El corregimiento de las diecisiete villas (fotografía: Jesús Pinedo)


Imagen del poder municipal

Imagen del poder municipal
EL CORREGIMIENTO DE LAS DIECISIETE VILLAS EN LA EDAD MODERNA (foto: Jesús Pinedo)
Showing posts with label Rubio (los). Show all posts
Showing posts with label Rubio (los). Show all posts

Monday, January 26, 2026

De los Avilés, Ramírez y León

 El 16 de septiembre de 1560, un fraile franciscano salmantino se presenta ante la justicia belmonteña. Se trata de Juan Ramírez, profesa en el convento franciscano de la ciudad de Salamanca, donde es lector de Teología. Ahora, llega desde Salamanca en busca de su ascendencia y linaje a esta villa manchega. Aunque el fraile se escondía tras el apellido Ramírez, procedente de Villaescusa, el apellido paterno era León, como el del conocido fray Luis. De hecho, el bisabuelo del primero y el abuelo del segundo eran primos hermanos, Gómez Fernández de León, el del franciscano, y Gómez de León, el del poeta y agustino, si bien, el primero de ellos era más conocido por haber sido condenado por hereje, judaizante, por la Inquisición en 1529. En cualquier caso, un primo hermano y otro decían proceder de las montañas de León y ser hijosdalgo. Pero en la Mancha se conocían todos y los hidalgos habían tenido que tomar casamiento con gentes del lugar, si era posible, mujeres adineradas, y estas se encontraban en Castillo de Garcimuñoz y su mundo converso. Si la ascendencia materna de fray Luis llevaba al apellido Olivares, con fama de judíos, la ascendencia de fray Juan Ramírez, llevaba al apellido Avilés, como fama de poco limpio

El bisabuelo Gómez Hernández de León era problemático por su condena de 1529, pero ahora se presentaba como uno de los veintiuno, hombres principales que regían la villa de Belmonte y mutaba su condena inquisitorial a anfitrión de los inquisidores en su casa belmonteña, en especial, del inquisidor Gumiel. Este Gómez Hernández de León había vivido hasta los cien años y, curiosamente, su muerte se debió producir inmediatamente después de la condena inquisitorial y coincidiendo con los intentos de Lope de León, padre de fray Luis de León, por obtener ejecutoria de hidalguía en la Chancillería de Granada.


GENEALOGÍA DE FRAY JUAN RAMÍREZ

1.- PADRES

Gómez de León y Ana de Aviles, vecinos de Belmonte

2.- ABUELOS PATERNOS 

Juan de León y Leonor Ramírez (hija de Alonso García, llamado en Belmonte como el "amo del conde" y Juana Ramírez y nieta de Benito Ramírez el sordo -padre de Juana- y pariente del obispo Diego Ramírez de Villaescusa). Además esta Leonor es hermana de la mujer de Martín del Cerro (Mari Ramírez) y de Francisco Ramírez y Alonso Ramirez, vecinos de Belmonte.

3.- BISABUELOS PATERNOS

Gómez Hernández de León e Inés Hernández del Rubio

4.- TERCEROS ABUELOS PATERNOS

Juan de León y Leonor Gómez (otro de los hijos de Hernán Álvarez de León es Lope de León, del que viene el linaje de Fray Luis, por su abuelo Gómez de León y su padre Lope de León. Un último hijo es Gonzalo de León).

5.- CUARTOS ABUELOS PATERNOS

Hernán Álvarez de León y Elvira Hernández de Guadalajara (según los detractores este abuelo era Hernán Sánchez el Habichuelo, relajado y sus huesos quemados)

....

2.- ABUELOS MATERNOS

Bachiller Rodrigo de Avilés (jurista, teniente de corregidor en Lorca y Toledo, y hermano del capellán del marqués, otro hermano llamado Juan González, una hermana casada con Alonso Hdez. de Araque y otra hermana casada con Juan Madrid, vecino del Castillo) e Inés López del Rubio

3.- BISABUELOS MATERNOS

Hernán González (uno de los 24 de Castillo de Garcimuñoz) y Marí López, vecinos de Castillo de Garcimuñoz, padres del bachiller Rodrigo Avilés (enterrados en una capilla del convento de San Agustín de Castillo de Garcimuñoz), y Juan Rubio (veintiuno de Belmonte) e Isabel Hernández de Monreal, padres de Inés López Rubio. Hernán González se le atribuía descendencia de Alonso González de Avilés, señor que se llamó de la hazienda de Perona e fundador de la capilla de San Bartolomé en la iglesia mayor del señor San Juan de la villa del Castillo

4.- TERCEROS ABUELOS MATERNOS

Diego Sánchez del Rubio (mayordomo de don Juan Pacheco y fundador de la capilla familiar de San Antonio en el convento de San Francisco) e Inés López, padres de Juan Rubio. Inés López es hermana de Hernando López Barchillón y de Pedro López Barchillón, y también del vicario Juan de Baños

Fray Juan Ramírez tiene una hermana Leonor Ramírez, casada con Baltasar de Inestrosa (que a su vez era hijo del licenciado Inestrosa, natural de Belmonte, y doña Francisca de Olivares, natural de Castillo de Garcimuñoz). El hijo de este matrimonio es Juan de Inestrosa, escribano de cortes

GENEALOGÍA DE FRAY LUIS DE LEÓN

PADRES: Lope de León

ABUELOS: Gómez de León (otros dos hermanos eran el licenciado Pedro de León y Álvaro de León de los 21 de Belmonte)

BISABUELOS: Lope de León y Leonor de Olivares y Villanueva (hija de Pedro Rodríguez, vecina de Quintanar y María Rodríguez Olivares de Castillo de Garcimuñoz. Proceso inquisitorial en 1510, reconciliada y cárcel)

TERCER ABUELO: Hernán Álvarez de León y Elvira Hernández de Guadalajara 

----------------------------------------------------------------------------

"Dize Tulio que la justicia es virtud que guarda primero el bien e provecho común e la cosa pública a cada uno de lo suyo en tanto que dize San Agustín que si en el mundo la justicia desfalleciese y el buen regimiento de los pueblos, los reinos, los señoríos serían roberías, e los antiguos dixeron señaladamente, Valerio Máximo que tanto hera que el amor que los antiguos avían a la justicia por sostener la cosa pública que sus propios adversarios amavan quando los veyan justos e quando por justicia e buen regimiento esos tenían e acrecentavan el público bien porque en el buen regimiento está la virtud de la justicia que se guarda e defendimiento contra todos los males e da  a todos camino para todo bien e al tenor de la justicia hace seguros a los trabajantes e a los escriuanos e face a los solescitar sin pabor e para los desanparados, uérfanos e bibdas  es anparaça e façe fuir y espanta, aborrece a todos los malhechores e face a todos los buenos alegrías, en tanto que Aristóteles dize que la justicia e buen regimiento es cosa maravillosa, virtud que las estrellas del cielo allá no se deven conparar de donde el nuestro redentor Ihesuchristo dixo e conpuso e adornó todo los susodicho, puniendo e dando firme esperança a aquellos que sostienen la justicia e rrigen los pueblos en ygualdad para que no aya turbación ni pabor de les sostener, que bienaventurados son aquellos que reciben algunas persecuciones por la justicia, ca de tales es del rreyno de los cielos por lo qual del concejo desta villa de Belmonte, quiriendo e deseando aquesto sostener e guardar, estando ayuntados en la sala de la dicha villa en un día deste presente mes de junio del año del nascimiento de nuestro salvador Ihesuchristo de mill e quatrocientos e noventa e un años, los honrados señores e virtuosos señores Juan Ruyz de Molina, secretario del duque de Escalona marqués de Villena don Diego López Pacheco nuestro señor, su corregidor e justicia mayor en esta dicha villa e su tierra y en todas las otras sus villas e logares del marquesado, e Fernando Alonso de Peñafiel e Juan Ruvio, alcaldes, el comendador Juan de Vitoria e Alonso Gonçales Gruesa e Diego Dïaz, regidores, e Martín Moreno y el alcaide Alonso de Montoya y el bachiller Juan Martínez de Segovia e Diego Martínez e Gómez Fernández de León e Martín del Cerro e Pero Gonçales de Guadalajara e Fernán López Barchillón e Myguel Burillo e Alonso Romero e Pero de Villanueva, personas del número del veyntiuno del regimiento de la villa, estando presente Álvaro de León, escriuano del secreto del concejo"

Las ordenanzas antiguas se remiten a 31 de diciembre de 1389 aprobadas por su ayuntamiento que se reúne en la iglesia de San Bartolomé. 

Posteriormente, en una reunión celebrada en el palacio de don Alfonso Téllez de Girón, en 10 de septiembre de 1432, se discute el pago de impuestos por los hidalgos. En esta ocasión, están presentes Fernán Sánchez y Pero López, alcaldes, Martín Sánchez de Monreal, Alfon Sänchez de la Tahona, Sancho García y Juan Martínez de Tresjuncos, regidores, Juan Sánchez Carrillo, alguacil, Luis Sánchez de Valera, Marcos Fernández, Fernán López Barchillón, Andrés Martínez de Riofrío y otros hombres buenos. El escribano es Diego Sánchez el Rubio. En el concejo se trata que han de pechar los que se tiene por hidalgos (se trata de una modificación de las ordenanzas. Entre los que se tiene por hidalgos están: Alonso Manuel, Alvar Hernández de León, Alonso Álvarez de Iranzo, Diego Maldonado y Juan Zapata. Se dice que no quieren pagar "por los bienes que ovieron de pecheros". Se trata de un primer embrión de hidalgos favorecidos que hemos de suponer recién llegados a la villa y que se han hecho con bienes de población pechera.

En  2 de septiembre de 1447, en una nueva modificación de las ordenanzas se mantiene el concejo pechero. En este concejo, se recuerda a don Juan Pacheco, que acabará cediendo, que todos deben pechar en Belmonte, por privilegios que tiene la villa, incluido el personal de confianza del maestre de Santiago, que en este momento son: Juan de Berrios, Alfon Álvarez y Rodrigo de Mula, su despensero (y que luego adopta el apellido Melgarejo). En esa fecha, Juan Pacheco intentará en mayo de ese año, asimismo, que participen, en las suertes para la elección de oficios, los tenderos, pues estaban vetados y seguirán vetados a entrar en suertes


Testigos en 1560

Juan Evangelista de Valera, canónigo de la colegiata de Belmonte, 48 años

Juan Díaz de Baños, canónigo de la colegiata de Belmonte, 85 años

Andrés Donoso el viejo, 60 años

Cristóbal Donoso, 60 años

Gonzalo Pacheco el viejo. 61 años

Sancho Collado, 60 años

Fernando de Tébar, 50 años

Pedro Ramírez de Montalbanejo, 60 años

Andrés de Alarcón, 56 años. nacido en Castillo de Garcimuñoz, hijo de Pedro López de Alarcón y Ana de Arboleda.

Alonso el Rubio Vanegas, 60 años

Diego de Jara, 60 años (en realidad, su apellido es Guadalajara)

Garci Martínez, clérigo, 47 años

Pedro de Moya, el viejo, platero. 62 años

Hernán Ruiz de Moncayo, clérigo. 60 años

Fernando de la Tahona, 70 años

Francisco García, el viejo, 64 años

Gonzalo Pinedo, 61 años

Gregorio de Inestrosa, 75 años

Diego Rodríguez, clérigo, 60 años

Juan de Piqueras, 64 años

Pedro de Moya, clérigo, 55 años

Pascual Valdeolivas, 60 años

Agustín de Monreal, 60 años

Juana Saiz, mujer que fue de Rodrigo Moya, difunto. 74 años

Licenciado Hernando de Céspedes, 59 años

Alonso de Montoya, el viejo, 76 años. Es nieto de Lope de León (el bisabuelo de fray Luis)

Juan Guerrero, 50 años

Alonso de Morales, clérigo. 54 años

Diego Donoso, 46 años

Alvar García de Monreal, 51 años 

Antón Rodríguez, 90 años

Juan González de Ortgüela, vecino de Honrubia, 72 años

Francisco de Origüela, morador de Honrubia, 61 años

Bachiller Juan de León Campuzano, clérigo de Honrubia, 60 años

Hernando Alonso de Buedo, clérigo de Castillo de Garcimuñoz. 66 años

Catalina de Valera, mujer de Sancho de Alarcón, 75 años, vecina de Castillo de Garcimuñoz. Procedía de Cuenca, pero con 19 años  (en 1504) llega a Castillo de Garcimuñoz para casarse con Cristóbal Torrijos, su primer marido.

Alonso Araque, clérigo de Castillo de Garcimuñoz, 66 años

Isabel García, viuda de Alvaro de Alcaraz, 75 años, vecina de Castillo de Garcimuñoz

Doctor Juan Martínez de Avendaño, 49 años

Pedro de Cañizares, clérigo de Castillo de Garcimuñoz, 53 años

Ana de Arboleda, mujer de Pedro López de Alarcón, 80 años, vecina de Castillo de Garcimuñoz. Dirá que Hernán González fue casado dos veces, la segunda con una mujer de Ocaña, que no parió porque era vieja

Diego de Moya, vecino de Castillo de Garcimuñoz, 75 años. Vivía en le mismo barrio que los González de Avilés.

María de Belmonte, mujer que fue de Luis de Arboleda, 70 años

Francisco Ramírez de Haro, cura de Villaescusa de Haro, 70 años

Alonso López de Mingo Juan, 67 años, vecino de Villaescusa (procede de los Ramírez por Elvira, hermana de Juana, casada con Miguel Sánchez Ortuño)

Juan Delgado, clérigo de Villaescusa, 61 años

Miguel Navarro, 80 años, vecino de Villaescusa de Haro

Andrés de Araque, vecino de Villaescusa de Haro, 58 años

Leonor Ramírez, mujer de García de Castro, 45 años

Cristóbal Díaz, vecino de Villaescusa de Haro, 70 años

LOS AVILÉS DE CASTILLO DE GARCIMUÑOZ

El apellido Avilés tenía muy mala fama en poblaciones como San Clemente, lejos de orígenes legendarios, se le consideraba ligado al mundo converso y con sangre judía. Fue una de las armas arrojadizas contra los Ortega, por ejemplo, cuando pleitearon su hidalguía. Pero a mediados del siglo XVI, la genealogía oficial de la familia pasaba por una de las principales de Castillo de Garcimuñoz, con la figura de Hernán González, que era uno de los veinticuatro de Castillo de Garcimuñoz, gente principal y adepta a la que el marqués de Villena había reservado el gobierno de la villa. Las genalogías parecían acabar aquí en este Hernán González, pero el doctor Juan Martínez de Avendaño se atrevía a colocar el origen de la saga en un Alfonso González de Avilés, señor de la hacienda de Perona y que había fundado la capilla de San Bartolomé en la desaparecida iglesia de San Juan. De los casamientos de Hernán se sabía poco, la primera mujer Mari López era una gran desconocida, más allá de ser modelo de cristiandad, repetido una y otra vez. De la segunda mujer, se despreciaba, pues era una de Ocaña que por vieja había sido incapaz de parir. 

El matrimonio de Hernán González y Mari López vivía en un barrio donde no faltaban los conversos, así lo reconocía un Diego de Moya, una familia de plateros cuyos apellidos originales son otros. Tuvo cinco hijos: uno capellán del marqués, otro que marcará la descendencia familiar en el pueblo, y dos hijas, una casada con los Araque y otras con los Madrid. Y sobre todo, un hijo el bachiller Rodrigo de Avilés, teniente de corregidor de Lorca y Toledo y jurista y letrado de gran prestigio. El enterramiento familiar sería en una capilla fundada por el padre en el convento de San Agustín.

LOS RAMÍREZ DE VILLAESCUSA DE HARO

La historia de los Ramírez de Villaescusa de Haro comienza con Benito Ramírez el sordo

"El dicho Benito Ramírez que llamaban el sordo, visahuelo de este testigo (Francisco Ramírez, cura de la villa en 1560) e revisahuelo del dicho fray Juan Ramírez, hizo hacer un altar que dizen de San Sebastián en la yglesia mayor de esta dicha villa de Villaescusa, la advocación de la qual es del señor San Pedro y que en él esta sepultado el dicho Benito Ramírez, hincado de rodillas con un capuz negro e un bonete e unos borzeguíes naranjados, porque dezían que andava de aquella manera e que en aquel tiempo fue de los primeros que en esta villa de Villaescusa se llamaron de este apellido de Ramírez" (Descripción del cura Francisco Ramírez)

"Hizo hazer un retablo del señor San Sebastián en la yglesia mayor de la dicha villa de Villaescusa, advocación de San Pedro, en el qual dicho retablo a visto este testigo que se hizo pintar el dicho Benito Ramírez", continúa con la descripción anterior (Alonso López de Mingo Juan)

"Un retablo de los bienaventurados mártires San Sebastián y San Fabián,... en el qual dicho retablo está pintado Benito Ramírez como persona que lo hizo...que es fundamento y cepa de los más perfetos Ramirez" (Juan Delgado)

"Que está puesto el dicho Benito Ramírez hincado de rodillas en lo bajo del retablo, puestas las manos en señal de hazer oración"  (Andrés de Araque)

Las acusaciones de apostasía y herejía contra Gómez Hernández de León (1529)

  • Primeramente, que el susodicho por honra y guarda de la ley de Moysen, para hacer oración judayca se ponía por la cabeça o sobre sí unos estafelines con unas correas según era costumbre de los judíos
  • Tenía en si casa una cámara, en lugar escondido, una lamparilla, donde no había imagen para hace la oración, en guarda y observación de la ley de Moisés
  • Estando en la iglesia, sin ser visto, y como vituperio y menosprecio del Santo Sacramento, hacía oración vueltas las espaldas al altar.
  • Comías los manjares y carnes guisadas de mano de judíos.
  • No comía tocino.
  • "Pater noster el mayor, que nos guarde el criador", tal como dicen esta oración los judíos.
  • Decir que su mujer tenía tanta verdad como la virgen María.
  • Decir Dios no es verdad si eso es verdad.
  • Sobornar a personas para desacreditar como locos a testigos que le habían acusado de herejía.
  • Referirse a los inquisidores con estas palabras: nora mala vengan que andan a tomar por toda la tierra los dichos de las moças de soldada para asir algo de los amos.
  • Decir las torres para los herejes, los muladares para los Christianos cathólicos.
  • Servirse de terceras personas para que hablasen con las personas que le querían acusar y avisarles de que mirasen lo que decían.
  • Referirse a la virgen como la puta vieja vil sangrienta, la puta vil sangrienta.
  • Decir que en otro tiempo se usaba que venían las hadas a hadar, lo qual es supersticioso y ceremonia de judíos.
  • Diciéndole una persona, qué grandes hombres ace la yglesia, él contesto, otros mejores desace la Inquisición. 
  • Decir tal como lo hacían los judíos: loado sea el criador, que hiço el cielo y la tierra y el mar y las arenas y que abrió el mar por doce carreras.
  • Decir en abierta crítica al Santo Oficio, que el lobo y la vulpeja todos son de una conseja y que el inquisidor y cierto letrado se aconsejaban y pagaría él y otra persona acusada con sus haciendas y pellejas. Y que pagaban justos por pecadores.
  • Por encubridor de herejes, de cierto hereje al que había escondido en su casa y luego facilitado la huida a Portugal.
  • Simular estar excomulgado por no manifestar sus delitos.
La sentencia contra Gómez Fernández de León le absolvía de herejía, pero le conenaba por blasfemar contra los inquisidores: le debemos condenar y condenamos a que el domingo o día de fiesta ande en una procesión que se hiciere en la iglesia colegial de la villa de Belmonte en cuerpo y sin bonete y sin cinto con una vela de cera encendida en las manos detrás de la cruz y así esté en pie junto a las gradas del altar mayor  y que no se humille sino al alzar y consumir y que después de la dicha misa se ofrezca la dicha candela al presente con un real, más le condenemos a que dé y pague para los gastos del Santo Oficio, al receptor, sesenta mil maravedíes. Se le absuelve de cualquier sentencia de excomunión. La sentencia se da en Cuenca, a 23 de agosto de 1529. Para entonces, Gómez Fernández de León yacía en la cama enfermo, cuando se le leyó la sentencia. Su salud se agravó y no pudo estar presente cuando la sentencia se leyó en la colegiata de Belmonte un cinco de septiembre, pero sí que estaría presente el 26 de septiembre para cumplir su condena y humillación pública. Poco tiempo despúes murió, con 85, 90 o 100 años, según los testigos. 

Archivo Histórico Nacional, OM-CABALLEROS_SANTIAGO,Exp.3935