El corregimiento de las diecisiete villas (fotografía: Jesús Pinedo)


Imagen del poder municipal

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EL CORREGIMIENTO DE LAS DIECISIETE VILLAS EN LA EDAD MODERNA (foto: Jesús Pinedo)

sábado, 21 de octubre de 2023

Los Muñoz de Belmonte

 En 1533, los hermanos Diego Muñoz y Jorge Muñoz estaban pleiteando por su hidalguía en la Chancillería de Granada. El primero era vecino de Mota del Cuervo; el segundo, de Corral de Almaguer. La familia Muñoz procedía de Santa María de los Llanos, de donde eran el padre Diego y el abuelo Hernando. Santa María de los Llanos era una aldea del prior de Veles y allí los Muñoz poseía un heredamiento bastante importante, conocido como las Casas de Hernando Muñoz o Casa Buenavista. El heredamiento estaba a una legua de Belmonte y en un punto intermedio entre Belmonte y Santa María de los Llanos que distaban dos leguas entre sí. El abuelo Hernando Muñoz pasaba su tiempo entre su heredamiento y, en los últimos veintiséis años, se había trasladado a vivir a Belmonte, en cuya iglesia la familia tenía una capilla de enterramiento. Murió antes que su mujer Mari Martínez, conocida como la viuda de Gascón, una vecina de Chinchilla y que le sobrevivió veinte años, retirada en el heredamiento familiar. El abuelo tenía un hermano Alonso Muñoz, conocido como el alcaide. Este Alonso Muñoz había sido alcaide de Belmonte durante tres o cuatro años y antes, durante quince años, había tenido la tenencia del Castillo de Consuegra (estamos hablando antes de la guerra del Marquesado), aunque otros testigos lo apuntaban como alcaide de Alarcón (cosa que tenemos por cierta, pues sabemos que lo fue antes que Hernando del Castillo; Alonso, finalmente, se había instalado en Mota del Cuervo; siempre hacía gala de su hidalguía, haciéndose acompañar por dos escuderos. Alonso tendría una hija que caso con el comendador de Solís de Alcaraz y un hijo, que se trasladaría a Corral de Almaguer tras casarse. En Corral de Almaguer se había instalado el padre, donde destacaban sus casas principales con una torre. Un tercer hermano era Juan Muñoz el Gordo, que vivía en los Hinojosos; este solo tuvo una hija que casó con el conde de Archidona. Ya entonces, los Hinojosos eran dos pueblos (de la Orden y del Marquesado) eran dos pueblos, que apenas si sumaban cuarenta vecinos y separados por una calle. Juan Patiño, nacido hacia 1450 en los Hinojosos del Marquesado nos decía:

se avía criado e nasçido en el Hinojoso del Marquesado que es junto al Hinojoso de la Horden que estaba diviso por una calle

 Los bienes de Juan el Gordo en los Hinojosos de la Orden se valoraban en quinientos mil maravedíes. De Juan Muñoz el Gordo tenemos una nota curiosa y es que cuando se crearon las Hermandades en 1476 fue nombrado diputado

Que quando las hermandades se crearon en estos Rreynos vido que eligieron por diputado de las dichas hermandades al dicho Juan Muñoz

Que quando las hermandades en estos nuestros Rreynos se hizieron y eligieron diputados de la hermandad a un Gil Pérez vezino de Alcaraz de Consuegra por la Horden de San Juan y en la dicha villa del Hinojoso por la Horden de Santiago al dicho Juan Muñoz..., el qual fue oficio que fue primeramente elegido e criado por los hijosdalgo en estos Rreynos

El padre Diego Muñoz se había establecido en Belmonte al servicio del marqués de Villena; en Belmonte había casado con Mari Díaz, hijo de Diego Díaz, después de enviudar de una mujer de Cuenca, aparte de la herencia familiar, adquirió bienes en Mota del Cuervo, donde había sido algunos años regidor. A Mota del Cuervo llegó Diego Muñoz hacia 1500 para asentarse, comprando "viñas, casas y mucha copia de tierras de pan llevar". En Mota, Diego vivió algún tiempo, Diego había aprovechado la presencia de su tío Alonso con bienes y tierras en Mota. Diego había adquirido, además, bienes raíces en Las Pedroñeras y también molinos, por su matrimonio con Mari Díaz. En esta mujer había recaído la hacienda de su padre, un pechero de enorme fortuna que, como hemos dicho, tenía la mayor parte de sus bienes en Las Pedroñeras. De hecho, los valor de los bienes en esta villa alcanzaban los doscientos mil maravedíes. La familia tenía asimismo ganados que pastaban por los términos comunes de la Orden de Santiago. En los cambios de residencia de Diego Muñoz jugaba mucho la oportunidad. Su asentamiento en Santa María de los Llanos en los años finales de su vida respondía a garantizar las yerbas para sus ganados

Que en aquel tiempo del dicho Diego Muñoz avía asentado su vezindad en la dicha villa de Santa María de los Llanos para gozar con sus ganados de los términos de la dicha villa e de los otros lugares de la horden, porque dixo a este testigo que siendo vezino en qualquier lugar de la horden de Santiago podía comer en comunidad con todas la villas o lugares de la horden de Santiago pagando çierta borra e dinero en el campo de Montiel e Segura de la Sierra

Una segunda causa para elegir la residencia, en este caso fuera de Belmonte, era el propio fuero que regía en esta villa: el llamado fuero de Sevilla, que también regía en Castillo de Garcimuñoz y que obligaba a los hijosdalgo a tributar por todos los bienes que tuvieran en esta villa, viviendo en ella. Se decía que hasta cinco pechos les echaba el marqués. Esta humillación por tributar hizo que el mismo marqués de Villena decidiera librarse de ella vendiendo los bienes que poseía en Belmonte y fundando el hospital de San Andrés

Que el marqués de Villena avía pechado, contribuido con los buenos hombres pecheros de la dicha villa e le ponían en sus padrones fasta tanto que avía dado çiertos bienes que tenía a un ospital de Santo Andrés que tenía en la dicha villa (de Belmonte) por no ser pechero

Pero Diego Muñoz procuraba hacer visible las casas principales, que no eran otras que las de Belmonte, en cuya portada tenía clavadas cabezas de cerdos y jabalíes. El símbolo del poder estaba en las casas de Belmonte; la riqueza, en el heredamiento familiar de Casas de Hernando Muñoz o de Buenavista, a una legua de Belmonte y de Santa María de los Llanos, aunque ahora se buscaba ampliar esa riqueza en otros pueblos.

Diego Muñoz tenía otros hermanos: Carlos, Jorge, Hernando y una hermana, que habían extendido el apellido por toda la comarca, pues alguno de los hermanos se había establecido en los Hinojosos del Marquesado

Una de las familias que más sabía de los Muñoz era los Segovia y Felipe Segovia, cuyo padre había intervenido en el villazgo de esta villa y cuya enemistad había sido pública desde la guerra del Marquesado y en las dos primeras del siglo XVI. En Las Pedroñeras, aparte de las correrías del clérigo Antonio Muñoz, que lanza en ristre arremetía contra los labradores pedroñeros en disputas continuas por los términos (y hacienda familiar) de Robredillo; se recordaba especialmente cómo los bienes heredados vía matrimonial en la villa por los Muñoz habían dejado de tributar como lo hacían en tiempos del suegro Diego Díaz. En Las Pedroñeras, a Diego Muñoz se le respetaba y se recelaba de él, se veía con malestar y envidia sus bienes en la villa y, con malicia, parecía que, de su mujer Mari Díaz, el único recuerdo que quedaba en la memoria de sus vecinos eran sus tetas. 

Los hermanos Diego y Jorge Muñoz presentaron durante el pleito un albalá del rey Juan II en el que se reconocía la participación del bisabuelo Alfonso Muñoz en la batalla de Olmedo de 1445

"El Rrey, por quanto vos Alfonso Muñoz de Belmonte venistes a me servir a la guerra que yo e fecho e hago al Rrey de Navarra e al Infante don Enrrique como hijodalgo por llamamiento que yo mande hazer e hize de los hijosdalgo del obisapdo de Cuenca e avedes estado continuamente en mi serviçio con vuestras armas y caballo fasta ser fecho el vençimiento que yo ove en la batalla que por gracia de nuestro señor yo vençí çerca de Olmedo a los dichos Rrey de Navarra e Infante porque ya no es a mí nesçesaria tanta gente. Por esta mi alvalá os doy liçençia para que vos podáis ir e vades a vuestra casa o donde vos quisyéredes. Fecha en el Rreal, çerca de Cuéllar a veynte e tres de mayo del año del nasçimiento de nuestro salvador Ihesu Christo de mill e quatroçientos e quarenta e çinco. Yo el Rrey. Yo Pero Fernández de Lorca fize escrebir"


Ejecutoria de 10 de julio de 1534

El hijo de Diego Muñoz, que litigaba, y Teresa Mula, llamado Benito Muñoz, años después, en 1565, tuvo que litigar por su hidalguía

ARCHIVO DE LA CHANCILLERÍA DE GRANADA. HIDALGUÍAS, SIG. ANT. 301-43-25 y 301-10-8

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