El corregimiento de las diecisiete villas (fotografía: Jesús Pinedo)


Imagen del poder municipal

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EL CORREGIMIENTO DE LAS DIECISIETE VILLAS EN LA EDAD MODERNA (foto: Jesús Pinedo)

Friday, May 1, 2026

Nueva agregación al mayorazgo de Minaya

 Éramos de la opinión de una tardía construcción del puente de don Juan de Villalgordo del Júcar. Ahora sabemos que en 1543, y desde unos años antes, existía un sitio de molino, más abajo del de Batanejo, y al otro lado de la aldea de Villalgordo, que recibía el nombre de "pie de puente". El derecho a edificar tal molino había sido concedido a Pedro Martínez por el concejo de San Clemente (es decir antes de 1537, fecha del villazgo de Vara de Rey, dependiente hasta entonces de San Clemente). Pedro Martínez, casado con Leonor Martínez, ya había fallecido en 1543, y la explotación del molino la llevaban su hijo Rodrigo y su viuda Leonor Martínez. En el momento de la compra del sitio para el molino, que ya debería existir, Pedro Martínez toma un censo del concejo sanclementino por el que se obliga a pagar un real de plata en cada un año y perpetuamente. Pedro Martínez era hijo de Pedro Fernández de Hellín, que, probablemente sea el mismo que tenemos por marido de Juana de Astudillo, a la que denunció a la Inquisición para ser quemada por judaizante.

En diciembre de 1543, la viuda y su hijo Rodrigo Martínez deciden vender el llamado "sitio del molino de pie de puente" a los Pacheco de Minaya, a Francisco Pacheco el cojo, señor de esta villa, y a Alonso Pacheco Guzmán, su tío abuelo. La venta se haría por 15000 maravedíes y traspasaría a los nuevos propietarios la carga del censo (el real de Plata); seis mil maravedíes serían pagados al contado y el resto en plazos para carnestolendas. La venta se formalizará ante el escribano Alonso de Belmonte el tres de marzo de 1544*, tras ser informado el ayuntamiento; dijeron que bendían e robraban  e vendieron e robraron por juro de eredad para siempre jamás , y los dichos señores Alonso Pacheco e don Francisco Pacheco, e qualquier dellos, e a sus subcesores a saber el dicho sitio del molino del Pie de la Puente con su egido y anejo al linde del río Juncar de un cabo e dotro los linderos contenidos en la ejecutoria e carta de censo. 

El nombre de puente de don Juan creemos que corresponde con  su incorporación al mayorazgo de la casa de Minaya por don Juan Pacheco, caballero de Santiago, gentil hombre de la cámara de su majestad y señor de Minaya, quien por testamento de 13 de octubre de 1600, otorgado ante Francisco Rodríguez, escribano de San Clemente. La incorporación al mayorazgo incluía todo el remaniente de sus bienes rayces, así los molinos de la ribera del Júcar que llaman de Villalgordo, guerta, heredad, puente y todo lo demás que pareciere ser suyo y quedare por fin y muerte en caueza de don Rodrigo Antonio Pacheco su hijo mayor.

Don Juan Pacheco, casado con doña Teresa Jaraba, repartirá su herencia entre sus cinco hijos (Antonio Rodrigo, Gaspar, Francisco, Inés y Ana), respetando la vinculación de sus bienes de mayorazgo, y los nuevamente agregados, a favor de su hijo mayor, así como la legítima que correspondió al resto de sus cuatro hijos. Entre ellos destacaremos a Inés de Pacheco, casada con Fernando Mexía, vecino de Úbeda, y en cuyos sucesores recaerá el mayorazgo posteriormente (y que serán en el siglo XVIII los mayores hacendados de San Clemente), Inés recibía en dote siete mil ducados (cuatro mil de un juro sobre las rentas de Alcaraz).

Los derechos sobre el puente fueron discutidos por villas como Villanueva de la Jara en 1787, cuando los condes de Fontanar y señores de Minaya pretendieron establecer un derecho de pontazgo sobre el puente por el derecho de paso. Villanueva de la Jara adujo el derecho consuetudinario a pasar por dicho puente, así como haber cedido pinos de su pinar para las reparaciones. Los señores de Minaya alegaron las escrituras de compra de 1544 y de agregación al mayorazgo familiar de 1600. Junto a ellas, un acuerdo del concejo de la villa de Villalgordo de 11 de noviembre de 1760, por el que renunciaban a construir un tejar y horno para la fabricación de tejas y ladrillos y que se había comenzado a construir tres años antes junto al puente. La excusa era que ese sitio del puente al otro lado del río era lugar de descanso de transeúntes y abrevadero de ganados.

Por auto de 16 de marzo de 1791 se conminaba a don José Mexía, detentador del señorío de Minaya en ese momento, a presentar las escrituras de privilegio y arancel sobre dicho puente, pues los papeles anteriores no parecían reconocerle derechos. No los presentó.


*Luego se dirá que la fecha de la escritura es 1554, pero creo que la real es 1544.


Villanueva de la Jara, no se les exija portazgo por el tránsito del puente de Villargordo de Alarcón

Archivo Histórico Nacional, CONSEJOS,28766,Exp.12. Manuel María Valero, con José María Chacón, dueño de la villa de Minaya, sobre que a los vecinos de Villanueva de la Jara, no se les exija portazgo por el tránsito del puente de Villargordo de Alarcón


Sobre el nombre de Quintanar del Rey

 Hay un momento que Quintanar del Marquesado comienza a llamarse Quintanar del Rey. Se intenta llevar el cambio de nombre al privilegio de villazgo de 1564, sería así una concesión regia de Felipe II, si bien con poco fundamento. En el Diccionario que elaboró Tomás López, el año 1787, se nos dice que el cambio de Marquesado a Rey acontece el año 1705, por la fidelidad de la villa al rey Felipe V.

Lo que nos dicen los documentos, sin embargo, es que el cambio de nombre fue muy paulatino. En los documentos Quintanar ya desde la década de 1590 nos suele aparecer con el acompañamiento del Marquesado o sencillamente sin añadido alguno. Es hacia la década de 1640 cuando nos encontramos con el nombre de Quintanar del Rey, esta vez la denominación viene de los vecinos de Quintanar de la Orden que en 1645 que informan de que hay otro Quintanar que no saben bien si es del Río, del Rey o de Tarazona. Hasta tal punto había llegado la confusión con el nombre. En el último tercio del siglo XVII se va imponiendo el nombre definitivo de Quintanar del Rey entre los vecinos del pueblo.

Monday, April 27, 2026

Los Belmonte de Belmonte

 En 1617 se seguían cuatro pleitos de hidalguía en la Chacnillería de Granada por otros tantos pretendientes de la villa de Belmonte. Eran los pleitos de los Belmonte, de Andrés de Alarcón y de Antonio Ramírez, junto al de los Vázquez. La principal prueba de hidalguía, no pagar servicio o moneda forera, no valía para Belmonte ni para Castillo de Garcimuñoz pues dichos lugares estaban, por privilegio exentos, tanto en las mismas villas como dentro de las cinco leguas de su entorno. La denuncia anónima era de 15 de marzo de 1617, se conminaba a los alcaldes de los hijosdalgo de Granada a poner fin a tan gran desvergüença como se usa en este lugar que asta el pregonero jura a fee de caballero.

 De Andrés de Alarcón se denunciaba el que falsamente se intentaba relacionar con los señores de Valverde y de Almodóvar. Y de Antonio Ramírez se le relacionaba con los Léon, a los que se tenía por pecheros, isinuando que se viera la ejecutoria de Lope de León, "donde se hallará la verdad" (acusación velada contra esta familia); en la ejecutoria de Juan de Lorca, se tenía a los Leones por pecheros, en la ejecutoria de Armijo, vecino de los Hinojosos, se tenía a Gómez de León por pechero. Se decía, asimismo, que la ejecutoria de los Ramírez en las Mesas se había ganado por los favores de los curas de la familia.

Se criticaba especialmente a los Belmonte por haber buscado sus testigos entre gente de baja condición, llegados a la villa con menos de quince años de vecindad o muy ligados a los tratos y negocios de la familia. Los que pretendían hidalguía eran Juan y Alonso de Belmonte y se les acusaba de sobornar con cincuenta reales a los testigos. Los Belmonte contaban con el apoyo del marqués de Villena, de algún teatino y del propio fiscal de la Chancillería; las buenas relaciones y el dinero ganado como mercaderes les había llevado a lo más alto de la cúspide social. El origen de la saga familiar fue el abuelo Alonso de Belmonte, del que se nos dice: 

labrador casó en esta villa ordinariamente, fue su principio andar por los lugares comarcanos vendiendo longanizas y calças, con este tratillo y otros començó a ganar de comer y a compra unas açuelas y viñas y fue gaando de comer, echó un par de mulas en labor andubo él siempre traxinando, fue hombre tan ordinario que xamás se bio en la plaça ni fue de ayuntamiento y casó tres hijas ordinariamente: la una con un hixo de un clérigo, la otra con un hijo de un çapatero, la otra con un sacristán y un hijo con una hixa de un mercader y otro con otra. Estos dos hixos casados con las dos hixas de los mercaderes, padres de los que litigan, con tratos de mulas y ganado de cerda an ganado de comer y con el dinero se an puesto en ábito negro y pasearon en la plaça y con favor an pretendido con el marqués de Villena oficios del ayuntamiento y como eso es cosa fácil con las dádibas todo se alcança. Sus nietos, los que oy litigan, con el mismo trato están bien puestos de caudal y con el favor de dos tíos, hermanos de la madre de Alonso de Belmonte que es fiscal de hacienda y el teatino se an desbanecido a tratar de lo que tratan.

Las denuncias se centraban en este Alonso de Belmonte, que a sí mismo se había presentado como hombre pechero, siendo testigo en cuatro ejecutorias de hidalguía de vecinos de Belmonte (el licenciado Morales, Juan de Lorca, Hernando de Tébar y Gruesa y el licenciado Monreal). El bisabuelo vivía en Villarejo de Fuentes, conocido como fulano de Avilés el viejo. Los descendientes se había desperdigado por Villar de Cañas, Membrilla, Cuenca o San Clemente. Un hermano del bisabuelo o abuelo era conocido por haberle sido secuestrada su hacienda por la Inquisición y hebérsele confiscado los bienes. Esta dato nos lleva a relacionar estos Belmonte con los Origüela de San Clemente a un hijo de Elvira de Origüela (hija del primer Pedro Sánchez de Origüela, llegado a San Clemente), Hernando de Belmonte, penitenciado por el Santo Oficio.

Belmonte es presentada como una villa de mas de mil vecinos, dominada por unos clanes que imponen su voluntad. El denunciante (en nuevas denuncias de 7 de abril y de 26 de mayo de 1617, que ahora firma Juan Fernández) avisa de que es menester la presencia de los alcaldes de los hijosdalgo de Granada para hacer un padrón que fuera a empadronar este lugar por ser de beetría que de oy a cinquenta años abrá quinientas casas de yjosdalgo si con decir unos u otros que se tienen por hixosdalgo es bastante justicia.


ACHGR, HIDALGUÍAS, signatura antigua, 304, 558, 8

Wednesday, April 22, 2026

RENTAS DE 1394

 La recaudación que el marqués de Villena don Alfonso de Aragón pretendía sobre las villas y lugares del Marquesado en 1394. No se había podido cobrar por una rebelión que había ocurrido probablemente el año de 1393 o con anterioridad y los remanentes de ese dinero obraba en poder de los concejos, aunque las cantidades adeudadas figuraban en un escrito de Diego Sánchez de Olivares

no son poguts hauer ne cobrar per la rebellion e contrast que les viles e lochs del marquesat han fet contra le dit senyor

Más adelante se vuelve a decir

per la rrebellion que la vila del Castell ha fet contra le dit senyor. Esta rebelión también había afectado a Alarcón, además de otras villas.

Los arrendadores de las rentas del marqués ese año eran dos vecinos de Castillo de Garcimuñoz: García Fernández de Alcaraz y Diego Sánchez de Olivares; las rentas a cobrar: almojarifazgos, tercias, portazgos, herbajes, la cueva de la sal (Minglanilla),...



Entre los pagos figuraban los correspondientes a la aljama de moros


"item pos en rrebuda per lo pecho que paguen los moros de la dita vila del Castell costum ay ordinariament segons apar per los comptes pagats que yo he donats"

Otros pagos de Cuenca, además del Castillo son Alarcón. Montalbo o Belmonte. La escribanías de Chinchilla, Albacete, Hellín, Almansa o Iniesta




Nombres para el futuro: Johan de Oriola (Orihuela), Johan Martínez del Castillo, mosén Luis de Calayayud (gobernador del Marquesado), Rodrigo Alfonso Fructuoso de Hellín (También converso y arrendador de impuestos)



SignaturaARV. MR Mor Mar Vil : Mestre Racional, núm. 12.163 (5)
Títulos
TítuloNóminas del morabatín de las morerías de las montañas de Coll de Rates
Fechas
Fecha completa1391

La aljama de Castillo de Garcimuñoz

 

Signatura ARCHIVO DEL REINO DE VALENCIA, Mar Vil Tes : Mestre Racional, núm. 12.156
Título Cuentas de la tesorería del marquesado de Villena
Fecha completa 1381




Se ha puesto en duda una y otra vez si existía una aljama de judíos en Castillo de Garcimuñoz, previamente a la conversión masiva de 1390. Hasta ahora existían noticias indirectas, he aquí la prueba documental de la presencia de una aljama de judíos en Castillo de Garcimuñoz. El texto en catalán dice "rebi dela aljama dels juheus del castell de garçi munyos". Por esa misma época había una aljama también en Chinchilla



Las cuentas fueron estudiadas por Galán Tendero en su momento, pero asoció "lo castell" al castillo de Tobarra, despreció la palabra "aljama" que es a continuación. Más adelante se relacionan las cantidades recibidas ya desglosadas, donde aparece el término de aljama de nuevo.

Abajo, "lo castell... e laljama del dit lloch"



Víctor Manuel Galán Tendero también señala una aljama menor de moros de Castillo de Garcimuñoz


"A la muerte de don Juan Manuel en 1348, heredó el dominio su hijo don Fernando Manuel, que al fallecer en 1351 fue sucedido por su hija Blanca Manuel. Apresada por Pedro I, murió en el interior castellano entre 1360 y 1361, ejerciendo la autoridad en su nombre don Iñigo López de Orozco. Pedro I concedió el señorío en 1364 a su hijo Sancho, pero al final se impuso la opción de sus rivales. El hermanastro de Pedro, que se convertiría en Enrique II, contrajo matrimonio con doña Juana Manuel, aceptada como señora por los concejos del marquesado, pero en 1363 la había concedido a don Alfonso de Aragón, llamado el Viejo, para recabar su ayuda a cambio de casar a sus dos hijas con sus dos hijos. Don Alfonso, además de marqués de Villena, fue también conde de Denia, de Ribagorza y duque de Gandía. Perteneciente a la familia real de Aragón, fue cautivado en la batalla de Nájera de 1367 en ayuda de Enrique II. Tras la muerte de Martín I el Humano, aspiró al trono aragonés infructuosamente. El rescate de don Alfonso, que supuso el desembolso de 150.000 doblas castellanas (unos 5.250.000 maravedíes), determinó la subida de las imposiciones en sus señoríos, algo que no agradó en los concejos del marquesado. De sus distintos pagos tenemos noticia a través de la contabilidad de su tesorero Pere d´Orriols, del 1 de febrero de 1381 al 31 de enero de 1382. La derrama del pedido a sus municipios y aljamas, eclesiásticamente entre los obispados de Cuenca y Cartagena" Víctor Manuel Galán Tendero Leer más: https://www.historiarum.es/news/villena-el-marquesado-de-la-frontera-castellana/


Tuesday, April 21, 2026

Vínculos y sucesiones

 El mantenimiento de las haciendas era difícil en las economías medias de comienzos del siglo XVI, pues la partición de los bienes entre los hijos facilitaba la disgregación de las herencias. El problema era más acuciante si el testamentario había casado varias veces, algo más común de lo normal, pues la mortandad obligaba a nuevos matrimonios, que, en el caso de las mujeres jóvenes, era una necesidad para evitar su marginación social.

El bachiller Alonso Carrero era un vecino de Villarrobledo que había hecho una gran hacienda y había casado dos veces. Del primer matrimonio había nacido Diego de Aguado; del segundo, con Mari Sánchez Bonillo (hermana de Francisco Martínez Bonillo), nacieron dos hijos: fray Alonso Calero, de la orden de San Bernardo, y el bachiller Juan Calero, clérigo. Se formaba una saga que combinaba los estudios con la compra de una gran hacienda, que, ahora en 1605, corría el riesgo de perderse entre pleitos familiares.

El padre había adquirido una gran heredad en el llano de Estremera, junto al río Córcoles. Era una heredad de 895 almudes, que se había empezado a partir desde el momento del segundo matrimonio con Mari Sánchez, la cual había recibido 145 almudes por su dote y mitad de multiplicado al casar. El hijo del primer matrimonio recibió 310 almudes y los otros dos hijos 450 almudes. El primer hijo, el bachiller Diego Aguado, había vendido su parte en dos tandas. Cien almudes a Juan Tercero el viejo y los otros 210 a su madrastra Mari Sánchez. Así la segunda mujer acumuló una herencia de 795 almudes para pasar a sus dos hijos naturales y excluyendo al hijo alnado que había, supuestamente vendido su parte a la madrastra. Sin embargo, el litigio comenzaría con la muerte del padre en 1605.

El pleito se sustanciaría entre dos hermanastros, el bachiller Diego Aguado y el bachiller Juan Calero. Pero las distintas vicisitudes llegaron el pleito a otros lares. El 10 de febrero de 1581, el bachiller Alonso Calero profesa en la orden de San Bernardo y redacta testamento y manda que los bienes que quedaren a su muerte pasen a su hermano el bachiller Juan, pero vinculados a una memoria con obligación de diez misas anuales. Se planteaba además el problema de que los bienes heredados no habían sido partidos con su hermano.

En 1601 el que muere es el hermano Juan Calero, que, como clérigo, declara no tener herederos y su deseo de fundar un nuevo vínculo, dejando como heredero a su hermanastro Diego de Aguado Calero (que había vendido su parte) con la única condición de que vinculara esos bienes como quisiere a su muerte. Esta cesión venía a su vez entorpecida por el carácter proindiviso de los bienes y porque el hemano fallecido, Juan, no había nombrado patrón para la memoria fundada por el bernardo, que, ahora, nombraría primero a su hermanastro Diego, luego a su tío Honorio y, muerto este, a otro tío, Francisco Martínez Bonillo. En 1613 se produce la muerte de Diego Aguado, que deja los ciento cincuenta almudes de su propiedad a Matía Jávega, y, además, por vía de patronazgo 650 almudes al citado Matías. Ese patronazgo iba contra el legado testamentario del bernardo Alonso y conducirá a un pleito entre Matías de Jávega y Francisco Martínez Bonillo. El pleito entablado dio la razón a Matías de Jávega, si bien después Francisco Martínez Bonillo apelaría, sin que sepamos la sentencia final.



Por Francisco Martinez Bonillo vezino de Villarrobledo, contra, Matias de Xauega, vezino de la misma villa [Sobre vínculo y patronazgo]. PORCONES/988(21)

Monday, April 20, 2026

El perlado o bolas abulenses

 Se trata de una decoración del siglo XV, pero que creemos datar en tierras de la Mancha en el primer tercio del siglo XVI. He aquí algunos ejemplos y la extensión de esta decoración a nivel regional. Se trata de una decoración enmarcando arcos, portadas, espadañas o cornisas con una línea continua de bolas.


Espadaña de Nuestra Señora de Gracia

Cornisa de la torre de la iglesia de Santiago Apóstol de San Clemente

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Villanueva de las Jara (alféizar de las ventanas)



Puerta de entrada a la muralla que rodea a la Iglesia en Villanueva de la Jara (foto: J. L. Rodríguez Zapata, "El arte en Cuenca")


Portada de la iglesia de Tresjuncos (alfiz). Foto de David Gurillo



Ermita de San Nicolás, San Clemente (alfiz sobre ventanas geminadas)



Ayuntamiento de Las Pedroñeras, en arcos de entradas laterales

Wednesday, April 1, 2026

Pedro de Oma, cantero

 Pedro de Oma, cantero de la anteiglesia de Kortezubi, en la merindad de Busturia, hará valer su hialguía el 28 de febrero de 1531. Alvar Ruiz del Castillo, que había sido escribano del concejo de San Clemente, y que para 1531 contaba con 74 o 75 años, decía que conocía a Pedro de Oma desde hacía 30 años, es decir, situaba a Pedro de Oma en San Clemente hacia 1501. Alvar Ruiz del Castillo había sido escribano del secreto del ayuntamiento en la primera década del Quinientos y recordaba a Pedro de Oma como un vizcaíno que hablaba en lengua vizcaína. Pedro de Oma ya buscaba la hidalguía en 1527, en 1529 había sido nombrado como alcalde de la hermandad por los hidalgos.

Antonio Rosillo, de 62 años, también se pronunciaba  a favor de la hidalguía de Pedro de Oma. Además conocía y trataba a su hermano Juan de Oma, que vivía en Belmonte, pero que se acudía muy a menudo a San Clemente. Reconocía que había iniciado el pleito en Granada hacía cuatro años, junto a otros hidalgos.

La ascendencia vasca de Pedro de Oma nos la daban sus vecinos de Vascongadas: Marco Terleguiz, de la iglesia de Santiago de Kortezubi, de setenta y cinco años, conocía a Pedro de Oma de más de sesenta años atrás, lo que nos sitúa su nacimiento de 1470 o antes (la memoria de Marco se remontaba a los cinco años de edad, es decir, Pedro de Oma podía haber nacido hacia 1466 y llegaría a San Clemente mediada la treintena de edad). Sabemos por un pleito de 1514, que Pedro de Oma tenía 45 años o sea nacido en 1469. Lo tenía por natural de la casa de Oma, era hijo de Juan Pérez de Oma (casado con doña Gracia de Loyola) y nieto de Juan Pérez de Balza (casado con Mari Ruiz o Martínez según otros testimonios). Decía que tanto Pedro de Oma como su hermano Juan habían ido a la guerra de Granada.

Juan Martínez de Iturrondo era de la anteiglesia de Gauteguiz, de 85 años. Martín de Iturrieta era de la anteiglesia de Santiago de Kortezubi, de 77 años. Juan Ochoa de Gaceaga de la anteiglesia de Santa María de Gauteguiz

BNE, MSS/11727



Tuesday, March 31, 2026

La Tierra de Alarcón en 1433

 La presente relación es una proyección de población partiendo de un reparto de moneda para la guerra contra los moros de 11 de abril de 1433. Lógicamente, es simplemente orientativo, se ha dividido la cifra en maravedíes entre 110 o 130 para calcular unos máximos y mínimos de vecinos.

En el caso de Castillo de Garcimuñoz, comprende sus aldeas de Casa don Benito, Pinarejo,  El Quintanar, La Puebla, La Nava, Almarcha y Cañada Negrita, Torralba también, pero sus datos aparecen duplicados

En el caso de Alarcón, comprende las aldeas de Valdemembra, Gabaldón, Picazo, Olmedilla, Valhermoso, Pozoseco, Tébar, Gascas, Villalba. Aparecen los datos duplicados de Villanueva de la Jara y El Peral

La encomienda de Haro no aparece, pues solo lo hace cuando son rentas eclesiásticas por depender de la iglesia de Alarcón. En este caso iría con la orden de Santiago



*Aldemiela, probablemente, Almonacid

Los datos fiscales tomados de Timoteo Iglesias Mantecón: "Indice del Archivo Municipal de Cuenca", Cuenca, 1930

Sunday, March 29, 2026

Refitores y población Tierra de Alarcón, 1400

 

Datos de población según la renta de refitores de 1400 (refitores: porción del diezmo que recibía el cabildo del obispado de Cuenca). los datos en maravedíes fueron sacados en su día por Joaquín García Moratalla. Los datos de población son míos. Hay que decir que estos datos son orientativos y algo arbitrarios, pues son datos de producción. Se ha tomado como referencia el pago mínimo (30 maravedíes), y un ndicador mayor corrector de 40. No obstante, lo recaudado toma como referencia moneda vieja de florines (equivalente a 22 mrs.), el florin nuevo equivalía a 40 mrs. y el pago de los arrendamientos se hacía en cualquier de estas monedas. Se podía haber tomado como referencia los 22 o los 40 mrs. para hacer la división, pero hemos elegido la cifra de 30 porque creemos que se acerca más a la realidad que conocemos.
A la hora de buscar topónimos, las rentas decimales eclesiásticas dan una información más completa que esas otras del poder civil, pues recogen poblamientos dispersos en tierras llecas sin entidad jurídica como aldeas (un caso, son Quinatanarejo, casa de Alvar Pérez, Galapagar o Villalgordillo, que solo adquieren entidad hacia 1470).
Hay cifras que consideramos creíbles: 75-100 vecinos para San Clemente (130 en 1445), sin embargo Vara de Rey, aunque vaya con Sisante, 19 vecinos en 1445 por 23-30 aquí, aunque vaya con Sisante, (si bien en 1445 no se contaron hidalgos y había algunos); otras como las aldeas de Villar de Cantos o Perona están exageradas, 25-30 (respondiendo más a una producción agraria que no responde al número de habitantes -20 familias en el siglo XVI-), pero la explotación de estas tierras, también se haría por colonos fuera de ellas. Caso conocido de Villar de Caballeros, con moradores propios (6 en 1445 y 6-8 en 1400) y arrendatarios desde Santa María del Campo, y que aquí aparece con Rus, despoblada.

El arcedianazgo de Alarcón incluía la encomienda de Haro, por pertenecer al suelo de aquella villa




 Los datos de rentas tomados de Pedro Joaquín Moratalla: "La Tierra de Alarcón en el señorío de Villena", Datos extraídos del archivo de la catedral de Cuenca, años 1399-1400


La proyección de datos de los refitores a población, obra mía

Saturday, March 28, 2026

¿SAN CLEMENTE, UN PUEBLO DEL SIGLO XI?

 ¿SAN CLEMENTE, UN PUEBLO DEL SIGLO XI?

Así, al menos, lo dice la tradición de su fundador y una lápida de enterramiento desaparecida, testimonio de su muerte en 1098, según los hombres del siglo XVI, que decían haber visto, antes de su desaparición con la construcción de la nueva iglesia de Santiago Apóstol. El testimonio recogido por historiadores de antaño, se ha dado por bueno. Sin embargo, es difícil que el origen del pueblo se remonte a esa época y quizás haya que llevarlo al último cuarto del siglo XIII. La zona sur del alfoz de Alarcón, limítrofe con la tierra de Alcaraz era un desierto en esta época. En ele amojonamiento de Alcaraz de 1272 no se menciona San Clemente, sí se hace con las labores del Quebrado, que siete años después nos vuelve aparecer ya como Santiago el Quebrado en una carta partida por ABC entre el obispo de Cuenca y freiles santiaguistas, que ahora andaban en la orden de Santa María de España, para la provisión de clérigos que administren sacramentos y celebren oficios divinos para unos colonos que intentan formar una comunidad. Creemos que este es el modelo que se dio en San Clemente por esta misma época y que puede explicar el nombre, también, de la nueva iglesia de Santiago Apóstol. Donde no llegaba el obispado, llegaban las órdenes para satisfacer las necesidades espirituales, según era norma "al sur de la ribera del Tajo".
Ahora bien, si El Quebrado responde a la iniciativa de unos labradores que rompen tierras y fronteras naturales de forma autónoma, creemos, que la leyenda del castillero Clemén Pérez de Rus esconde una empresa consciente y poco improvisada de roturación del territorio. San Clemente y su nombre nos aparece por primera vez en las cuentas del rey don Sancho IV, en 1294. Por entonces, la zona llevaría unos pocos años de roturación de tierras, pero con una comunidad pequeña de labradores, que, por la aportación monetaria al tributo, tendría una población pequeña similar a Rus*. En 1318, San Clemente, lugar fronterizo entre de Alarcón y Alcaraz, es el lugar para el amojonamiento entre ambas tierras. Entre los testigos ya aparece un teniente de cura, muestra de una comunidad estable, tanto que en 1332, don Juan Manuel, de paso, descansa en la villa de regreso a Garcimuñoz y ordena a su escribano la redacción de una carta sobre un asunto en Almansa, quiero recordar. Por último, para comprender este proceso está el problema de los llecos, de los que ya hemos hablado en nuestras publicaciones (como de este mismo proceso de nacimiento de la villa), este problema se ve mejor al otro lado del río, en el nacimiento de Villanueva de la Jara, que es cien años posterior.

Las cifras pagadas ese año, para una expedición de don Juan Manuel, son 600 maravedíes Rus y San Clemente, cada uno, es decir, de seis a doce familias en cada uno de estos pueblos. Hacia 1400, según Gª Moratalla (1), la aportación de San Clemente es de 3011 maravedíes, calculamos que unas sesenta familias, que para el año 1445 serán 130 casas.

(1) Pedro Joaquín García Moratalla: " La Tierra de Alarcón en el señorío de Villena (siglos XIII-XV)" IEA. pag. 135

La Tierra de Alarcón, 1294

 

Las cuentas del rey don Sancho IV de 1294 fueron transcritas el siglo XVIII (entre paréntesis el nombre dado al pueblo en la trancripción). En este caso, se trata del repartimiento del llamado tributo de los "maravedíes de los escusados". EL objetivo era una expedición de caballeros y ballesteros pedidos por don Juan Manuel para una campaña en Murcia.  Un total de sesenta y tres "escusados". 

Según las propias cuentas las aportaciones monetarias eran de cincuenta o cien maravedíes por cabeza, con un mínimo de cuarenta (e que tomaron c mrs. et a otros L mrs. e añ que mas poco tomaron XL). Hemos hecho una proyección a partir de esas cifras para calcular el número de vecinos y hemos multiplicado por cuatro para calcular el número de habitantes. Del mínimo y máximo calculado hemos hallado una media: 423 vecinos y 1692 habitantes en total para la Tierra de Alarcón. Habría que añadir las familias de esos 63 "escusados", 252 habitantes más, sin definir su vecindad. Por último, cabe la posibilidad de colonos individuales en caserías, algunos de los cuales darían lugar a nuevos pueblos, que no suelen recoger estos repartimientos, pero sí lo harán los censos de rentas eclesiásticas, y también otro caso a tener en cuenta sería la existencia de personas que no contribuyeran por no tener hacienda o casa. La fracción usada es la de 50, pero si hubiéramos usado la de 40, la cifra de población podría aumentar un teórico veinte por ciento (realmente, un 10 por ciento por los datos aportados en la cincuentena o centena)

Consideramos que hay pueblos nuevos que han nacido apenas una o dos decenas de años, pero, sobre todo, hay una redistribución de población fruto del nacimiento de esos pueblos: caso de San Clemente, que probablemente absorba población de otros núcleos, bien recientes (El Quebrado) o bien tradicionales (Rus). Hay poblaciones difíciles de ubicar hoy

(Azenniela es Aceñuela; Salmª, La Solana)

BNE, Libro de diferentes cuentas de entrada y distribución de las Rentas Reales, y gastos de la Casa Real en el reinado de Don Sancho IV. Años 1293-1294. Mss. 13090. Siglo XVIII

Friday, March 20, 2026

PEDRO VELENDEZ DE ZABALA

 Juan de Torres era un cantero de Ispaster, que había trabajado con Pero Veléndez de Zabala. Hacia 1530 habían coincidido en Carrascosa del Campo, pero unos años después habían coincidido en Uclés. Veléndez procedía de Nabarniz; su abuelo era Martíz Ortiz de Lequerica, casado con Ochanda Ruiz de Aldecoa, que vivía en la casa de Beascoa de Lequerica en la anteiglesia de Martín de Nabarniz; su padre era Martín de Zabala, casado con Marina de Zabala, que vivía en la casa de Abeeztia con Juan de Ochoa de Urquisca, ya casado se mudó a la casa de Aguirre de Zabala, en la anteiglesia de Navarniz, en la merindad de Busturia. Todos ellos eran descendientes de la casa solar de Uribarri. EL padre de Veléndez también ejercía el oficio de cantero.

Entre los vascos canteros que coincidieron en Uclés estaban Juan de Torres, de Ispaster, Juan de Cubillas, natural de Matienzo, en el valle de Ruesga, 

Ejecutoria de 14 de agosto de 1538

Testigos en 1536

Juan de Torres Vizcaíno, cantero, vecino de Izpazta, 34 años.  Conoce a Veléndez de ocho años a la fecha de la testificación. Primero en Carrascosa del Campo 

Juan de Cubillas, cantero, natural de Matienzo, en el valle de Ruesga, 26 años, presente en Uclés desde 1529, conoce a Veléndez de cuatro años a esta parte de la testificación en Uclés

Pedro de Alegría, vecino de Puebla de Beeztia, 67 años

Martín Sánchez de Arranguiz, escribano del número de la merindad de Busturia, 75 años

Juan de Iturrate, 70 años, hidalgo de Navarniz

Ochoa de Ordolloa, hidalgo de Navarniz, 80 años

Juan de Goitia, hidalgo de Navarniz, 67 años

Juan González de Uribarri, 80 años, Navarniz, hidalgo

Ochoa de Mu.., hidalgo, 76 años, Nabarniz

ACHGR, 301-13-11

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Sancho de Legarra, se pide información de testigos en 1542, pero no se hace probanza

Thursday, March 19, 2026

Hidalgos de Villaescusa de Haro

 

GALLAZTEGUI

Andrés de Gallaztegui de Vergara es hijo de Martín de Gallaztegui y Catalina López y nieto de Juan Martín de Gallaztegui, casado con Domeza de Lizarralde

Desconocemos la llegada a Villaescusa de Haro

Primera sentencia de hidalguía. 1532, denegatoria. Ejecutoria de hidalguía: 26-12- 1557.

ACHGR. 303-435-2

ACHGR. 301-26-12


CARREÑO

Las primeras noticias de los Carreño se remontan a 1484, cuando Alfonso Carreño pide ser considerado hidalgo. Era hijo de Pedro de Oviedo y Teresa González. Al padre se le conocía haber participado en la guerra de Toro y había llegado a Villaescusa de Haro hacia 1457 para ejercer el oficio de zapatero. Pedro de Oviedo decía ser natural de Oviedo. Primeramente se había establecido en Belmonte, donde había casado, para llegar en la fecha indicada, hacia 1457, a la villa de Villaescusa de Haro, junto a su mujer y su hijo Alfonso de dos años. Su llegada y asiento en Belmonte, hacia 1454, coincidió con su matrimonio con la mencionada Teresa Gonzáles, hija de un sillero llamado Gil Díaz. En Belmonte, el matrimonio vivió tres años, antes de asentarse en Villaescusa. 

Alfonso Carreño sería reconocido hidalgo por provisión dada en Salamanca el 24 de marzo de 1487. Casaría con Catalina la Melera; del matrimonio nacería Antonio Carreño Oviedo casado con Catalina Palomar, que en 1557 sacó ejecutoria de hidalguía para sus hijos, una vez muerto su marido. Estos hijos eran Alonso Carreño, Juan Carreño, Antón Carreño y Agustín Carreño. EJECUTOIRA DE 5 DE JUMIO DE 1557

ACHGR, 301-26-14.

ARRIETA

Juan de Arrieta Santibáñez era hijo de Lope de Santibáñez María Ochoa y nieto de Juan de Retola y María López. Juan de Arrieta debía tener unos treinta y cinco años en 1533, había dejado su pueblo en la Encartaciones, Zalla, a comienzos de la década de 1520, para establecerse en Villaescusa de Haro, aunque de vez en cuando volvía a su pueblo. El abuelo Juan de Retola "andaba en una compañía" en la que también iba Diego de Garray.

Entre las obligaciones de las Encartaciones estaba el aportar hombres para la guerra, cuando la corona les pedía ballesteros

que nos les pedimos ballesteros por nuestros dineros y entre los vezinos echaban suertes a quales cabería e heran obligados a yr fasta el árbol de Luyando

Ejecutoria de 23 de agosto de 1533

ACHGR. 301-10-4

Arrieta, Arriaga, Carreño





Diego Ortiz, Mota del Cuervo

 Diego Ortiz, procedía del lugar de Beci, del valle de Sopuerta, en las Encartaciones de Vizcaya. Era hijo de Pedro de Piñuecos y Juana de Piñuecos y nieto de Martín Sánchez de Lallana e Isabel Sánchez de Pinuecos. La casa solar de la familia era en Garay. Diego Ortiz había abandonado su casa de Beci con doce o quince años

No hay referencias a que fuera cantero, pero tampoco se descarta

5 de octubre de 1526


Sign. Ant. 301-6-8

Saturday, March 7, 2026

Las aldeas del Cañavate en 1623

 Atalaya era un pueblo sin mesón, cuando llega Manuel Sánchez Moreno, receptor de la Chancillería de Granada, no tiene donde alojarse, debiendo hacerlo en El Cañavate. El motivo de su presencia era el contencioso entre Diego Martínez Merchante y Cristóbal Jareño, por las heridas recibidas por el primero del segundo.

El Atalaya era un pequeño pueblo de alrededor trescientos habitantes en 1623, pero que ya contaba con servicios básicos de carnicería y tiendas. Cristóbal Jareño, un pastor con ganados propios, fue designado como abastecedor de carnicerías del pueblo. Como auxiliar se buscó a Domingo Concha, encargado de cortar las carnes. Había llegado en fecha indeterminada a Atalaya desde Pinilla de las Monjas, una aldea de Jadraque, para no encontrar asiento cómodo en el pueblo. El del cortador de carnes era un oficio despreciado, de hecho, Domingo Concha ya trabajaba en otro oficio despreciable, el de guardar los panes, con unos trigales que ya estaban altos para el domingo Cuasimodo de ese año. Ese día Diego Martínez Merchante se presentó muy ofendido en las carnicerías para pedirle a Domingo que dejase de cortar carne y se dedicara a su trabajo de guardar los trigos. Diego Martínez Merchante actuaba en defensa de sus campos propios, pero asimismo como alguacil del pueblo, aunque su actitud no debió gustar a Cristóbal Jareño que lo descalabró de una pedrada. Fue preciso avisar al Cañavate para que un cirujano acudiera a curar al descalabrado. La curación fue muy simple: curar la herida con vino. Si bien el descalabrado pedía 300 ducados de indemnización, que, decía, es lo que había perdido en el cuidado de su hacienda. El hecho aparentemente intrascendente dio lugar a un largo proceso jurídico. Las primeras actuaciones de instrucción correspondieron a un escribano y alguacil del Cañavate enviados por su alcalde Diego de Ortega, los autos procesales siguientes al alcalde mayor de San Clemente y la apelación de la sentencia a la Chancillería de Granada.

No obstante, El Atalaya contaba con un protogobierno, cuyas competencias empezaban a definirse, Se contaba con un alguacil nombrado desde El Cañavate, cuyas funciones se limitaban a prender a delincuentes pillados in fraganti y, asimismo, contaba con un regidor perpetuo, es decir, un oficio comprado, con funciones de gobierno, aunque reducidas a las posturas y remates del abasto del lugar, pero que dado la ausencia del regidor, asumía dicho alguacil Al menos esa era la teoría, porque la debilidad de la administración del corregimiento, otorgaba cierta autonomía al lugar del Atalaya. Así, Atalaya debía proveer cien fanegas de trigo al pósito de la villa del Cañavate, que se encargaban de recoger los alguaciles de San Clemente, pero que, dada su incapacidad, lo hacía el alguacil del Atalaya, quien además repartía trigo a los labradores y espedía libranzas. De este modo, Diego Martínez Merchante, ejerciendo de alguacil, con un oficio apenas sin competencias, se había convertido en la mayor autoridad de su pueblo por los vacíos de poder... especialmente en los asuntos económicos.

La elección de oficios en El Cañavate se hacía para año nuevo, entre los oficios elegidos un alguacil para sus aldeas de Atalaya y Cañada Juncosa, entre vecinos de estos lugares, entre personas principales y abonadas, Diego Martínez era vecino del Atalaya. Así, la administración de las aldeas era prolongación y dependiente del Cañavate. La existencia de un regidor en el gobierno de la aldea no se reconocía como consuetudinario, por lo que hemos de suponer que tal oficio con funciones de gobierno respondía a la oportunidad de que hubiera vecino del Atalaya que hubiera comprado el oficio y residiera en el lugar.

que el cauildo de la dicha villa del Cañabate , quando hace eleción de oficiales que es por el día de año nuevo, nombra por alguacil en el lugar de la Atalaya una persona del mismo lugar y lo mismo hace en Cañada Juncosa que son arrabales de la dicha villa y los dichos alguaciles no tienen más jurisdición que poder prender en fragante, por lo demás es el regidor que ordinariamente asiste uno en cada uno de los dichos lugares y suele aber dos porque como son perpetuos quien puede los compra, de manera que el dicho alguacil no puede màs que prender en fragante y si ay otro negocio del gobierno tampoco lo puede hacer ni más que dar quenta en el cabildo de la dicha villa o a la justicia della y esto solo es lo que los alguaciles pueden hacer y no otra cosa y algunas veces el corregidor de San Clemente les comete la distribución del trigo del pósito para los labradores y nunca an tenido más juridición que prender y remitir luego y lo demás a sido a cargo de los regidores del dicho lugar

Las palabras tenían su significado, para El Cañavate, las aldeas de Atalaya y Cañada Juncosa eran arrabales sin jurisdicción alguna; para Alarcón, eran aldeas con autonomía jurisdiccional. Es cierto que la primera opción era la legal, pero la segunda se estaba imponiendo por las circunstancias. No obstante, el oficio de alguacil era nombrado por El Cañavate y a su justicia respondía.

En 1623, Ataya ha perdido una decena o veintena de familias respecto a 1591, lo que nos reafirma en al idea de esos flujos de población entre pueblos por las adversidades coynturales, que se manifiesta muy bien en la población fluctuante de los grandes pueblos, que es ahora cuando alcanzan su máximo de población, recogiendo los excedentes de unas aldeas con familias arruinadas por los censos contraídos. Son pocos los datos que tenemos para saber cuál era la configuración social de la aldea de Atalaya, pero de la probanza de testigos, un tercio del total de cabezas de familia, deducimos que la mayoría eran labradores propietarios, siendo pocos los que viven de su hacienda (grandes propietarios), y ya hay una minoría de trabajadores, es decir, jornaleros. El expediente muestra además que Atalaya es un pueblo de agricultores, Cristóbal Jareño es un pastor y ganadero, pero no rivaliza con esa capa de labradores y su función es el abasto de carnes. El problema con Domingo de Concha viene porque ha abandonado la guarda de campos desde carnestolendas a Cuasimodo. En la pequeña sociedad atalayense hay una estratificación de capas sociales, los cañavateros con grandes intereses en el pueblo, como los Ortega o los Araque, una capa de labradores acomodados y alfabetizados, que se va dejando en los extremos algunos arruinados como Andrés López, que ya "trabaja en lo que sale" y con orgullo y dificultades es capaz de firmar con su nombre, otra capa menor de jornaleros al servicio de los anteriores y, por último, el lumpen, encarnado por Domingo de Concha, un foráneo de Hontecillas,  que trabaja de meseguero o cortador de carne, realizando los trabajos tenidos por más despreciables. Faltaría un grupo social más, son los ganaderos de Alarcón y su aldea de Tébar, que controlan la dehesa de Atalaya, tenida por privilegiada de la villa de Alarcón y cuya misma existencia, y los difusos límites procedentes de 1481, justificará la futura división de la villa en 1637.

Testigos en 1624, presentados por Cristóbal Jareño: 

Diego de Ortega, vecino del Cañavate, alcalde ordinario por el estado de los Hijosdalgo, 30 años

Martín López Caballón, alférez mayor del Cañavate, 75 años

Juan de Olivares, vecino del Cañavate. labrador que vive de su hacienda, 57 años

Agustín Muñoz Piqueras, 35 años, alcalde ordinario del Cañavate

Gabriel de Torres, vecino del Cañavate, que vive de su hacienda, 64 años

Martín de Castro, vecino del Cañavate, tiene casa de posadas. 60 años

Domingo de Concha, morador en el lugar de Hontecillas, jurisdicción de Valverde. 70 años. Da para la Atalaya una población de sesenta o setenta vecinos. Compagina el oficio de cortador de carnes -no le lleva más de una hora- con el de guardar los panes y viñas.

Alejo Carretero, morador del Atalaya, labrador, 50 años

Cristóbal Carretero, morador de Atalaya, labrador, 24 años

Fernando Martínez Jareño, morador de Atalaya, labrador, 40 años

Bernardino Pastor, morador de Atalaya, labrador, 47 años

Juan López Montalvo, morador de Atalaya y natural de Palomares del Campo, 50 años

Testigos presentados por Diego Martínez Merchante (1624)

Pedro López del Río, labrador y regidor del Cañavate, 55 años

Miguel Martínez, vive de su hacienda, regidor del Cañavate, 58 años

Miguel de Osma, vecino de Cañavate, regidor del Cañavate y natural de Valera de Abajo, 60 años

Francisco Cañavate, regidor del Cañavate. 36 años

Alonso Martínez Salmerón, barbero, vecino del Cañavate. 36 años

Juan de Araque, alcalde ordinario del Cañavate por el estado de los hidalgos, 48 años

Damián Jareño Carrión, morador de Atalaya, labrador, 45 años

Alonso Carretero, morador en el Atalaya, labrador. 45 años

Pascual García Solera. morador de Atalaya, labrador, 40 años

Miguel Sánchez García, labrador, morador de Atalaya, 34 años

Andrés López,  labrador y trabaja a lo que sale, morador de Atalaya, 33 años

Juan López Luceño. morador de Atalaya, labrador. 32 años

Juan Rubio, morador de Atalaya, labrador. 35 años

Diego Martínez Cejalbo, trabajador, morador de Atalaya. 40 años

Juan Delgado, morador de Atalaya, trabajador y labrador. 30 años.

Rodrigo Ruipérez, labrador, morador en Atalaya. 74 años

Pascual Carretero, labrador, morador de Atalaya. 60 años

Fernando de Araque, vive de su hacienda, morador en Cañada Juncosa. 54 años

Antonio González, labrador, morador en Cañada Juncosa. 52 años

Pedro Gómez de Ortega, labrador, morador en Cañada Juncosa, 54 años

ACHGR, C9639-16

Tuesday, March 3, 2026

La dehesa de Atalaya

 Mientras que en los meses de noviembre y diciembre de 1600, San Clemente luchaba contra la peste, El Cañavate y Alarcón pleiteban por la aldea de Atalaya y su dehesa. Era una primera confrontación que anunciaba la división de la Atalaya en 1637.

La dehesa del Atalaya era una de las antiguas dehesas privilegiadas que se había reservado Alarcón tras la guerra de Marquesado, aunque ahora los derechos que Alarcón se arrogaba era por la práctica que había tenido de antiguo de arrendar dicha dehesa. Una dehesa cerrada, auténtica y privilegiada, en palabras de la época. Según Alarcón el aprovechamiento por las aldeas del Cañavate (Cañadajuncosa y Atalaya) estaba supeditada a la concesión de licencias por el concejo de Alarcón o conciertos con los arrendadores. Pero Alarcón también denunciaba que tanto Atalaya como Cañadajuncosa (o Cañada Hincosa) no eran barrios ni arrabales del Cañavate sino aldeas con alcaldes y alguaciles propios en esa época, con jurisdicción propia. Alarcón se buscó los testigos en su aldea de Tébar. Eran vecinos de este lugar los que solían tener arrendada esta dehesa, así, un tal Alonso Barriga, para pasto de sus ganados. De la probanza de testigos se desprende el interés en el pleito de una familia principal: los Villanueva

El papel autónomo que estaban adquiriendo las aldeas respecto a sus villas madre, en este caso el Atalaya y Cañadajuncosa, ya no era la vieja realidad de un mismo núcleo poblado en manos de dos jurisdicciones, Alarcón y El Cañavate, que también se mantenía con los correspondientes conflictos a la hora de litigar las competencias, sino una nueva realidad donde las aldeas estaban adquiriendo una personalidad propia. El Atalaya o Cañadajuncosa estaban orbitando en torno a la villa de Alarcón o, más bien, estaban cayendo bajo la influencia de las familias de Alarcón, establecidas en el lugar de Tébar, u otros como Honrubia, mientras que el papel de influencia de las familias principales del Cañavate se iba aminorando. La traducción era un independencia de hecho de estas aldeas de Cañadajuncosa o Atalaya. Estos dos pueblos apenas si tenía un puñado de familias al iniciarse el siglo XVI, pero, a la altura de 1600, Cañadajuncosa tenía cerca de sesenta familias y Atalaya, ochenta. Si bien lo que tenían era una organización administrativa propia que funcionaba, de hecho y sin haber alcanzado el villazgo, independiente de la villa de El Cañavate: en los dichos lugares del Atalaya y Cañadayuncosa sabe este testigo que los dichos lugares es población distinta y apartada de la dicha villa del Cañavate y en los dichos lugares ay su rexidor y su alguacil e tiendas e carnecerías y obligado de carne e pescado y su yglesia y pila de bautismo y cura que administra los sacramentos y cobra los diezmos. Esos hechos diferenciales eclesiásticos o administrativos no eran nuevos, pero el incremento de población los hacía más visibles y necesarios para organizar unas comunidades que se acercaban o rebasaban los trescientos habitantes en cada una de estas aldeas. Justamente, ahora, la palabra aldea que significaba sujeción a villa, se presenta como signo de apartamiento y concepto diferenciado del del barrio o arrabal.


ACHGR. C 14997-35


Testigos 1600

Pedro Martínez, pastor de Tébar, 70 años




Concejo de Alarcón de 18 de diciembre de 1600

Alcaldes: Antón Granero de Heredia y Fernán Vázquez de Garnica

Regidor: licenciado Bautista de Peralta

Almotacenes: Antonio de Peralta y Juan Rubio

Como testigos del poder: Gabriel de Castañeda, Pedro de Castañeda y Sebastián de Mora

Friday, February 27, 2026

Relectura de los Villamediana

 Sentencia favorable a 1 de febrero de 1514

Ejecutoria de 9 de febrero de 1514

Muerte de Martín Ruiz de Villamediana, 1523

Muerte de su mujer, Constanza Ruiz, 1535. Según Hernán Vázquez de Haro, se retraxo después de bibda en un monasterio de beatas

Su hijo Antonio Ruiz de Villamediana tiene 45 años en 1546. Sus primeros estudios los había desarrollado en San Clemente, pero luego los había completado en Belmonte


Oficios concejiles del año 1513

Alcaldes ordinarios: Benito García y Juan de Olivares

Regidores: Alonso Manzano, Pedro Sánchez de Origüela, Juan López, Pascual Simón, 

Alguacil: Garcilópez

Escribano: Pedro de la Fuente

Jurado y Mayordomo de los Propios: Alonso de las Mesas

Oficios concejiles de 1546

Alcaldes: Bachiller de Avilés, Antón Castañeda

Regidores: Hernando del Castillo e Inestrosa, Cristóbal de Tébar, Alonso García, Francisco Jiménez, Francisco de los Herreros

Probanzas del 3 de marzo de 1546

Hernán Vázquez de Haro. hidalgo, 63 o 64 años

Alonso Pacheco, 65 años

Pedro de la Fuente, escribano, pechero. 65 años

conoció a Martín Royz de Mediana, padre del que lityga, vecino de la dicha villa, al qual conosció moço soltero que hera factor e trataba las haciendas de Rodrigo Sánchez de Tordehumos, vecino que fue de la villa de Tordehumos, suegro que fue después del dicho Martín Royz e lo conosció en la dicha  villa donde el dicho su suegro Tordehumos trataba en cierta compañía de otros mercaderes y conosció moço soltero en el dicho oficio más de siete años y esto abrá más de cincuenta años e después este testigo supo que el dicho Martín Royz se casó con Constaça Royz su muger, hija del dicho Rodrigo Sänchez de Tordehumos su amo en la villa de Tordehumos e que en el año de quinientos e dos este testigo vido que el dicho Martín Royz se vino a la dicha villa de San Clemeynte se vino a la dicha villa de San Clemeynte con la dicha Constança Royz su muger y con hijos y venido a la dicha villa compró la casa que de presente tiene el dicho Antonio Royz su hijo e le vido que vivió en la dicha villa de mercadurías tiniendo tienda de paños e sedas e de ganados e viñas e otras grangerías porque quando vino a la dicha villa truxo cabdal para ello

Antonio Rosillo, hidalgo, 80 años, dice ser primo hermano del padre de la mujer de Antonio Ruiz de Villamediana, es decir, de Antonio de los Herreros. Se presupone que la mujer. de Juan López Rosillo es hermana de Miguel Sánchez de los Herreros, Así Mencía López, mujer de Juan Rosillo sería hermana de Miguel Sánchez de los Herreros

Benito García Catalán, labrador, 70 años. Reconoce que Martín Ruiz de Villamediana deja una capilla u nombra a su hijo por patrón. Se trata de la capilla del Descendimiento de la iglesia de los frailes.

Francisco Gómez, clérigo beneficiado, 70 años: De Antonio se dice que hizo mayorazgo e mexoría e patronazgo de una capilla que tiene en San Francisco

Miguel Sánchez Sevillano, 70 años, tratante al servicio de Martín Ruiz de Villamediana durante seis años

Francisco de Olivares, labrador, 60 años

Juan de Caballón, labrador, 75 años. Nos dice de Martín: siendo moço soltero, siendo criado de Rodrigo Sánchez de Tordehumos que después fue su suegro, casado con su hija e lo conosció que venía con el dicho Rodrigo Sánchez a la dicha villa de San Clemeynte a tratar en paños e lanas e lo traya por su criado más tiempo abrá de sesenta años (al acabar la guerra del Marquesado)

Sunday, February 1, 2026

Las Comunidades en Valera de Yuso

 El 27 de septiembre de 1520, Francisco de Bazán, marido de la señora de Valera de Abajo, refugiado en el lugar de Honrubia  da su poder al castillero Cristóbal de Torrijos para que acuda a la Santa Junta comunera para protestar contra los excesos cometidos por sus vasallos y que detallaba:

sobre la furtar con armas e despojos que mis vasallos de la mi villa de Valera de Yuso, que es en el obispado de Cuenca me han fecho en se me alçar con la dicha villa como se ne han alçado e me han tomado mi casa que en la dicha villa tengo e echado por furtar della e saqueándomela e tomándome en ella más de çinquenta arcas llenas de preseas e axuar de casa e ropas e joyas e atavíos e más de çiento e çinquenta corseletes e coraças e vallestas e tiros de poluora e otras armas ofensivas e defensivas e más de mill fanegas de trigo e otras tantas e más de çebada e çenteno e vino e otras provisiones e otras muchas cosas

En palabras similares se expresaba Francisco Bazán en una petición que llegó el ocho de octubre

Don Françisco de Baçán diçe que sus vasallos de la villa de Valera de Yuso que es en el obispado de Cuenca se le han alçado con la dicha villa diziendo quieren ser rrealengos y le tomaron su casa que en la dicha villa tenía y le echaron della por fuerça con armas y ge la saquearon y tomaron en ella más de çinquenta arcas llenas de rropas y joyas y preseas de casa e oro e plata y más de çiento y çinquenta pares de coraças y coseletes y muchas ballestas y escopetas e otros tiros de poluora e otras muchas armas y más de mill fanegas de trigo e otras tantas y más de çevada y çenteno y ciertas cubas y tinajas de vino u tras muchas provisiones y otras muchas cosas de valor y de por su casa y le toman el trigo de sus molinos y heredades y no ge lo dexan sacar y han hecho contra el otras fuerças y delitos y tratándole muy mal de obra y de palabra en gran desacato y desobediençia de v. a. 

Pero el 9 de octubre se decidirá que el asunto sea tratado y visto por los procuradores de Cuenca, los cuales considerarán el diez de octubre que Valera de Abajo es parte de la tierra de Cuenca y su sexmo de Altarejos y a la tierra de Cuenca como realengo ha de volver. De nuevo, el 17 de octubre, Francisco Bazán contestó, por boca de su apoderado, defendiendo sus razones y pidiendo se le pusiera de nuevo en la posesión de la villa según la ley de Valladolid y considerar que los procuradores conquenses eran comuneros que apoyaban a los de Valera, que habían depuesto a las autoridades locales y al alcaide y nombrado uno nuevo. Los procuradores de Cuenca Juan Olivares y Juan Guzmán responderán de la necesidad de opinión de letrado en un intento de dilatar en el tiempo la respuesta. Nuevo apremio de Francisco Bazán, a lo que los diputados de justicia responderán el 22 de octubre con una citación de los vecinos de Cuenca y Valera para oír sus razones, una forma de dar la razón a los comuneros. Francisco Bazán pedirá una información de testigos de dos personas próximas, Diego de Orihuela y Alonso de Orihuela y jura de calumnia de los procuradores de Cuenca en torno a tres puntos que venían a reconocer su derecho de señorío sobre la villa de Valera y la ilicitud del movimiento comunero. Tordesillas, el 23 de octubre, mantuvo en pie la citación de emplazamiento anterior de vecinos de Cuenca y Valera. El expediente se interrumpe.


Archivo General de Simancas, PTR,LEG,6,24