauer cómo el liçençiado Martín Gómez de Espinosa del Consejo de Su Magestad y alcalde de su Casa y Corte y alférez desta villa y el dotor Françisco de Espinosa y Françisco de Espinosa Gregorio de Espinosa y don Pedro de Espinosa y Pedro de Espinosa Castañeda y el dotor Çapata y Juan Çapata y Garçía Çapata y Françisco de la Peña Parra Pedro Alcavd y Martín de Alcavd y Françisco de Alcavd y Rruy Gómez de Espinosa y Andrés de Espinosa y el bachiller Pedro López Cantero y Bartolomé López Cantero y Martín de Espinosa son todos hijosdalgo en posesión y propiedad de que tienen executorias notificadas a este conçejo
Hasta la Chancillería de Granada acudirán los dos hijos del capitán Juan Zapata. Obtendrán ejecutoria de hidalguía en 1493, pero para entonces el poder de Iniesta es objeto de enfrentamiento abierto entre las dos familias más ricas del pueblo: Espinosa y López Cantero. Se impondrán los segundos.




(1) SANTAMARIA CONDE, A.:"Participación de Albacete en la lucha contra la sublevación de los moriscos granadinos", Al-Basit. Revista de Estudios Albacetenses, 6, (1979), p. 180
(2) CARRILERO MARTINEZ et alii: Pueblos de la provincia de Albacete en las Relaciones Topográficas de Felipe II. IEA Don Juan Manuel. Albacete, 2014, p. 108

Archivo de la Chancillería de Granada. Hidalguías. Ejecutoria de Hidalguía de García Zapata. 1 de octubre de 1500. Signatura antigua: 303-441-14 y 21 de enero de 1593. Signatura antigua: 301-84-18


Probanzas de testigos 1498

Gil Martínez de Ladona, vecino de Iniesta, pechero de 74 años
Álvaro de Sevilla, vecino de Iniesta, pechero de 80 años
Juan Gómez de Villanueva, vecino de Iniesta, pechero de 80 años
Juan Navarro, vecino de Iniesta, pechero de 80 años
Miguel López de Talayuelas, vecino de Iniesta, pechero y regidor
Juan García del Campillo, vecino de Iniesta, pechero
Juan Rico el viejo, vecino de El Peral, pechero, 60 años

Probanza de testigos de 1587

Juan de Bustamente, clérigo de Iniesta, 76 años
Alonso López de las Tercias, ganadero, pechero, más de ochenta años
Juan de Teruel, hombre llano pechero. familiar del Santo Oficio, 81 años
Lorenzo Villaseñor, escribano de la Gineta y hombre hijodalgo, 58 años, natural de Iniesta
Juan del Olmeda Pajarón, labrador, pechero, 72 años
Martín de la Torre, clérigo de Iniesta, descendiente de pecheros, 78 años
Lázaro Hernández. escribano público del cabildo de Iniesta, pechero de 63 años


Concejo de Iniesta de 20 de mayo de 1587

Benito Risueño, alcalde ordinario, doctor Zapata, doctor Francisco de Espinosa, bachiller Jorge de Lorca, bachiller Antonio Graciano, Diego de Torralba, Baltasar de Cuenca, Juan Zapata de Castañeda, Gregorio de Espinosa, regidores


domingo, 6 de mayo de 2018

Hidalgos ejecutoriados de Iniesta en 1587


Relación de hidalgos con ejecutoria en Iniesta, el año de 1587

escriuano presente dad testimonio en forma pública y en manera que haga fee ansí el bachiller Jorge de Lorca y Antonio Granero y Diego de Torralba y Baltasar de Cuenca rregidores desta villa deste rrequerimiento que en vuestra presençia hazemos a Françisco Garçía alcalde hordinario y a Juan de Atiença alguaçil y Alonso Garrido e Pedro Clemente y Antonio Garrido Françisco de las Casas Gil Hernandez Alonso de Cubas Julián de Cubas Benito Paxaron rregidores desta villa en que desçimos que bien sauen o a lo más deben sauer cómo el liçençiado Martín Gómez de Espinosa del Consejo de Su Magestad y alcalde de su Casa y Corte y alférez desta villa y el dotor Françisco de Espinosa y Françisco de Espinosa Gregorio de Espinosa y don Pedro de Espinosa y Pedro de Espinosa Castañeda y el dotor Çapata y Juan Çapata y Garçía Çapata y Françisco de la Peña Parra Pedro Alcavd y Martín de Alcavd y Françisco de Alcavd y Rruy Gómez de Espinosa y Andrés de Espinosa y el bachiller Pedro López Cantero y Bartolomé López Cantero y Martín de Espinosa son todos hijosdalgo en posesión y propiedad de que tienen executorias notificadas a este conçejo



ARCHIVO DE LA CHANCILLERÍA DE GRANADA. HIDALGUÍAS. Sign. antigua: 301-84-18, 21 de enero de 1593

sábado, 5 de mayo de 2018

Los Melgarejo: alcaides de fortalezas, terratenientes y letrados


Escudo de armas de los Melgarejo


Los hermanos Juan, Diego y Francisco Melgarejo eran hijos del bachiller Francisco Melgarejo Mula y Juana de Olivares. El padre había fallecido hacia 1540, según los testigos. El abuelo era Juan de Melgarejo Mula, casado con Juana de Arboleda, que siempre vivió en Castillo, salvo al poco de casar, razón por la que se mudó cuatro o cinco años a la aldea de Torrubia.

El bisabuelo era Rodrigo Melgarejo de Mula, alcaide de Belmonte en tiempos de los dos primeros marqueses de Villena, Juan Pacheco, maestre de Santiago, y de su hijo Diego López Pacheco. Rodrigo Melgarejo se había ganado la confianza del maestre de Santiago, desempeñando el cargo de ayo de su hijo menor Diego, posición que le daba gran influencia sobre el futuro II marqués de Villena. Había casado con Teresa Sánchez de la Gruesa. Los más ancianos decía que Rodrigo Melgarejo procedía de Sevilla*. Del matrimonio de Juan de Melgarejo y Juana de Arboleda habían nacido tres hijos, Valeriano, que permaneció en Belmonte, donde ganó ejecutoria de hidalguía frente al concejo de esta villa, un licenciado Alonso Melgarejo que andaba en la corte y el bachiller Francisco.

Valeriano Melgarejo acabaría trasladándose a Santa María de los Llanos, donde litigaría con el concejo por su hidalguía, obteniendo carta ejecutoria el 24 de noviembre de 1542.

Los Melgarejo ya están instalados en Castillo de Garcimuñoz con el abuelo Juan Melgarejo de Mula, o Juan de Mula, como era más conocido, que, alrededor de 1470 o 1475 había acudido a esta villa, procedente de Belmonte, para casarse con Juana Arboleda, hija del doctor Arboleda. Juan de Mula moriría hacia 1525. Su hijo Francisco inicia su educación en el estudio existente en la villa en casa de un hombre llamado Diego Sánchez de Cucarón. Estudio de gramática no reconocido o escuela, como nos decía Cristóbal de Tébar, que con diez años, allá por 1480, había sido compañero de estudios de Francisco. El matrimonio del bachiller Francisco con Juana de Olivares, hija del comendador Diego de Alcaraz, en el cambio de siglo consolidaría la riqueza familiar. El matrimonio duraría 35 años, hasta la muerte del bachiller. Hacia 1540, Juana de Olivares, acompañada de su hijo el licenciado Juan, nos aparece dirigiendo los negocios familiares.

En Castillo de Garcimuñoz, el gobierno municipal se hallaba repartido entre hidalgos y pecheros. Aunque el reparto era desigual en favor de los hidalgos, pues se partía de una reserva inicial de los oficios concejiles a éstos. Teóricamente como en otras ciudades andaluzas o en la villa de Belmonte existía un número de caballeros veinticuatro, hidalgos a los que estaba reservado el gobierno municipal. En tiempos de Juan Melgarejo de Mula, en el último cuarto del siglo XV, todavía se conservaba esta forma de gobierno municipal. Así nos los contaba el hidalgo Cristóbal de Tébar
que avía en ella (la villa de Castillo de Garcimuñoz) veynte e quatro hijosdalgo cavalleros e personas generosas que entravan y eran governadores de la dicha villa en cada un año sin que en nyngunos oficios entrasen nyngunos pecheros y despues que los quitaron los dicho veynte e quatros
Ese cambio en el gobierno municipal debió acaecer a comienzos del quinientos por la presión pechera. El gobierno de los caballeros veinticuatro desapareció y el gobierno municipal recayó en dos alcaldes ordinarios, tres regidores y un alguacil mayor del estado de caballeros y escuderos hijosdalgo y dos regidores por el estado de los pecheros. Los dos oficios de alcaldes de la hermandad eran compartidos cada uno de ellos por hidalgos y pecheros. Los Melgarejo supieron reservarse un puesto en el reducido número de oficiales de Castillo de Garcimuñoz. que al igual que otras villas del reino de Murcia, estaba poblada y fundada al fuero de la çibdad de Sevilla. Esto explicaba que la sisa de los mantenimientos de la carne y el pescado, que complementaba a los propios de la villa, cuando no llegaban para pagar los pechos, fuera pagada por todos, pecheros e hidalgos, incluido el marqués de Villena, durante su estancia en la fortaleza. Castillo de Garcimuñoz tenía, además, un régimen foral diferenciado de sus aldeas (Almarcha, Torrubia, Pinarejo y la Nava), regidas por el fuero de Alarcón. Así, Castillo de Garcimuñoz estaba exento de la moneda forera para todos sus vecinos, impuesto de dieciséis maravedíes que se pagaba cada siete años; sus aldeas pagaban dicho impuesto, del que estaban excluidos hidalgos y clérigos.

Con el cambio de naturaleza del gobierno municipal, el viejo fuero de Sevilla se fue olvidando. El marcado carácter estamental de la aristocracia de Castillo de Garcimuñoz fue mutando en una oligarquía de ricos, indistintamente de su condición hidalga o pechera. Y aquí es donde más a gusto se sentían los Melgarejo, convertidos en familia de terratenientes, pero con una sólida formación jurídica en leyes de sus miembros que les permitía influencias en la Corte.

El Castillo de Garcimuñoz vivió una época de declinación a comienzos del quinientos. Esta crisis se enmarca en el contexto del declinar de las viejas fortalezas frente a sus propias aldeas, como Torrubia, y villas eximidas de la llanura. Los propietarios de mayorazgos, como los de Cervera, Piqueras o Albaladejo, abandonaron las casas que poseían en el Castillo. En el declinar del Castillo, influyó un régimen fiscal diferenciado de sus aldeas. En Castillo de Garcimuñoz, poblada según el fuero de Sevilla, pagaban todos indistintamente de su condición hidalga o pechera; en sus aldeas, tales como la Almarcha y Torrubia, regidas por el fuero de Alarcón, únicamente pagaban los pecheros. Los hidalgos se trasladaron a las aldeas, donde además tenían sus heredamientos y podían llevar su gestión directa, alejados ya de aventuras militares y de servidumbres a un marqués de Villena, que no pisaba la villa de Castillo de Garcimuñoz. No sabemos hasta qué punto el diferenciado régimen fiscal entre el Castillo y sus aldeas provocó el debilitamiento demográfico en favor de sus aldeas, pero sin duda fue un acicate más en la irremediable crisis de la fortaleza frente al impulso agrario de aquéllas.

El licenciado Juan Melgarejo había estudiado Leyes en la universidad de Salamanca. Hasta 1541 vivió con sus padres, hasta que el bachiller Francisco falleció; entonces, el licenciado Juan vivió hasta 1550 con su madre, Juana Olivares, momento en que abandona el hogar familiar para casarse con Ana Carrillo, hija del señor de Valera, Melchor Carrillo de Alarcón.

Las propiedades de los Melagarejo se extendían por todos los pueblos comarcanos, fundando su riqueza en el cultivo del cereal y el abastecimiento a grandes villas como San Clemente
que conosçió al dicho bachiller Françisco Melgarejo su padre e a Juan Melgarejo de Mula su abuelo asy los unos como los otros los vido tener ansy en las villas de Santa María del Canpo e Alconchel e huerta e lugar de Honrrubia y en sus términos que eran villas e lugares comarcanos  a la dicha villa del Castillo de Garcimuñoz, heredamientos de casas e tierras e viñas e molinos e mesones e otros muchos bienes rrayzes
A estas propiedades, añadir otras que la familia poseía en la Hinojosa, lugar de Alarcón. Pero los testigos no dejaban de referirse a la madre de los hermanos Melgarejo, Juana Olivares, como aportadora de una importante dote a la familia (e la dicha su madre como cosa suya propia). La aportación de Juana Olivares quizás sea más significativa si tenemos en cuenta que la hacienda del abuelo Juan Melgarejo estaba centrada únicamente en las casas y propiedades de Castillo de Garcimuñoz y los heredamientos que de tierras de pan llevar poseía en el lugar de Torrubia. Los heredamientos de Torrubia, que se extendían por la vecina Honrubia, aldea de Alarcón, acabaron en manos de Fernando de Araque, vecino de Villalgordo, que los recibió como dote por casamiento con una hija del abuelo Juan Melgarejo, concretamente, Isabel de Mula. Hacia el año 1552, Torrubia era una aldea de veinticinco o treinta vecinos; apenas solo tres de ellos habían nacido en el lugar, lo que da idea del despoblamiento de este lugar a comienzos de siglo. Despoblamiento sin duda debido a algún suceso extraordinario, por muertes y enfermedades y años malos que había habido; referencia que hace mención a algún evento pestífero. Por los datos aportados por los testigos, estaríamos hablando de la peste iniciada a la muerte de la Reina Católica. Aquel periodo, que va de 1502 a 1508, tan desconocido en la zona, fue una catástrofe, o al menos en algunos pueblos. La carestía de las malas cosechas y la peste llevaron al pequeño lugar de Torrubia, de los cuarenta vecinos del año 1500 al despoblamiento. Cincuenta años después solo quedaban tres vecinos que hubieran nacido en el pueblo en la primera década del siglo. Este era el testimonio de Juan Redondo un vecino de Honrubia
lo conosçió poblado (a Torrubia) de quarenta veçinos en el tienpo que vivió en él el dicho Juan de Mula e que después aca se abía despoblado por muertes y enfermedades y años faltos que abía abido en el dicho lugar que sabía que no abía de presente vezinos en él que fueran de hedad de quarenta años arriba más de Martín López pastor e Miguel Millán e María Millán e Martín Garçía que fueron naturales del dicho lugar 
La peste, u otras enfermedades que en la mentalidad de la época se confundían con ella, eran un azote. Las clases privilegiada huían de ella. Tal hizo, aunque no sepamos la fecha exacta y al igual que su padre, el bachiller Francisco. Tal hecho pestífero debió ocurrir en la época de las Comunidades de Castilla. El bachiller Francisco se refugió en Villalgordo del Marquesado, la huida debió ser muy improvisada, pues Villalgordo era un pequeño lugar con muchas limitaciones. El bachiller mandaba a sus criados a comprar carne a la vecina Montalbanejo. A pesar de que Montalbanejo tuviera cerradas sus puertas para prevenir el mal contagioso, no parece que el bachiller tuviera impedimentos para conseguir la carne, y sin sisa.

La peste parece que fue la causa por la que el abuelo de los Melgarejo y sus hijos abandonaron la aldea de Torrubia, donde habían vivido unos cinco años, y por la que volvieron a Castillo de Garcimuñoz, abandonando el patrimonio familiar, cedido como dote a la mencionada hija, Isabel casada con un Araque. Aunque volvieron a la aldea algunas temporadas. Esta primera aventura de los Melgarejo como propietarios de tierra, parece que dio paso a la decisión de Juan de Mula de formar a sus hijos como letrados. Las ganancias de este oficio, posibilitaría la compra de nuevas tierras. Los bienes raíces de la familia en Honrubia aparecen ya con el bachiller Francisco Melgarejo. El bachiller había adquirido en Honrubia un mesón, una huerta y tierras de labor, que luego pasarán a sus hijos el licenciado Juan y Diego. El patrimonio familiar se había ampliado con nuevas tierras en Alconchel, Santa María del Campo, Honrubia, Montalbanejo y,por último, los bienes raíces de la Hinojosa, que posiblemente eran tierras adquiridas muy recientemente por los Melgarejo y que motivaron el pleito con el concejo de este lugar de la Hinojosa por la negativa de los hermanos Melgarejo a pechar.

En Alconchel la familia poseía un molino harinero. Alconchel era señorío de don Juan Pacheco, sus vecinos y otros vecinos de los pueblos próximos de Montalbanejo, Villar de Cañas o Villaescusa de Haro, que poseían heredades en el citado lugar, pagaban, además de los pechos concejiles y reales, un tributo adicional al señor de la villa: el llamado rediezmo, de cada quince fanegas de granos cosechadas, una acababa en manos del señor don Juan Pacheco. Hoy, se nos escapa la relación entre el bachiller Francisco Melgarejo y don Juan Pacheco, pero lo que no cabe duda es que la exacción señorial del Pacheco iba acompañada de la maquila del molino de los Melgarejo. Alconchel era hacia 1550 un  pequeño pueblo de cincuenta vecinos. Al igual que Torrubia, sabemos que fue afectado por la peste y carestía del final del reinado de Isabel la Católica y años posteriores. Tenemos el testimonio de la muerte de Alonso de Resa, por el mal pestífero, según los testigos en 1509 (posiblemente algún años antes). Más allá de las diferentes jurisdicciones o señoríos que imperaban en cada pueblo, Alconchel estaba integrada económicamente con otros pueblos comarcanos como Villalgordo, Montalbanejo, Villar de Cañas o la propia Villaescusa de Haro. Alconchel, desde un punto de vista geográfico estaba en la intersección de estos pueblos; el molino de los Melgarejo, también; sumándose a otros molinos en la ribera del río Záncara. Hoy nos es difícil imaginar la existencia de molinos en la ribera del Záncara, y menos aún en su cabecera. Pero el bachiller Francisco Melgarejo, no solo se aprovechaba de las moliendas, sino que represando el agua, controlaba el riego de los vecinos de Alconchel tierras abajo. El conflicto entre los de Alconchel y los Melagarejo acabó por estallar, tal como nos contaba el labrador de Montalbanejo, Andrés Núñez
cómo los molineros del dicho bachiller Mula represavan el agua de él para poder rregar los caminos de los labradores que estavan de la parte vaxa del dicho molino y de henojo dellos este testigo estando en conçejo en la dicha villa de Alconchel un Pedro Castaño rregidor e Pasqual de Arriba alguazil e otros muchos se tratavan que pues el dicho bachiller Mula padre de los que litigavan no dexavan pasar el agua a los dichos caminos que le enpadronasen e rrepartiesen como a los otros pecheros de la dicha villa fuera della por el dicho molino e sobre ello abía abido en el dicho conçejo diferençia entre los dichos ofiçiales , ... pues el dicho bachiller no quería dexar pasar el agua a los dichos cáñamos e al fin vido que el dicho conçejo avía mandado al dicho alguazil que le sacara prenda por el dicho pecho e dende a çiertos días vido cómo el dicho bachiller Mula avía ydo a la dicha villa de Alconchel e avía hablado con algunos de los rregidores e ofiçiales del dicho conçejo e les dezía que avía sido ynformado que les mandava sacar prendas por pechero e que no lo podían hazer porque hera hidalgo
El contencioso del bachiller Francisco Melgarejo Mula y el concejo de Alconchel acabó por la intromisión de la justicia señorial de Juan Pacheco y su representante, el alcalde mayor Ginés Ruiz, declarando exento de pagar al bachiller. La sentencia dada en presencia de todos los vecinos de Alconchel no debió gustar nada a sus vecinos, que veían cómo el bachiller, además de arrebatarles el agua, conseguía un régimen fiscal diferenciado del resto de forasteros de Villar de Cañas, Montalbanejo o Villaescusa de Haro.

Los Melgarejo supieron aunar su reciente riqueza agraria, centrada en el cultivo de trigo, con sus conocimientos como letrados. Pero lejos de convertirse en burócratas pisapapeles, devinieron en prestamistas de grandes villas como San Clemente a las que extorsionaban en épocas de carestía con el abasto de granos. En estas operaciones especulativas contaban con ciertos miembros de la oligarquía local, como Hernando del Castillo. Como ya hemos estudiado en otro lugar, las operaciones consistían en jugar con los precios del grano, vendiéndolo en los momentos de mayor carestía. Previamente, los Melgarejo concedían préstamos al concejo de San Clemente, con fuertes intereses, que iban destinados a la compra de su propio grano excedentario. Los Melgarejo recuperaban el dinero y una importante cantidad adicional, fruto de intereses leoninos y cláusulas draconianas de los contratos de préstamo. En el ínterin, algunas familias menores, como los Rosillo, abastecedores de panaderías, veían su capital arruinado. Es en este clima especulativo, del que participaran otras familias como los Tébar en la venta de vino, en el que se va generando un clima anticonverso contra las familias procedentes de Castillo de Garcimuñoz, Castillo, Melgarejo u Origüela, a los que se identifica, más allá de su sangre judía o no, con la figura del semita usurero. Aún así, los Melgarejo tardarían un siglo en asentarse en San Clemente, lo harían como servidores públicos de la Hacienda: contadores de rentas reales.

La sentencia de la Sala de los Hijosdalgo de la Chancillería de Granada, reconociendo la hidalguía de los Melgarejo es de 18 de diciembre de 1549. Confirmada el 29 de febrero de 1552 y en grado de revista el 29 de octubre del mismo año. Las sentencias de la Chancillería de Granada acallaban las críticas de sus enemigos, que recordaban cómo el predecesor de la familia, Rodrigo Pacheco, había sido empadronado en la villa de Belmonte con los pecheros y que todos los vecinos tenían por privilegio el no pechar en la dicha villa de Belmonte, según sus ordenanzas, una vez haber residido en la misma con casa poblada y mujer durante siete meses. Por último los detractores, recordaban a los Melgarejo que debían su hidalguía a una merced de los Pacheco, a quienes Rodrigo había servido como ayo del menor Diego López Pacheco. Después de nuevo auto confirmatorio de 22 de noviembre, los Melgarejo obtenían carta ejecutoria de hidalguía con fecha 2 de marzo de 1553

Ejecutoria de hidalguía de los Melgarejo, propiedad familiar.
Foto: José Enrique Melgarejo Merino


* RAH, Signatura: 9/304, fº 241. Signatura antigua: D-29, fº 241. Colección Salazar y Castro. Tabla genealógica de la familia de Melgarejo, vecina del Castillo de Garci Muñoz. [Manuscrito]

ARCHIVO DE LA CHANCILLERÍA DE GRANADA, HIDALGUÍAS. Ejecutoria de hidalguía de los hermanos Melgarejo, vecinos de Castillo de Garcimuñoz. 1553. Signatura antigua: 301-17-6


ANEXOS

Probanzas de testigos de la probanza de 1545, vecinos de Castillo de Garcinuñoz

Alonso López, clérigo presbítero, pechero de 68 años
Pedro González, clérigo presbítero, pechero de 73 años, al fuero de Sevilla
Bernardino de Guadarrama pechero de ochenta años
Pedro de la Pastora, 60 años
Cristóbal de Tébar, hombre hijodaldo de 75 años, hijo de Juan Álvarez de Tébar

Nueva probanza de 1552

Juan de Gil Gómez, pechero de más de 80 años
Miguel Millán vecino del lugar de Torrubia, 60 años
Martín López pastor, vecino del lugar de Torrubia, 70 años
Juan Redondo, vecino de Honrubia de 78 años
Hernando de Origüela, hombre pechero, más de 70 años. En 1523, se desplaza a Honrubia desde Castillo de Garcimuñoz
Fabián Pérez Herrero, vecino de la villa de Alconchel (que era de don Juan Pacheco), vecino pechero de 50 años
Andrés Núñez, labrador, vecino de Montalbanejo
Pedro Cabero, el viejo, labrador de Valera de Yuso, setenta años

sábado, 28 de abril de 2018

La diáspora de los Buedo, procedentes de Valera de Yuso

Cuartel con las armas de los Buedo, en la casa de los Tello Meneses o Sandoval de Pozo Amargo

El pleito de Martín de Buedo contra el concejo de la Parrilla por su hidalguía comenzó el 10 de mayo de 1535. Su padre García de Buedo y su abuelo Fernando de Buedo habían vivido en Valera de Yuso. Martín de Buedo había salido de casa de sus padres en Valera de Yuso con veinte años para casarse en La Parrilla. Sería el año 1495. 

Los padres de Martín eran el mencionado García de Buedo y Catalina de doña María y los abuelos paternos Hernando de Buedo y Ana Ruiz de Alarcón. De familia hidalga, el padre, García de Buedo, había participado en la batalla de Toro, el uno de marzo de 1476. Aunque los testigos disentían sobre si a caballo o a pie, pues uno de ellos aseguraba que había ido a pie, acompañando a un hidalgo de la villa de Valera de Yuso, llamado Martín Chacón. Aunque no negaba la condición hidalga de los Buedo. Posiblemente la participación en la batalla de Toro, vino acompañada del reconocimiento social, pues se decía que García de Buedo había vuelto a su villa natal con una carta de serviçio
que abía abido llamamiento de los omes fijosdalgo para que fuesen a la guerra de Toro en tienpo de los señores Rreyes Católicos de gloriosa memoria, nuestro padre e ahuelo que santa gloria ayan, avía ydo llamado e aperçebido el dicho Garçía de Buedo padre del que litigava para la dicha guerra y avía visto e se acordava que avía enbiado a la dicha guerra de Toro a Garçia de Buedo su hijo hermano del que litigava que hera hermano mayor con sus armas e cavallo por mandado del dicho su padre
García de Buedo había tenido tres hijos: García de Buedo, Hernando y Martín, que litigaba por su hidalguía en 1535, además de otro hijo menor llamado Juan. El segundo de los hermanos había permanecido en Valera de Yuso, donde Hernando había sido durante diez años alcalde de la hermandad por los hijosdalgo y gozaba del asiento familiar en la iglesia parroquial.
y en asentarse en la yglesia della en un escaño que suele estar en el coro cabo altar de la dicha yglesia
Mencionábamos la batalla de Toro como posible hecho que diera carta de naturaleza de hidalguía a los Buedo, pero no se debe olvidar que el abuelo Hernando de Buedo estaba casado con una Ruiz de Alarcón, de nombre Ana. Además no conviene olvidar que el cuerpo de Hernando y su mujer, una vez fallecidos, fueron enterrados en Alarcón. De Hernando nos decía un testigo
que avía sydo padre del dicho Garçía de Buedo y ahuelo del que litigava e avía sydo el más señalada y antiguo hidalgo e más conosçido de solar que todos quantos en el dicho tienpo bibían en la dicha villa (de Valera de Yuso) y estava enterrado en la dicha villa de Alarcón 

Que los Buedo eran tratados como hidalgos en Valera de Yuso era conocido por todos. Un testigo alegaba como testimonio una venta de tierras. García de Buedo, padre de Martín, había comprado de Gonzalo Martínez, vecino de Cuenca, unas tierras en la villa. El concejo se había opuesto a dicha venta, alegando que, al ser la venta de pechero a hidalgo, las tierras dejarían de pechar los impuestos reales y concejiles. La solución fue la aceptación de la venta condicionada a que García de Buedo cediera una parte de las tierras al concejo de Valera.

Martín de Buedo vería reconocida su hidalguía por sentencia de trece de noviembre de 1536 de la Chancillería de Granada. La carta ejecutoria se expediría el tres de mayo de 1537. Unos pocos años después moriría, dejando, a decir de los que le conocieron mucha hazienda, y bienes. De su matrimonio con Catalina Sánchez dejaba ocho hijos e hijas. A pesar de que Martín se estableció en la Parrilla, señorío de los marqueses de Cañete, no hubo relación de dependencia ni vasallaje de los Buedo hacia esta familia.

Desde el solar de Valera de Yuso, la familia de los Buedo se habían extendido por diferentes pueblos de Cuenca. De los tres hijos de García de Buedo, el participante en la batalla de Toro, solo el segundón de nombre Hernando había permanecido en Valera. El mayor García de Buedo se había establecido en Valdemorillo. Allí tuvo por hijos a Pedro, García, Francisco y Paricio. Aunque la rama de los Buedo que haría fortuna era la procedente de Martín de Buedo el hijo menor. Sus descendientes se establecieron en Barchín del Hoyo y en Vara de Rey. A día de hoy, se nos escapa, la salida de sus hijos de la Parrilla; pero sabemos que un nieto de Martín, Pedro de Buedo, establecido en Barchín, pleiteó con el concejo de esa villa para reconocer sus derechos hidalgos y que hacia 1530 un primo hermano de Martín, del mismo nombre, ya estaba establecido en Barchín. En el fondo había un conflicto con otras familias como Piqueras o Cabroneros por el control de los pastos. Los conflictos de su hijo García de Buedo Gomendio con los agricultores de Barchín ya los hemos estudiado en otro lugar. Hombre poderoso de la villa de Barchín hacia 1600 no lograría consolidar su poder en la villa. Desde Barchín, los Buedo emigrarían hasta Argamasilla de Alba.

La rama de los Buedo de mayor porvenir se establecería en Vara de Rey. Los Buedo ya estaban establecidos en Vara de Rey hacia 1520. En Vara de Rey, acabarían estableciendo su hacienda y casa solar. Concretamente, en la aldea de Pozo Amargo. Allí, de rivales, pasaría a estar emparentados con los Montoya. En el cambio de centuria de 1600, los Buedo intentarán dar el salto a la lucha por el poder en la villa de San Clemente, intentando controlar la tesorería de rentas reales del Marquesado de Villena. El fracaso, que hemos estudiado ampliamente, fue clamoroso. Sus rivales, los Ortega y Astudillo, acabaron con sus ambiciones. Gran parte de la hacienda de los Buedo en Vara de Rey acabó en manos de Rodrigo de Ortega; la tesorería de rentas reales, en poder de Francisco de Astudillo.

¿Cuándo se establecieron los Buedo en Vara de Rey? Los testimonios nos indican que el primero que se asentó en Vara de Rey fue García de Buedo, hijo de Martín de Buedo Y Catalina Sánchez, que había abandonado el hogar familiar de sus padres en la Parrilla para casarse  a la aldea de Pozo Amargo, en Vara de Rey, hacia 1520 con una hija de Diego Montoya, llamada Catalina Montoya. El matrimonio se estableció en esta aldea de Pozo Amargo
cómo se iba a casar desde la dicha villa de la Parrilla a la villa de Vala de Rrey con hija de Diego de Montoya veçino de la dicha villa y del Poço Amargo
Las declaraciones de testigos nos llevan a confirmar las tesis de JOSÉ GONZÁLEZ SANDOVAL BUEDO, quien afirma que la población de Pozo Amargo fue fundación hacia finales del siglo XV por Diego de Montoya, procedente de Minaya, que establece su residencia familiar, junto a su mujer Catalina Alonso de Palacios, en las inmediaciones del llamado Pozo de la Cabezuela, lugar de referencia para establecer la frontera del amojonamiento entre las tierras de Alarcón y la villa de San Clemente en 1445 (1). Fernando de Barchín, natural de Vara de Rey, se acordaba como García de Buedo había llegado hacia 1520 a Pozo Amargo, estableciéndose con su mujer Catalina, en una casa que su suegro Diego de Montoya tenía en este lugar. Es esa casa vivió hasta su muerte, cerca del año 1560, como persona prinçipal con muy buena labrança y criançada. De García Buedo, tenemos su descripción física
hera un onbre rreçio y de buen cuerpo, moreno de rrostro
 La ejecutoria de hidalguía ganada por Martín de Buedo en 1537, pasó a su hijo García de Buedo. En 1573, dicha ejecutoria obraba en poder de Diego de Buedo, vecino de Vara de Rey e hijo de García, que tenía otros tres hermanos Martín y García, también vecinos de Vara de Rey, y Pedro que marchó a Barchín del Hoyo, para casarse allí.

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(1)GARCÍA SANDOVAL BUEDO, José: Pozo Amargo, aproximación histórica. 1997. Edición del autor.  pp. 69 y ss.

ARCHIVO DE LA CHANCILLERÍA DE GRANADA, HIDALGUÍAS. Ejecutoria de hidalguía de Martín de Buedo, vecino de la Parrilla. 1537. Signatura antigua: 301-12-8

ARCHIVO DE LA CHANCILLERÍA DE GRANADA, HIDALGUÍAS. Ejecutoria de hidalguía de Pedro de Buedo, vecino de la Barchín del Hoyo. 1577. Signatura antigua: 301-62-16

martes, 24 de abril de 2018

Antón García, un caballero a la antigua: el origen de los Espinosa de Iniesta

Antón García se había establecido en San Clemente, pero era natural de la villa de Iniesta. Su padre tenía el mismo nombre. Antes que un rico hacendado había sido guerrero, destacando por su valor y sus proezas en la guerra de Granada
paresçió presente ante el rrey nuestro señor un honbre que se dixo por su nonbre Antón Garçía hixo de Antón Garçía veçino de la villa de Yniesta caballero en un caballo armado de todas armas a guisa de caballero e dixo que por quanto él abía  muy bien servido en la guerra de los moros enemigos de nuestra santa fe católica espeçialmente en los çercos de Catarma e Rronda donde fue ferido e ansymismo los moros le mataron un caballo e le hirieron otro, estuvo en serviçio de sus altezas en el çerco de Baça a su costa e misión hasta que se ganó e ansymismo en el rreal de Granada donde le mataron otro caballo 
El valor del joven Antón García fue recompensado por el propio Rey Fernando el Católico, armándole caballero en la ciudad de Granada el mismo día de su entrega a manos cristianas, un dos de enero de 1492
tubo por bien su alteza de le armar caballero e luego demandó una espada la qual dio desnuda fuera de la baina el dicho Antón Garçía e dio con ella ençima de la cabeça e capaçete que en ella traya  el dicho Antón Garçía e dixo Dios Nuestro Señor e el Apóstol Santiago te haga buen caballero te armo caballero... e luego Antón Garçía besó las rreales manos de su alteça
Estaban presentes Alonso de Cárdenas, maestre de Santiago, Diego López Pacheco, duque de Escalona y Marqués de Villena, Rodrigo Ponce de León, duque de Cádiz, Diego Fernández de Córdoba, conde de Cabra y otros muchos grandes. El privilegio de hidalguía sería confirmado el 20 de abril de 1513, en un momento de enfrentamiento de los hidalgos sanclementinos contra el poder concejil controlado por los pecheros. El ocho de mayo se expedía carta ejecutoria. Los hijos de Antón, Alonso y Francisco, verían negado el privilegio de caballería legado por su padre, lo que les llevó a un nuevo pleito con el concejo de San Clemente, hasta que vieron reconocida su hidalguía en 1549.

Los García eran de tradición guerrera. El padre de Antón García, del mismo nombre, se había significado en la guerra del Marquesado, teniendo él y sus parientes un papel protagonista en la entrega de Iniesta a la Corona real. No tenemos noticias de este Antón García padre, salvo que familiarmente esté relacionado con Alonso García de Mingo Juan; almagrado declarado, motivo de los rencores e improperios del alcaide de Alarcón, Hernando del Castillo (1). El protagonismo de Antón García en la guerra del Marquesado, lo pasan por alto las Relaciones Topográficas, pero no su intervención en la guerra de Granada
como ganaron el Reino de Granada de los moros, dio esta villa (Iniesta) mucha cantidad de gente de pie y de caballo, muchos de los cuales murieron sirviendo hasta que se ganó el reino y acabó la guerra, en que fue Antón García, abuelo del doctor Espinosa, que hoy es corregidor de V.M. en Madrid y de sus hermanos espinosas que hoy viven en esta villa; y le dio privilegio y merced de caballería y otras mercedes; y hizo merced a sesenta infantes de los que quedaron vivos libertándolos de pechar, y otras muchas mercedes y exenciones; y a Pascual Parra, el Viejo, ansí mismo merced de juro y caballería.
La relación de los García y los Espinosa de Iniesta se forjó por el matrimonio del doctor Martín Gómez de Espinosa (cuyo padre procedía de la población burgalesa de Espinosa de los Monteros) con Catalina García, hija de Antón García.

No sabemos el momento que se estableció Antón García en San Clemente, pero sí que desde finales del siglo XV nos aparece como una de las personas más ricas del pueblo. Podemos aportar unos pocos datos por los testimonios de diversos testigos que declararon a favor de Antón García como persona abonada en la fianza que debió abonar a favor de un arrendador de alcabalas del Marquesado. Antón García era una de los fiadores de Tomás de Barrionuevo, vecino de la ciudad de Chinchilla y arrendador de la alcabala del ramo de la grana en 1508. La grana, excrecencia de un insecto, familia de la cochinilla, en las carrascas, era utilizada como elemento primario para la fabricación de tintes. De su recogida, como actividad complementaria, vivían muchas familias. Sometida a alcabala, varios personajes se disputaron el arrendamiento de este impuesto a comienzos de siglo: Alonso González de Origüela, Alonso de Mexía o Tomás de Barrionuevo. Este último, convertido en un arrendador al por mayor de la alcabala de la grana y las tercias en las tierras del Marquesado y Alcaraz, presentó varios fiadores para hacerse con el control del cobro de estos impuestos, entre ellos, Antón García, vecino de San Clemente.

Antón García ya nos aparece como procurador del común de la villa de San Clemente a fines del siglo XV y como uno de los principales del pueblo en las confrontaciones del concejo con Alonso del Castillo. Su fortuna no obstante debe tanto o más a su mujer que a él mismo. A favor de la suficiencia económica declararon el 26 de julio 1508 varios vecinos ante el alcalde ordinario de la villa Juan Picazo: Pedro Macacho, Juan López de Perona y Diego de Sandoval. Todos definieron a Antón García como persona de buen trato y conversación, pero también como un hombre que vivía de su sustanciosa hacienda

e que el dicho Antón Garçía tiene en esta villa e sus términos los bienes syguientes rrayzes: unas casas en esta calle donde biue, alinde de casas de Juan de Yuste, clérigo, e de Alonso Barvero en la calle pública, que puede valer quarenta mill mrs. (sesenta mil mrs. según Juan López de Perona) e un majuelo çerca la cañada alinde de majuelo de Juan Picaço e Françisco de los Herreros de çinco arançadas e media que puede valer a justa e comunal estimaçión quarenta mill mrs. e otro majuelo en la senda de el Medianil de dos arançadas e tres quartillos. alinde de viñas de juan del Castillo, que puede valer veynte mill mrs. e otros majuelo en las Pinuelas de tres arançadas, alinde de viñas de Juan Cantero e Juan Sánchez el viejo, que puede valer quinze mill mrs. e otros dos pedaços de viñas, uno alinde de Pedro Rruyz de Segouia e otro alinde de Luys Sánchez de Orihuela que podrá valer çinco mill mrs. e çiertas tierras que heredó de su suegro, que no sabe todos los alindes en término de esta villa que pueden valer poco más o menos syete o ocho mil mrs. e allende desto sabe que es honbre que tyene buen abono de ganados e otros bienes muebles
Pero Antón García era un hombre que había llegado sin apenas bienes al matrimonio, su hacienda se había formado y consolidado sobre los bienes de la dote aportados en el momento de su matrimonio por su suegro. La mujer de Antón, Catalina López de Perona, posiblemente la hija de Juan López de Perona, afirmaba haber llevado al matrimonio

en dote e casamiento quarenta e tres o quarenta e quatro mill mrs. en dineros e bienes muebles e rrayzes e que no le mandaron arras ningunas ni a sydo entregada en ninguna cosa dellas e que todo fue en muebles eçebto una viña que vale fasta tres mill mrs. e questo es verdad
Antón García acumulaba así una hacienda en bienes raíces por valor de 150.000 maravedíes, a los que había que añadir unos ganados y otros bienes muebles de los que no sabemos la cantidad o valor. El antiguo procurador del común de la villa de San Clemente, que en los noventa había actuado de portavoz del común de los vecinos contra las quince o veinte familias ricas, había devenido en un miembro más de la oligarquía que criticaba. Dos fuentes eran la base de su riqueza, como hemos de suponer que también las de otros vecinos, cuyas tierras lindaban con las suyas: las viñas y los ganados. Sobre estas dos bases principales fundaría su riqueza la villa de San Clemente. Las tierras cerealistas de Vara de Rey y Sisante complementarán estas fuentes de riqueza. Aunque lo más destacable del caso de Antón García es que no era sino uno más de aquellos sanclementinos que hicieron fortuna en lo que nosotros hemos denominado como la revolución del mil quinientos en estas tierras

Aunque nos falta la fuente documental que lo atestigüe, creemos que la riqueza de Antón García fue heredada por Francisco García, llamado el rico, que compró una regiduría perpetua a mediados del siglo XVI. Desconocemos la suerte de su hermano Alonso, que aparece litigando desde 1545 con su hermano Francisco por su hidalguía.  De Francisco tampoco sabemos mucho, salvo que con motivo de la compra de una de las regidurías perpetuas aparece enfrentado a todos los principales de la villa. Desde su posición de regidor se enfrentó a todos los otros vecinos principales de la villa, pero también intentó establecer alianzas familiares para sus dos hijas: María y Elvira. Con Hernán Vázquez de Haro casaría Elvira García, de este modo, es posible que la fortuna de los García pasara a manos de la familia Haro, pero nos faltan las fuentes para afirmarlo sin lugar a dudas.



(1) GARCIA MORATALLA, Pedro Joaquín: La tierra de Alarcón en el señorío de Villena (s. XIII-XV). IEA "Don Juan Manuel". Albacete. 2003, pág. 215

AGS, EMR, leg. 571. Fianzas e informaciones de abono de los arrendadores de rentas reales de los partidos del Marquesado de Villena, ciudad de Murcia, Segura de la Sierra y Alcaraz. 1508

ACHGR, HIDALGUÍAS. Ejecutoria de los hermanos Alonso y Francisco García. 6 de abril de 1549. Signatura antigua: 301-20-2
ACHGR, HIDALGUÍAS, Ejecutoria de Francisco de Espinosa, Martín Gómez de Espinosa y Pedro Espinosa de los Monteros. 13 de septiembre de 1589. Signatura antigua: 301-75-34