El corregimiento de las diecisiete villas (fotografía: Jesús Pinedo)


Imagen del poder municipal

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EL CORREGIMIENTO DE LAS DIECISIETE VILLAS EN LA EDAD MODERNA (foto: Jesús Pinedo)
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Wednesday, January 21, 2026

Vera y Carrasco, pasajero a Indias

 Antonio de Vera y Carrasco pasará a Indias, Perú, en 1604, junto a otros dos criados al servicio del mercader Pedro González Refolio. Es un joven de 26 años, de buen cuerpo y de nariz chata. Hijo de Gabriel Vera y Elvira Carrasco; su madre muere y el padre pasará a Indias, donde reside en el momento de pasar el hijo

Cuenta con los testimonios favorables: Francisco de Resa, Gregorio Guerra, Miguel López de Lope, PedroYáñez de Mérida, Miguel Mancheño

Archivo General de Indias, CONTRATACION,5291,N.30


Valorar posible relación con  los Vera y Alarcón

Thursday, December 11, 2025

Un pedroñero en la expedición dominica a Filipinas.

 Benito de Tébar era un joven pedroñero, estudiante que pretendía ordenarse de corona y grados. Hijo de Juan de Tébar y Catalina López. Su ascendencia familiar de cristianos viejos quedó probada el 26 de octubre de 1602 y avalada por el teniente de cura de Las Pedroñeras que consideró al joven como " hombre recogido y de buenas costumbres y a tratado muchos años y trata de ordenar para ser al estado sacerdotal y trae hábito de estudiante y a oydo decir que en la ciudad de Granada a estudiado y en otras partes y en ellas aber dado buen exemplo y así digo que merece las órdenes que pretende".

Benito de Tébar había sido bautizado el 19 de febrero de 1579 en la iglesia de Las Pedroñeras, tenía, pues, veintitrés años cuando pasó a Las Filipinas y había sido confirmado en diciembre de 1586 por don Gómez Zapata, obispo de Cuenca. Pasaría como uno de los seis criados que acompañaran al padre en su viaje a Filipinas, al quedar vacante dos de las plazas por enfermedad de dos aspirantes. Benito era moreno de rostro, con una señal de herida en la frente, donde nacía el cabello, y otras dos pequeñas a los lados y otras dos heridas en la mano derecha.

Benito de Tébar iba en una expedición de dominicos comandada por su vicario fray Gabriel de San Antonio. En total pasaron treinta religiosos y seis criados. La salida para Filipinas se retrasaría hasta finales de 1607. Se decía que, entonces, Benito de Tébar, tenía 24 años, pero sabemos que su edad real era ya de 28.

AGI, CONTRATACIÓN, 5300, N. 18


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La Casa de Contratación de Sevilla para dejar pasar a Indias, a la provincia de Popayán,  a la persona que designe Catalina López, a aceptar la hacienda dejada por su marido por Marcos Martínez, ya difunto. Las condiciones es que deposite 300000 mrs. de fianza y no esté allá más de tres años. 9 de febrero de 1574

    AGI, CONTADURÍA, 240, N. 1, R. 307

Pasajeros a Indias de El Provencio

 La fortuna heredada por Pedro García de la Alberca, vecino de El Provencio, de su padre Juan Martínez de la Alberca fue de 82781 mrs., pagados el 26 de enero de 1600. Juan Martínez había fallecido en Mérida, Tierra Firme. Juan Martínez de la Alberca había marchado a Indias tras la muerte de su esposa Quiteria Honrubia, sería el año 1585.

AGI, CONTRATACIÓN, 256A, N. 1, R. 12.

El 17 de marzo de 1589, el hermano Fernando Carrasco se embarca junto a otros ocho hermanos con destino a la ciudad de México para servir en el Hospital de San Hipólito, a las órdenes del hermano Esteban de Herrera. Su labor sería cuidar enfermos, por la falta de hermanos para esta ocupación

Se definía a sí mismo como cristiano viejo con ascendencia conocida. Hijo de Hernán Sánchez Carrasco y Mari López Pellejera, nieto, por línea paterna, de Martín Carrasco y Francisca Bonilla, y, por línea materna, de Francisco Pellejero y Catalina de Haro. Era un mozo de veintitrés años, huérfano de padres, al que comenzaba a crecerle la barba.

AGI, CONTRATACIÓN, 5232, N. 38.

Tuesday, December 9, 2025

El provenciano que se fue a Indias a comerciar con cacao

 Miguel Fernández, hija de Alonso Hernández Quintanilla y Teresa Olivares, era provenciano que había muerto en 1612 en Nueva España. No sabemos cuándo había salido de su pueblo para Indias, pero sí que su fortuna, acumulada en el entorno de la ciudad de Puebla (o Puebla de los Ángeles) se había forjado en torno al cacao. Once cargas de cacao había dejado en el momento de su muerte en la villa de Carrión en el valle de Atrisco, pero no consigo sino en el puerto de Acapulco. Miguel había muerto tras sentirse enfermo viniendo de Sonsonate (actual El Salvador), Es probable que Miguel Fernández no pudiera acudir a recoger estas cargas, pues hospedado en una posada estaba recibiendo atención médica. Su muerte llegó a su viuda Lucía López en 1619, en El Provencio. Por entonces, únicamente vivía su hija Catalina de Olivares, pues otro hijo llamado Miguel había muerto. En las informaciones de testigos de 1619 se dice que Miguel Fernandez había abandonado su pueblo hacía 17 o 18 años (hacia 1601-1602), aunque su pase a Indias se produjo un año después de abandonar el pueblo en busca de fortuna.

Miguel Fernández había conseguido una posición económica favorable en las Indias, contaba con una sirvienta en su casa y cuando muere encomienda a seis clérigos su entierro, con una misa cantada y 264 misas rezadas por él, sus padres y otras personas en Carrión, ciudad de México y conventos de carmelitas y franciscanos. Dedicado al comercio, cuando muere, se ha adelantado a un arriero a su servicio que trae once cargas de cacao para entregarle en Puebla de los Ángeles. El cacao se había recogido en Sonsonate, trasladado en barco a Acapulco y sería transportado por el recuero Bartolomé Martín hasta Puebla.

Las once cargas de cacao, y algunas ropas viejas, eran las única propiedades de Miguel en el momento de su muerte. Miguel no tenía deudas, creemos qu  era una persona avispada en busca de negocios y lo había visto en el comercio de cacao. El caso es que en el momento de casarse, Miguel Fernández no era pobre, había aportado al matrimonio 500 ducados y su mujer 30000 maravedíes en concepto de dote. ¿Entonces? Probablemente, Miguel y su hacienda se habían arruinado y se había visto forzado a buscar fortuna fuera de su pueblo


Hasta 1624, la viuda y su hija no recibirán la herencia del difunto, un total de14569 mrs. Es lo que quedaba después de pagar al recuero del cacao, al mesonero que atendió al moribundo, que no se olvidó de echar al alza los servicios como la esclava que atendió al moribundo o las sábanas y colchón orinadas en su agonía de cinco días, luego venían sueldos de escribanos, pagar el macho prestado con el que había llegado al mesón, los clérigos de su entierro, las misas y los impuestos exigidos por la Casa de Contratación (costas, flete y avería).


AGI, CONTRATACIÓN, 357, N. 7.


La peste del año 1600, que llegó a la Mancha conquense en dos oleadas, las crisis inmediatamente previas y la carestía en torno al año 1604 obligaron a los hombres a dejar sus pueblos y buscar nuevas oportunidades. Tal fue el caso del provenciano Miguel Fernández, que, abandonando El Provencio y su familia, anduvo errante por Andalucía antes de obtener el permiso para pasar a Indias.
El abandono de los maridos del hogar familiar, empujados por las ruinas de sus haciendas y a la búsqueda de fortuna, fue algo que se repitió en el tiempo. Las familias eran más extensas y los parientes, ya fueran tíos o yernos suplían en la medida que podían la falta del cabeza familiar. Miguel anduvo en busca de su oportunidad por Nueva España; debía ser una persona arriesgada, que buscó la oportunidad en los nuevos negocios. El lo intentó en el comercio del cacao, cultivado en Guatemala, este producto llegaba al puerto de Acapulco desde donde se distribuía no solo a Europa. Recuas de mulas ayudaban en la distribución. Miguel Fernández hizo lo propio contratando un recuero que llevara sus once costales de cacao hasta la ciudad mejicana de la Puebla de los Ángeles. El cacao llegó, pero él, no. Montado en un macho y enfermo llegó hasta un mesón en la villa de Carrión, para desplomarse de su cabalgadura y ser recogido por el mesonero, que lo atendió sus últimos cinco días. Poco antes, a ocho leguas de Acapulco había ordenado su conciencia y su hacienda, sabedor de su destino. Su fortuna se esfumó entre misas por su memoria, pago del recuero y del mesonero, que no le perdonó haber estropeado con su orina sus sábanas y colchón y las gestiones post mortem de sus albaceas. Su hija, en El Provencio recibió de su herencia tan solo 14500 maravedíes, cuando la hacienda del finado había gozado de tiempos mejores en el cultivo de la tierra de su pueblo natal: 500 ducados de patrimonio y 30000 maravedíes de dote matrimonial.

Una herencia de Indias

 Aunque ya hemos hecho múltiples referencias, las repatriaciones de capitales desde Indias, los llamados bienes de difuntos, vinieron a dinamizar la economía de los pueblos de La Mancha conquense en forma de fortunas sobrevenidas para sus destinatarios. Un caso es la herencia del provenciano Juan García, fallecido en Nueva España y cuya muerte debió acaecer hacia 1608 y que dejó una herencia de 134356 maravedíes. 

Juan García de Perona el viejo había marchado a Indias y se había instalado en la ciudad de Veracruz, dejando atrás a su mujer Mari Sánchez , un hijo, Juan y una hija, María, en El Provencio. Juan había rehecho su vida en México donde se había amancebado con una mujer llamada Catalina Martínez, que recibiría la cuarta parte de su herencia. Juan García había muerto en 1602, pero como suele pasar en estos casos una persona de confianza se había hecho con su herencia a falta de descendientes en México y solamente cedió la herencia cuando fue conminado por la justicia cinco años después. La afloración de estas herencias era posible por el envío desde la Península de jueces visitadores para reclamar las herencias no declaradas. Tal fue el caso del juez Juan Frías de Salazar que fue enviado a Veracruz en 1607; allí, en el puerto de San Juan de Ulúa, y con las voces de un mulato, acompañado de los redobles de una caja, se advirtió a los vecinos que dieran a conocer las herencias de que fueran depositarios.

Estas fortunas quedaban en depósito en la Casa de Contratación en Sevilla, desde donde se manaban requisitorias a los pueblos originarios de los difuntos para que sus herederos reclamaran la herencia. En los pregones de los pueblos se anunciaba la noticia y los vecinos eran reclamados para la misa mayor del domingo en la iglesia del pueblo para que, leída la requisitoria de Sevilla, los herederos pudieran tener conocimiento de la herencia legada y ejercer sus derechos.

El Provencio había estrenado iglesia y una plaza nueva delante de ella, en lo que había sido una constante en los pueblos de la Mancha conquense de crear espacios nuevos y públicos desde el siglo anterior. Era en esta nueva plaza, forjada en torno a la iglesia de la Asunción, que los alcaldes ordinarios de la villa hacían justicia y se pregonaban las órdenes ante numerosos vecinos. Ante el alcalde ordinario, el doctor Peláez Grimaldo y su acompañado, sentados en los poyos de la plaza, se presentaría Juan García Perona el mozo para exigir la herencia de su padre muerto en Indias, junto a varios testigos que ante el alcalde y escribano dieran fe de su descendencia directa de Juan García Perona el viejo y María Díaz o Sánchez. Examinados los testigos al pretendiente a la herencia se le exigía una escritura de obligación o fianza qnte el escribano Juan Merchante en el que varios vecinos respondieran con su patrimonio de la veracidad del parentesco para el entrego de los 134356 maravedíes en Sevilla. 

Gracias a una nueva información de testigos podemos saber de estos labradores ricos de El Provencio que aseguraron reunir entre cuatro de ellos mil quinientos ducados: eran  Diego García Ortega, Juan Zarco, Pedro Zarco y Francisco Zarco.

El 3 de junio de 1609 se iniciaría el proceso de pago por la Casa de Contratación, aunque Juan García Perona no recibiría hastael día cinco en Sevilla su herencia


Testigos; 16 de mayo de 1609

Fernando de Jerez, 70 años

Juan García, 44 años

Bartolomé Pulido, 49 años

Francisco Bonillo, 48 años

Eugenio García, 48 años

Marcos Provencio, 40 años


AGI, CONTRATACIÓN, 288B, N. 1 R. 3




Un barbero de Las Mesas en Filipinas

 NO debía ser muy seguro el pase a las islas Filipinas por los peninsulares, pues algunos o se volvían o no llegaban. Debemos tener en cuenta que la colonización de los españoles en Filipinas era muy reciente, se había iniciado desde Nueva España con la expedición de Miguel López de Legazpi en 1565. Así, cuando en 1581, en barbero de Las Mesas Esteban López pide pasar a Indias, lo hará con unas condiciones muy tasadas: 

  1. Exigencia de una fianza de 200000 maravedíes
  2. No detenerse en Nueva España
  3. Residir un mínimo de ocho años
  4. Presentarse ante el gobernador de Filipinas a los tres años de haber llegado y envía testimonio al Consejo de Indias.
AGI. CONTADURÍA, 242, N. 232

Saturday, March 29, 2025

El clérigo Rodrigo Sánchez de Luna, pasajero de Indias de Villanueva de la Jara

 El 9 de julio de 1617, domingo, y en la plaza de Villanueva de la Jara, se anunciaba la muerte en Indias del presbítero Rodrigo Sánchez de Luna. Sus bienes estaban depositados en la Casa de Contratación de Sevilla y se buscaban herederos que los reclamasen. La misma requisitoria sería leída en la iglesia durante la misa mayor por el sacristán a ruego del doctor Pedro Hervías, cura propio de la villa. El clérigo Rodrigo había muerte en las Indias, en la provincia de Charcas, donde había emigrado treinta años antes, mientras que su hermano Juan Sánchez permanecía en Villanueva de la Jara ejerciendo el oficio de zapatero.

Rodrigo Sánchez de Luna había dejado sus bienes a su hermano Juan o a sus herederos. Quienes se presentarían a recoger la herencia serían los nietos de Juan: los hermanos Francisco Sánchez, Miguel Sánchez y Roque García. Eran hijos de Roque García Sánchez y de María Granera. El presbítero Rodrigo se había marchado a Indias en la segunda mitad de la década de 1580. Desde allí había enviado dinero a su hermano Juan, casado con María Herrera, unos 500 reales.

La estancia de Rodrigo Sánchez de Luna en Indias había sido corta, pues había fallecido el 13 de abril 1595 apenas ocho años después de haber embarcado a Indias. Había muerto en Copachuncho, jurisdicción del partido de Mizque, en la provincia de Charcas. El clérigo poseía bienes, una casa, en San Bernardo de Tarija, ciudad, entonces villa, fundada en 1574 por don Luis Fuentes de Vargas, apenas trece años antes de la llegada del clérigo desde Villanueva de la Jara, y en una zona que estaban plantando los primeros viñedos, muestra de la reciente repoblación. En Tarija, el núcleo de la vida de la nueva villa era el convento de San Agustín, fundado un año después de la nueva villa por frailes dominicos, destinados a la evangelización de los indios chiriguanos. El pase a Indias de Rodrigo Sánchez de Luna es deudor de la necesidad de evangelización de una zona de reciente colonización. De hecho, las casas de nuestro presbítero estaban junto al nuevo convento, así como dos solares, y poseía un pedazo de tierra junto al fundador de la villa Luis de Fuentes, que cederá a la iglesia mayor de la villa, la de la Concepción. Es más, junto a estas casas estaban en construcción otras en una villa, en la llamada calle real, que se reconocía todavía de poca vecindad. La evangelización se estaba haciendo desde la ciudad de La Plata, sede de un arzobispado y distante dos mil kilómetros. La zona estaba en pleno crecimiento económico y desarrollo demográfico por la explotación del centro minero de Potosí, a más de trescientos kilómetros. Era una tierra de oportunidades, allí hará fortuna, también, el sanclementino Pedro González Galindo. Aun no pudiendo valorar su incidencia de forma global, no cabe duda que la repatriación de capitales de estos indianos, en vida o ya difuntos, contribuyeron a un pequeño esplendor de la Mancha conquense en las dos primera décadas del siglo XVII y a mitigar las carencias de las dos últimas décadas del siglo XVI.

El clérigo Rodrigo Sánchez había llegado a Indias ya con más de cincuenta años, pues a su muerte en 1595 contaba con sesenta, arriba o abajo, y había dejado en su testamento aparte de las casas un ajuar de vestimentas de calidad, una cubertería de plata, anillos de oro y esmeraldas y algunos libros religiosos, entre ellos, los últimos decretos del Concilio de Trento. Perl el clérigo era un hombre de mundo y se había labrado su fortuna con la venta de caballos a los pobladores que llegaban a la nueva villa. algunos de los cuales no había acabado de pagar a la muerte de Rodrigo. Señales de una sociedad nueva como lo era que no había escribano alguno para dar fe del testamento del clérigo.

Rodrigo Sánchez de Luna dejará como albacea de sus bienes al vicario Juan Cano Paredes. La subasta posterior de estos bienes suponía una mengua en los bienes legados. En total, 2857 pesos y seis tomines de plata, a los que había que descontar los gastos de subastas y venta de bienes, 2231 pesos y cuatro tomines, para resultar un suma total de 626 pesos y dos tomines más los bienes en especie, pero el proceso se alargó muchos más años y la herencia, entre posturas, ejecutores, probanzas de jueces y otras cosas fue menguando hasta los 754 pesos. A la Casa de Contratación llegaron 108180 maravedíes, algo mas de la mitad, que sin costas, fletes y averías se quedaron en 453 pesos y seis tomines de a ocho y que fue a recoger en nombre de los nietos el sanclementino Fernando de Alarcón Fajardo


Probanza de testigos de julio de 1617

Martín Granero, vº de Villanueva de la Jara, 

Antonio Martínez Beltrán, vº de San Clemente

Alonos Manzano, vº de San Clemente

Alonso de Tébar, vº de Villanueva de la Jara


Archivo General de Indias, CONTRATACION,331A,N.2,R.8

Saturday, March 22, 2025

Cristóbal Gómez, sastre, viajero de Indias, natural de Barchín del Hoyo

 Barchín del Hoyo estaba a 84 leguas de la ciudad de Sevilla, pero hasta el pueblo llegó la noticia de la Casa de la Contratación que anunciaba en 1640 la muerte en 1636 y en el Perú de un vecino de la villa, Cristóbal Gómez, que había emigrado a Indias. Aunque la heredera es su hermana Juana García, al haber muerto los herederos serán sus sobrinos, un total de 990 pesos.

Cristóbal Gómez era un sastre, hijo de Hernán Gómez de la Jara y de Elvira de Liébana, vecinos de Barchín del Hoyo y emigrado a la Ciudad de los Reyes o Lima. En su testamento dejará como albaceas al almirante Andrés de las Infantas, del hábito de Santiago, al padre Jerónimo de Bohórquez y a Andrés Muñiz. Nombrará por heredera a su hermana Juana García, viuda de Cosme Peinado, y si fuere muerta a sus sobrinos Juan Gómez de Villanueva y Carmen Peinado. Si su herencia no fuera enviada a España a su alma.

Cristóbal Gómez era hermano  veinticuatro de la cofradía de la Concepción con capilla en el convento franciscano de Lima, donde pedirá ser enterrado y amortajado con el hábito franciscano. De las cuentas de sus deudores y lo que él debía se deduce que Cristóbal había conseguido una posición social e innumerable tratos con mercaderes. Vivía en una casa de alquiler en la calle llamada de los Mercaderes en la Ciudad de los Reyes (Lima).Para su servicio doméstico contaba con una esclava negra, Antonia; también tenía en la condición de esclavo a un criollo llamado Nicolás, que era oficial de sastre y le ayudaba en el oficio, y poseía además otros tres esclavos negros, dos hombres y una mujer. Circunstancialmente, trabajaban para él indios en la sastrería como el indio Juan Alonso.

Cristóbal Gómez tenía una vida llena de relaciones sociales. Su esclava negra, Gracia (y su cría Isidora), procedía de Angola. Su casa estaba repleta de todo tipo de objetos de plata y oro, muebles, ajuar, vestidos y armas. Adornada con cuadros de pinturas y esculturas: dos cuadros de emperadores romanos, una imagen de Cristo, un cuadro de la Concepción, otro de la Adoración, un cuadro del beato Francisco Solano y otro de San Francisco.

Gran parte de la fortuna se quedó en manos de los albaceas o de las misas encargadas tras su muerte, un total de setecientas. Para que nos hagamos una idea la almoneda de un esclavo negro y de la esclava negra y su niña se adjudicaron por 900 pesos de ocho reales, después de ser pregonada su venta por otro negro en la plaza de Lima.

Cristobal Gómez se había ido a Indias con treinta años, al morir su padre. Allí había hecho una gran fortuna y enviaba a su hermana, junto a las cartas, cantidades periódicas de dinero. En su pueblo de Barchín del Hoyo tenía fama de ser poderoso y rico



Archivo General de Indias, CONTRATACION,397B,N.3,R.26 y CONTRATACION,397B,N.3,R.26

Sunday, May 5, 2024

Cristóbal Gómez, de Barchín y pasajero a Indias

 Cristóbal Gómez era un sastre de Barchín del Hoyo que viajará a Lima o Ciudad de los Reyes en Perú. en esa ciudad fallecerá en 1636. Era hijo de Hernán Gómez de la Jara y de Elvira de Liébana. Fallecido, soltero y  sin descendencia en Perú dejará por heredera a su hermana viuda Juana García y sus sobrinos, si esta hubiera fallecido. 

El finado dejará 998 pesos de a ocho reales a su hermana. El resto de la herencia irá al convento franciscano de Lima.


Archivo General de Indias, CONTRATACION,965,N.1

Baltasar Prieto, pasajero de Indias de Villanueva de la Jara

 Con la flota de 1643, llegarán procedentes de Nueva España a Sevilla, 400 pesos dejados por Baltasar Prieto, natural de Villanueva de la Jara y fallecido en Nueva España, y puestos a disposición de sus herederos. El finado no había hecho testamento, pero tenía un hermano en Quintanar del Rey: Juan Prieto, cirujano.


Archivo General de Indias, CONTRATACION,5581,N.100

El legado de Ángela Ortiz a las carmelitas de Villanueva de la Jara

 En testamento redactado en 1615 en Perú por Ángela Ortiz, mujer de Álvaro Ruiz de Navamuel de los Ríos dice así en una de sus cláusulas:

"Yten mando a Elvira de Santangelo profesa en Villanueva de la Jara, en el convento de Santa Ana de carmelitas descalzas un cáliz de plata que está en poder de Diego Fernández Aceitun y que se le haga una cruz de plata y dos candeleros de plata y cien ducados de a once reales para un frontal y encargo se le envíen en la prmera flota"

5 de marzo de 1616, carta de poder del convento de monjas de Santa Ana de Villanueva de la Jara

Mariana de la Concepción, priora, y Francisca de San Elipe, su priora, Lucía de Santa Ana y Catalina del Espíritu Santo, clavarias.


Archivo General de Indias, CONTRATACION,325,N.4,R.3

Fray Alonso de Aguilar, dominico

 Fray de Alonso de Aguilar, natural de Villanueva de la Jara, teólogo de tercer año, embarca con 22 años a las Filipinas, junto a otros 19 dominicos, encabezados por el comisario de la orden fray Jacinto Calvo. La licencia se concede el 22 de mayo de 1625.

Archivo General de Indias, FILIPINAS,80,N.103

Saturday, January 13, 2024

Diego Martínez, pasajero a Indias de El Cañavate

 


El dicho día se despachó çédula para que el virrey de la Nueva España dé tierras y solares a Diego Martínez vezino de Cañavate que va aquella tierra

Archivo General de Indias, MEXICO,1091,L.9,F.57R(2)


Saturday, December 30, 2023

Francisco de la Madre de Dios, natural de Sisante

 Francisco de la Madre de Dios, natural de Sisante, partido de San Clemente, alto de cuerpo, delgado y trigueño, de 24 años. Pasa a Indias, a Nueva España, a profesar en los conventos de la provincia carmelitas descalzos de San Alberto. Año 1682


Archivo General de Indias, CONTRATACION,5445,N.1,R.56


Friday, December 29, 2023

ALONSO DE MORATALLA TÉBAR

 En 1636, el doctor Alonso de Moratalla Tébar es nombrado oidor de la Audiencia Real de Guatemala, pasará a Indias con doña Antonia de Tébar, su hija, y tres criados: Micaela de Perona, Ambrosio de León y don Paulo Manrique. Otros acompañantes a su servicio serán Jacinto Mejía y Amaro del Arco y una esclava negra.

Tenemos la descripción de los pasajeros de origen sisanteño:

  • Antonia de Tébar, hija del doctor: Quince años, cariaguileña, buen rostro blanco, pelinegra, lunar en el lado izquierdo, junto a la barba.
  • Micaela de Perona, hija de María de Perona y José de Horcajada: edad de veinte años, blanca, carirredonda, señal de carbunco en la mejilla derecha, cerca del ojo.
  • Amaro del Arco: hijo de Alonso Martínez y María del Arco, edad diecinueve años, delgado, trigueño, ojos hundidos, le apunta el bozo (vello del bigote), una herida en el dedo meñique de la mano izquierda

ALONSO DE MORATALLA TEBAR

Archivo General de Indias, CONTRATACION,5418,N.12

Saturday, December 2, 2023

Juan Fernando Gabaldón de Vara de Rey (1692)

 



Juan Fernando Gabaldón de Vara de Rey, Expediente de información y licencia de pasajero a indias de Juan Fernando Gabaldón Vara del Rey, alcalde mayor de Papantla, a Nueva España. CONTRATACION,5454,N.3,R.109

Sunday, June 12, 2022

Francisco Torralba, inventor de El Castillo de Garcimuñoz

 Francisco Torralba, natural de Garcimuñoz, presentó a la Casa de Contratación dos ingenios para su uso en las Indias para desaguar minas y navíos

  1. "Deventalle" colgadizo de metal que sube y baja por toda la bomba
  2. La vara
Francisco Torralba obtendría licencia para su uso en Indias durante diez años el 13 de agosto de 1588

AGI, INDIFERENTE,426,L.28,F.4R-5R

Sunday, August 8, 2021

Pedro Hernández e Isidro, pasajeros a Indias de Iniesta

 En veynte de jullio se rregistró Pero Hernández hijo de Antón Martín y Juana Sánchez, su muger, vezinos de Ynesta, el qual pasa en la nao de que es maestre Diego Rrodriguez pepino

Este día se rregistró Hesidro, hijo de Pero Hernández y de Catalina López su muger vezinos de Hinesta, el qual pasa en la nao de que es maestre Diego Rodríguez pepino


Archivo General de Indias, CONTRATACION,5536,L.1,F.266(3)


20 de julio de 1513

Diego de Lorca, pasajero a Indias de Iniesta

 Diego de Lorca, hijo de Jorge de Lorca y de María Alarcón, vezino de Yniesta pasó a Tierra firme en la nao que es maestre Bartolomé Alonso, juraron por el Martín Romero de la dicha villa y Jaime de Torregrosa, vezino desa dicha villa que lo conosçen y no es de los proybidos

Martín Romero, hijo de Hernando Romero y de Mari Merca, vezino de la dicha villa, pasó a Tierra Firme, en la dicha nao, juraron por él, el dicho Diego de Lorca y el dicho Torregrosa que los conosçen y que no es de los proybidos.


Archivo General de Indias, CONTRATACION,5536,L.5,F.106R(6)


11 de mayo de 1538

Sunday, August 13, 2017

Juan Lucas, vecino de Barchín (1539)

Pasajeros a Indias

Juan Lucas, vecino de Barchín del Hoyo, pasa a Indias en 1539. No hay información de testigos

Juan Lucas, hijo de Clemente Lucas y Ana Ballestera, vezinos de Barchín, pasó a Tierra Firme en la nao de Lope Ortiz, juraron por él Andrés del Castillo, baruero, y Catalina de Lerma, vezinos de Seuilla que lo conosçen y que no es de los proyuidos



Archivo General de Indias, CONTRATACION, 5536, L.5, F.190V(5). Juan Lucas. 5 de agosto 1539