Éramos de la opinión de una tardía construcción del puente de don Juan de Villalgordo del Júcar. Ahora sabemos que en 1543, y desde unos años antes, existía un sitio de molino, más abajo del de Batanejo, y al otro lado de la aldea de Villalgordo, que recibía el nombre de "pie de puente". El derecho a edificar tal molino había sido concedido a Pedro Martínez por el concejo de San Clemente (es decir antes de 1537, fecha del villazgo de Vara de Rey, dependiente hasta entonces de San Clemente). Pedro Martínez, casado con Leonor Martínez, ya había fallecido en 1543, y la explotación del molino la llevaban su hijo Rodrigo y su viuda Leonor Martínez. En el momento de la compra del sitio para el molino, que ya debería existir, Pedro Martínez toma un censo del concejo sanclementino por el que se obliga a pagar un real de plata en cada un año y perpetuamente. Pedro Martínez era hijo de Pedro Fernández de Hellín, que, probablemente sea el mismo que tenemos por marido de Juana de Astudillo, a la que denunció a la Inquisición para ser quemada por judaizante.
En diciembre de 1543, la viuda y su hijo Rodrigo Martínez deciden vender el llamado "sitio del molino de pie de puente" a los Pacheco de Minaya, a Francisco Pacheco el cojo, señor de esta villa, y a Alonso Pacheco Guzmán, su tío abuelo. La venta se haría por 15000 maravedíes y traspasaría a los nuevos propietarios la carga del censo (el real de Plata); seis mil maravedíes serían pagados al contado y el resto en plazos para carnestolendas. La venta se formalizará ante el escribano Alonso de Belmonte el tres de marzo de 1544*, tras ser informado el ayuntamiento; dijeron que bendían e robraban e vendieron e robraron por juro de eredad para siempre jamás , y los dichos señores Alonso Pacheco e don Francisco Pacheco, e qualquier dellos, e a sus subcesores a saber el dicho sitio del molino del Pie de la Puente con su egido y anejo al linde del río Juncar de un cabo e dotro los linderos contenidos en la ejecutoria e carta de censo.
El nombre de puente de don Juan creemos que corresponde con su incorporación al mayorazgo de la casa de Minaya por don Juan Pacheco, caballero de Santiago, gentil hombre de la cámara de su majestad y señor de Minaya, quien por testamento de 13 de octubre de 1600, otorgado ante Francisco Rodríguez, escribano de San Clemente. La incorporación al mayorazgo incluía todo el remaniente de sus bienes rayces, así los molinos de la ribera del Júcar que llaman de Villalgordo, guerta, heredad, puente y todo lo demás que pareciere ser suyo y quedare por fin y muerte en caueza de don Rodrigo Antonio Pacheco su hijo mayor.
Don Juan Pacheco, casado con doña Teresa Jaraba, repartirá su herencia entre sus cinco hijos (Antonio Rodrigo, Gaspar, Francisco, Inés y Ana), respetando la vinculación de sus bienes de mayorazgo, y los nuevamente agregados, a favor de su hijo mayor, así como la legítima que correspondió al resto de sus cuatro hijos. Entre ellos destacaremos a Inés de Pacheco, casada con Fernando Mexía, vecino de Úbeda, y en cuyos sucesores recaerá el mayorazgo posteriormente (y que serán en el siglo XVIII los mayores hacendados de San Clemente), Inés recibía en dote siete mil ducados (cuatro mil de un juro sobre las rentas de Alcaraz).
Los derechos sobre el puente fueron discutidos por villas como Villanueva de la Jara en 1787, cuando los condes de Fontanar y señores de Minaya pretendieron establecer un derecho de pontazgo sobre el puente por el derecho de paso. Villanueva de la Jara adujo el derecho consuetudinario a pasar por dicho puente, así como haber cedido pinos de su pinar para las reparaciones. Los señores de Minaya alegaron las escrituras de compra de 1544 y de agregación al mayorazgo familiar de 1600. Junto a ellas, un acuerdo del concejo de la villa de Villalgordo de 11 de noviembre de 1760, por el que renunciaban a construir un tejar y horno para la fabricación de tejas y ladrillos y que se había comenzado a construir tres años antes junto al puente. La excusa era que ese sitio del puente al otro lado del río era lugar de descanso de transeúntes y abrevadero de ganados.
Por auto de 16 de marzo de 1791 se conminaba a don José Mexía, detentador del señorío de Minaya en ese momento, a presentar las escrituras de privilegio y arancel sobre dicho puente, pues los papeles anteriores no parecían reconocerle derechos. No los presentó.
*Luego se dirá que la fecha de la escritura es 1554, pero creo que la real es 1544.
Villanueva de la Jara, no se les exija portazgo por el tránsito del puente de Villargordo de Alarcón
Archivo Histórico Nacional, CONSEJOS,28766,Exp.12. Manuel María Valero, con José María Chacón, dueño de la villa de Minaya, sobre que a los vecinos de Villanueva de la Jara, no se les exija portazgo por el tránsito del puente de Villargordo de Alarcón
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